Le site Tlaxcala est de nouveau en ligne !
The Tlaxcala site is online once again!
La página web de Tlaxcala está de nuevo en línea!
Die Website von Tlaxcala ist wieder online!
http://www.tlaxcala-int.org

Monday, 12 January 2015

Por qué algunos creen que Charlie Hebdo NO debería ser bandera de la libertad de expresión

por pulzo, 9/1/2015
Sin justificar el crimen contra la revista, creen que el trabajo que hacían los caricaturistas y periodistas era deliberadamente ofensivo.

lemonde.fr
Las personas que cuestionan el contenido del semanario satírico encarnan la idea del filósofo francés Voltaire: "No estoy de acuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas".
Pero, ¿por qué no están de acuerdo con que Charlie Hebdo sea un símbolo?
Luego del atentando el pasado miércoles en París, miles de personas en el mundo se han volcado a las calles y a las redes sociales para expresar su rechazo. Utilizan la frase "Je Suis Charlie" (Yo soy Charlie) como un gesto de solidaridad humana, pero también como campaña en favor de la libertad de expresión, una que utiliza la revista como emblema y a las vícitimas del atentado como "mártires" que murieron por la causa.
Muchas voces se han desmarcado del ahora popular lema con un "Je ne suis pas Charlie" (Yo no soy Charlie) a través de artículos y un hashtag (#YoNoSoyCharlie); todos cuestionan el valor del contenido de esta publicación que, a su parecer, transgrede los límites entre la libertad de expresión y el insulto innecesario e ineficaz. 
Una de esas voces es el popular columnista del New York Times, David Brooks. En su artículo "I Am Not Charlie Hebdo" (Yo no soy Charlie Hebdo), Brooks argumenta que es impreciso decir 'Je Suis Charlie Hebdo' cuando no se suele interactuar con "el humor deliberadamente ofensivo en el que se especializa dicha revista". Luego, indirectamente, compara el estilo del semanario con la rebeldía de un adolescente de 13 años que reta a la autoridad y se ríe de las creencias de los demás, agregando que "la mayoría evoluciona a una mirada más compleja y compasiva de la realidad y de los otros". 
Más allá de esa observación, Brooks enfatiza que deben haber ciertos estándares de decencia y civilidad para la sátira y el ridículo, que a la vez permitan el ejercicio creativo de "aquellos que no se dejan intimidar por los buenos modales y el buen gusto". El columnista señala que esa es una labor para el espacio social, no el de la ley; de otro modo, sería censura. En resumidas cuentas, Brooks es claro al criticar el estilo de la revista Charlie Hebdo, pero concluye haciendo un llamado a la tolerancia: "Esto debería recordarnos ser tolerantes con las voces ofensivas, aún cuando estemos discriminando socialmente".
Una posición parecida la expresa Jordan Weissmann, corresponsal del portal Slate. En su artículo, titulado 'Charlie Hebdo es heróica y racista', el autor afima que el propósito de las caricaturas de la revista francesa "no era otro más allá de antagonizar con los musulmanes". Califica el contenido de "racista" e "inmaduro", indicando que además es utilizado en un país donde los musulmanes son una "minoría pobre y acosada". "Charlie Hebdo dice ser una revista satírica que ofende a todos por igual, pero hay razones que justifican a los críticos que la califican como una revista del 'poder de la raza blanca' (...) Hombres blancos 'derribando' a otoros no es una receta para buena sátira", señala el autor.
Más adelante, Weissmann dice que el trabajo de la revista también es valiente y que el derecho a la blasfemia es un "ejercicio elemental del liberalismo político"... pero así como defiende ese derecho para Charlie Hebdo, el periodista defiende el derecho propio de poder señalar "cuándo una caricatura es osada o un simple golpe islamofóbico" (a buen entendedor, pocas palabras).
Pero quizás el artículo que más revuelo ha causado en redes es uno escrito por José Antonio Gutiérrez, [publicado por Tlaxcala] reproducido en varios portales digitales, entre los que se encuentra Las2Orillas.  El autor titula el texto desmarcándose de entrada, 'Je ne suis pas Charlie (Yo no soy Charlie)'. Luego señala que de ninguna manera cree que sea justificable convertir a un periodista en un objetivo militar, pero que censurar el ataque "no es sinónimo de celebrar una revista que es, fundamentalmente, un monumento a la intolerancia, al racismo y a la arrogancia colonial".
"No me identifico con la representación degradante y 'caricaturesca' que hace del mundo islámico", recalca Gutiérrez, quien luego señala la carátula de la edición No. 1099 de Charlie Hebdo como un ejemplo que trivializó la masacre de más de mil egipcios por una dictadura militar que cuenta con el apoyo de Francia y Estados Unidos:
La portada, titulada 'Matanza en Egipto. El Corán es una mierda: no detiene las balas', muestra a un musulmán tratando de protegerse con el libro sagrado del islam. Gutiérrez, con esta idea, hace una reflexión:
"¿Qué ocurriría si yo hiciera ahora una revista cuya portada tuviera el siguiente lema: 'Matanza en París. Charlie Hebdo es una mierda: no detiene las balas' e hiciera una caricatura del fallecido Jean Cabut acribillado con una copia de la revista en sus manos? Claro que sería un escándalo: la vida de un francés es sagrada. La de un egipcio (o la de un palestino, iraquí, sirio, etc.) es material 'humorístico'. Por eso no soy Charlie, pues para mí la vida de cada uno de esos egipcios acribillados es tan sagrada como la de cualquiera de esos caricaturistas hoy asesinados".
Pero Jeffrey Goldberg, en el portal The Atlantic, utiliza la expresión 'No todos somos Charlie' para dar a entender que "pocos viven tan valientemente" como los caricaturistas de Charlie Hebdoo, una revista que" se atrevió a continuar publicando las sátiras del "ridículo esencial de la perspectiva islámica", a pesar de haber sufrido un atentado con bombas molotov en el año 2011.
Goldberg lanza una dura crítica al periodismo y a los medios que censuraron las caricaturas de la revista, pero se enfoca en 'darle látigo' a un artículo del Financial Times que criticaba el criterio editorial de Hebdo por "provocar a los musulmanes" y ser "estúpido" (para el periodista, un grupo de hombres armados dictaminando qué debe escribirse o no es aún más estúpido). De hecho, también critica a Obama por 'no ser Charlie' al haber dicho que "el futuro no le pertenece a quien ofenda al profeta del islam" en un discurso ante la ONU en 2012.
De igual forma, Gonzalo Frasca defiende la calidad del trabajo de la revista en un atículo para CNN en Español. "Charlie Hebdo es hija del 'Siglo de las Luces' francés, de la defensa de las ideas ante todo, por más ofensivas que puedan ser". Frasca, quien se autodenomina lector del semanario satírico, cree que los caricaturistas estaban convencidos de una verdad: "no se puede convivir con fanáticos irracionales".
"En la visión del semanario francés, la tolerancia políticamente correcta es como intentar convivir con un esposo golpeador. Es creer que el esposo es naturalmente bueno, pero sólo golpea cuando se provoca. Es convencerse de que la culpa no es del violento sino de la víctima", afirma Frasca, mientras le ofrece la alternativa a los críticos de la revista de ignorar los contenidos que consideren ofensivos "o responder en el mismo plano: escribiendo, dibujando y argumentando".
Si bien es cierto que nada justifica la muerte de los seres humanos por sus ideas, también es cierto que la respuesta de la comunidad nacional e internacional, con el lema 'Je Suis Charlie', ha tenido un origen más emocional que racional. ¿Cuántos de los que dicen ser Charlie han leído, detenidamente, la revista? 
Más allá de la solidaridad que este acto terrorista despertó en el mundo y de la defensa del "derecho a ofender", cabe hacerse la pregunta de si Charlie Hebdo deba ser el símbolo de la causa de la libertad de expresión. 

No comments: