Le site Tlaxcala est de nouveau en ligne !
The Tlaxcala site is online once again!
La página web de Tlaxcala está de nuevo en línea!
Die Website von Tlaxcala ist wieder online!
http://www.tlaxcala-int.org

Sunday, 8 February 2015

La tragedia de ser una chica en India

por Graham Peebles, 1-2-2015
Se dice que India es “el país más peligroso del mundo para ser una chica”, una controvertida conclusión de las Naciones Unidas basada en varias estadísticas sociales desazonantes arraigadas en los prejuicios de género y de casta, cuyos orígenes se pueden rastrear en la mayoría de los casos en el colonialismo del siglo XVIII y en la destructiva metodología del “divide y vencerás” empleada por los británicos.
En todo el país y a lo largo de toda la escala de clase y de casta la alegría de la paternidad o maternidad está condicionada por el sexo del bebé. Si nace un niño, toda la familia se alegra; si nace una niña, la familia siente ansiedad y desilusión. La única razón de ello es económica: cuando las chicas se casan (aproximadamente un 70% de los matrimonios siguen siendo acordados en India), la familia de la novia debe pagar una cantidad de dinero a la familia del novio, tanto si puede pagarla como si no. Se trata del tristemente célebre sistema de dote, un corrupto método ilegal de explotación financiera y de violencia que, como muchas otras cosas en este extraordinario país, está santificado por las aguas de la tradición y de la cultura (un término manipulado que a menudo se emplea para mantener un condicionamiento social perjudicial y resistir al cambio), y que fue prohibido por el gobierno indio en 1961. Y, sin embargo, como tantas declaraciones legislativas liberales de intención, el sistema de dote continúa incólume. Sigue sin aplicarse la “Ley de prohibición de la dote” que estipula claramente que cualquier persona que dé o reciba una dote se enfrenta a cinco años de cárcel y a una fuerte multa. En 1986 se añadió una enmienda que estipulaba que todo caso de muerte o de violencia contra una esposa en los siete primeros años de matrimonio se trataría como violencia de dote. La indiferencia, la apatía y la corrupción abundan en todas las áreas de los muchos y variados departamentos y oficinas del gobierno. La gente no confía en la policía ni en el sistema judicial y a consecuencia de ello, no se denuncia la inmensa mayoría de los crímenes de dote, lo mismo que todos los crímenes contra las mujeres. 
Orígenes coloniales corruptos
Cuando los británicos fueron entronizados en India promulgaron diferentes normas para controlar y dividir a la población. Dos de estas herramientas legislativas de represión se asientan en las venenosas raíces del sistema de dote y más ampliamente de la violencia de género. En 1793 el Gobernador General Británico Lord Cornwallis introdujo “el Acuerdo Permanente de Bengala”, una ley conocida como el Código Cornwallis. En los Estados afectados proporcionó un medio para recaudar impuestos y en muchos casos permitió por primera vez la propiedad privada y la mercantilización de la tierra (“Teóricamente, la tierra pertenecía al rey y no se podía desalojar a nadie de ella”, afirma Veena Talwar Oldenburg en Dowry Murder: The Imperial Origins of a Cultural Crime). Los británicos esperaban que el Acuerdo fomentaría una buena administración entre los terratenientes y fortalecería la precaria economía agraria. Sin embargo, se incrementó la división social, se maltrató y explotó a los campesinos que estaban a merced de los terratenientes, la propiedad de la tierra se volvió hereditaria (y, por lo tanto, exclusiva), el pago de tasas se hizo obligatorio sin tener en cuenta la abundancia o el hambre. Antes de esta ley injusta se permitía que el consejo comunal (Panchayat) se quedara con un 10% de los ingresos de los impuestos para utilizarlo a beneficio de sus habitantes. El pueblo “funcionaba basándose en un sistema de reciprocidad que actuaba como un elemento de cohesión social. Después de este cambio [impuesto por los británicos], un hermano ya no quería compartir nada con otro hermano”[, señala Veena Talwar]. ¡Divide y vencerás!

No comments: