Comenzó su recorrido público el
pasado septiembre en el Festival de Toronto, luego inauguró las Jornadas
Cinematográficas de Cartago en diciembre pasado. Candidata por Palestina al
premio a la Mejor Película Internacional en los Óscar de marzo próximo, Palestina
36 inicia estos días su carrera en salas en Túnez, Francia y otros países,
tras su estreno palestino en Gaza el 22 de diciembre, y en Egipto y Gran
Bretaña, donde se proyectó desde finales de diciembre.
Esta película de Annemarie Jacir es
un verdadero acontecimiento. Se trata de la primera película sobre la Gran
Revuelta Palestina que vivió un enfrentamiento entre el pueblo palestino y el
ocupante británico, secundado por los colonos sionistas armados, durante tres
largos años, de 1936 a 1939. Su secuencia más impresionante fue una huelga
general que duró seis meses. 100.000 soldados británicos, la mayor fuerza
militar desplegada en ese imperio "sobre el que nunca se ponía el
sol", combatieron por todos los medios a una población organizada que
recurría a mil formas de resistencia.
Como en todas las luchas
anticoloniales, se asistió a una combinación dialéctica entre las diversas
formas y niveles de lucha. La huelga general lanzada desde Yaffa el 21 de abril
de 1936 duró 174 días, hasta el 11 de octubre. Balance aproximado: 5000
palestinos muertos y 2000 detenidos, 200 británicos y 500 judíos muertos.
El sentido y las enseñanzas de este
momento de la historia para Palestina y el mundo de hoy son de una evidencia
deslumbrante.
Para contar esta página de la
historia de Palestina, hoy como ayer espejo del mundo, Annemarie Jacir reunía
las condiciones requeridas: palestina cristiana nacida en Belén en 1974, vive
hoy en Haifa después de haber estudiado y trabajado en USA. y Francia. Ha
constituido un “portfolio” de obras cinematográficas que le ha permitido hacer
posible la realización de su “gran obra”. La película fue financiada por una
decena de países y producida por una docena de productores, desde la BBC y
Dinamarca hasta Qatar, pasando por fundaciones de familias palestinas
acomodadas. El rodaje de la película fue una galera: comenzado en Cisjordania
antes del 7 de octubre, interrumpido después, proseguido en Jordania, luego
retomado en Palestina. Las fronteras entre la ficción histórica y la realidad
contemporánea fueron muy fluctuantes. Así, en una escena de la película rodada
en Naplusa, unos soldados británicos utilizan a un joven aldeano palestino como
escudo humano delante de su jeep. El mismo día, se filma a soldados israelíes
atando, en la realidad, a un palestino herido sobre el capó de su jeep en
Yenín.
El desafío que la directora debía
afrontar era el siguiente: ¿cómo contar casi un siglo después, de una manera
eficaz, convincente y humanamente verosímil, un período histórico fundacional
para un público a la vez palestino, árabe y mundial? Jacir hizo elecciones:
1- Sólo dos de los tres protagonistas
colectivos se muestran de manera detallada: los palestinos y los británicos.
Los judíos – inmigrantes y colonos sionistas - sólo son evocados, vistos por
los ojos de los autóctonos, para los cuales los kibutzniks instalándose en sus
granjas fortificadas tienen apariencia de invasores extraterrestres.
2- Mientras que los personajes
británicos - Alto Comisionado, general, capitán criminal de guerra - son
versiones reconstituidas de los personajes históricos reales con sus verdaderos
nombres, los personajes palestinos son composiciones ficticias a partir de
personajes históricos reales.
3- Las contradicciones en el interior
de cada bando no son eludidas, ya se trate de las traiciones del lado palestino
o de los desacuerdos sobre la represión del lado británico.
4- Como en todas las películas de
Annemarie Jacir, las mujeres y los niños son personajes de pleno derecho, tan
lejos del machismo patriarcalista de algunas películas árabes como del
feminismo wokally correct al agua de rosas hollywoodiense.
5- Por último, la película es y sigue
siendo una reconstitución ficticia, apartando los aspectos didácticos y
traduciendo los aspectos ideológicos y políticos por imágenes, posturas,
actitudes, réplicas, miradas.
Preguntas y respuestas
Los dos personajes que más me
interpelaron son:
1- el de
la periodista palestina de Al Qods, Julud Atef, interpretada por Yasmine Al
Massri, magnífica actriz nacida en Líbano de padre palestino y madre libanesa,
a quien descubrimos en Caramelo de Nadine Labaki (2007)
2- el del capitán Wingate, interpretado por el actor británico de padre vasco Robert Aramayo
Julud es un personaje ficticio.
Wingate es un verdadero personaje histórico. ¿Qué relaciones tienen con la
realidad histórica?

