Una colaboración de décadas ha incluido el intercambio de recursos y mucho entrenamiento conjunto para ICE y CBP** con sus contrapartes en Israel.
Connor Echols, Responsible Statecraft, 29/1/2026
Traducido por Tlaxcala
En las últimas semanas, miles de funcionarios
federales de aplicación de la ley han descendido sobre Minneapolis. Videos
muestran a agentes de inmigración saltando de furgonetas sin identificar,
sometiendo y rociando con gas pimienta a manifestantes, y rompiendo ventanas
para arrastrar a personas de sus autos.
Figuras prominentes de la administración Trump han
defendido este enfoque a pesar de una fuerte reacción local. Por ejemplo,
cuando agentes federales mataron a un manifestante llamado Alex Pretti el
sábado 24 de enero, la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, de inmediato
lo acusó de “terrorismo doméstico”.
Para los observadores del conflicto israelí-palestino,
estas escenas pueden parecer inquietantemente familiares. Esa similitud posiblemente
no es una coincidencia.
En las últimas dos décadas, los funcionarios de
inmigración yanquis han mantenido una relación cercana con el gobierno israelí.
Esta colaboración ha incluido viajes que trasladan a funcionarios usamericanos
de alto nivel de aplicación de la ley por Israel, entrenamiento conjunto para
agentes de inmigración y transferencias de tecnología que han puesto
capacidades de vigilancia sofisticadas en manos del Servicio de Inmigración y
Control de Aduanas (ICE). El resultado ha sido una creciente fusión mental
entre las agencias de seguridad en Israel y USA.
El enfoque principal de esta colaboración es prevenir
actos de terrorismo, un objetivo necesario, aunque problemático. Pero, a medida
que la administración Trump ha reformulado cada vez más su represión contra la
inmigración indocumentada como una nueva guerra contra el terrorismo, ha
aplicado estas tácticas de contraterrorismo a un número cada vez mayor de
personas en USA. Este cambio, que ha generado reacciones a pesar del amplio
apoyo público para contrarrestar la inmigración ilegal, ahora le está dando a
los usamericanos una muestra de cómo opera el ejército israelí en Cisjordania,
según Josh Paul, quien anteriormente dirigió la oficina de transferencia de
armas en el Departamento de Estado.
“Hay algunos paralelos sorprendentes allí”, dijo Paul.
“Tienes unidades de una fuerza de seguridad que son impuestas a las autoridades
locales, impuestas a la policía local, que se dedican a puntos de control,
detenciones, incluidos niños [...] Y parece operar ampliamente con impunidad”.
Una relación de dos décadas
Cuando Bill Ayub regresó de su viaje a Israel, estaba
impresionado, pero un poco cauteloso. El software de vigilancia israelí es “un
poco más invasivo de lo que se vería aquí en USA”, le dijo el ex alguacil del
condado de Ventura a Jewish Currents en
2022. Y el uso de la fuerza en los arrestos fue “impactante”, dijo Ayub. “Era
como, ‘¿Vaya, ustedes hacen eso?’ [...] Acabaríamos en la cárcel si hiciéramos
algo así aquí”.
Ayub es uno de los cientos de altos oficiales de
aplicación de la ley yanquis que, en las últimas dos décadas, han recorrido
Israel y se han reunido con funcionarios israelíes de aplicación de la ley con
la ayuda de organizaciones sin fines de lucro como la Liga Anti-Difamación
(ADL) y el Instituto Judío para la Seguridad Nacional de América (JINSA). La
información pública sobre estos viajes, centrados en el contraterrorismo, es
limitada. Pero un itinerario de una delegación de la ADL en 2016 mostró
reuniones programadas con funcionarios israelíes en una prisión notoria y en
Hebrón, una ciudad segregada en Cisjordania.
La información disponible públicamente muestra que
funcionarios del ICE participaron en ocho viajes de la ADL entre 2013 y 2016.
Joseph Harhay, el actual subjefe de la Patrulla de Aduanas y Fronteras (CBP),
se unió a un viaje de JINSA en 2018.
Estos viajes financiados con fondos privados son solo
una faceta de la relación. La administración Bush creó ICE y CBP en 2003,
cuando reestructuró el gobierno federal después de los ataques del 11 de
septiembre. Las agencias, ambas parte del Departamento de Seguridad Nacional
(DHS), se convirtieron en parte de un esfuerzo gubernamental para combatir el
terrorismo. “ICE ha crecido con la guerra global contra el terror”, dijo
Anthony Aguilar, un oficial del ejército retirado y activista.
El Congreso rápidamente buscó ayuda en el extranjero,
estableciendo una oficina del DHS centrada principalmente en aprender de los
funcionarios israelíes, según los partidarios de la legislación. “Creo que
podemos aprender mucho de otros países, particularmente de Israel, que
desafortunadamente tiene una larga historia de preparación y respuesta a
ataques terroristas”, dijo la senadora Susan Collins (Republicana del Maine) en
ese momento.
Los agentes de ICE y CBP desde entonces han
desarrollado una relación cercana con sus contrapartes en Israel,
permitiéndoles intercambiar notas sobre tácticas y tecnología. El DHS ha
organizado conferencias con funcionarios de seguridad israelíes, realizado
sesiones de entrenamiento conjunto e incluso otorgado subvenciones a oficiales
israelíes para investigar áreas como la lucha contra el extremismo violento,
según un ex alto funcionario del DHS.
El funcionario, quien dijo que algunas de las tácticas
recomendadas por funcionarios israelíes equivalían a perfilados raciales y
étnicos, recordó a un colega de alto nivel preguntándose: “¿Por qué le damos
financiamiento a un gobierno extranjero para estas cosas? ¿Por qué el
Departamento de Seguridad Nacional está haciendo esto?”
Los oficiales del ICE en particular han participado
regularmente en entrenamientos junto con la policía israelí, según Aguilar,
quien dijo que fue testigo personalmente de algunas de estas sesiones en el
Centro Nacional de Entrenamiento Urbano de Israel mientras servía en el
ejército. (El ex alto funcionario del DHS confirmó que los oficiales del ICE a
menudo entrenan en Israel; el DHS no respondió a una solicitud de comentarios).
La transferencia de tecnología ha sido otro punto
importante de colaboración. Parte de esto se debe a los lazos cercanos entre el
ejército y las industrias de tecnología de vigilancia en ambos países. Por
ejemplo, el ejército israelí utiliza software de empresas yanquis como el
gigante de la vigilancia Palantir, que también trabaja con ICE.
ICE, por su parte, ha comprado tecnología sofisticada
de piratería telefónica a empresas israelíes controvertidas como Cellebrite y
Paragon. Estas herramientas han ayudado a ICE a construir lo que los críticos
llaman una “red de arrastre” de vigilancia, recopilando datos sobre grandes
porciones del público usamericano, incluidos ciudadanos.
No está claro si el gobierno usamericano ha facilitado
estas transferencias de tecnología de vigilancia. Pero sí sabemos que los
funcionarios yanquis están interesados en promover este tipo de colaboración.
Desde 2015, el Programa Binacional de Investigación y Desarrollo Industrial
(BIRD) reúne al DHS y al Ministerio de Seguridad Nacional de Israel para “desarrollar
tecnologías avanzadas para las necesidades de seguridad nacional”, según el
DHS. En 2022, la administración Biden lanzó otra iniciativa destinada a
promover la colaboración entre el DHS y el Directorado Nacional de
Ciberseguridad de Israel.
Otras similitudes pueden simplemente derivarse de la
relación cercana que los funcionarios usamericanos e israelíes han mantenido a
lo largo de los años. Por ejemplo, la Secretaria del DHS, Kristi Noem, se
reunió el año pasado con el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben
Gvir, un funcionario controvertido que comparte el compromiso de Noem con una
policía intransigente.
Y algunos paralelos no tienen nada que ver con la
relación entre USA e Israel per se. Por ejemplo, el ejército israelí ha
mostrado falta de disciplina y preparación para el combate durante la guerra en
Gaza, que algunos expertos atribuyen a un entrenamiento deficiente y a una
rápida expansión de las convocatorias al servicio activo. ICE ha enfrentado
desafíos disciplinarios similares en medio de su crecimiento vertiginoso bajo
la administración Trump, que ha aumentado el presupuesto anual de la agencia en
aproximadamente un 200% y más que duplicado su número de oficiales en menos de
un año a más de 20.000 agentes. (Solo se han enviado 3.000 oficiales de ICE y
CBP a Minnesota).
3Es un poco de sálvese quien pueda. Obviamente no
están operando bajo ningún procedimiento operativo estándar3, dijo Aguilar,
quien observó protestas en Minneapolis esta semana y trabajó como contratista
militar en Gaza durante la guerra. 3”Así es exactamente como operan las Fuerzas
de Defensa de Israel en Gaza”.
Por supuesto, las escenas en Minneapolis han provocado
una reacción que la administración tendrá dificultades para ignorar. De hecho,
el presidente Trump ya ha comenzado a cambiar su enfoque en los últimos días,
degradando a un controvertido comandante de la CBP y enviando a su “zar de la
frontera”, Tom Homan, para supervisar las operaciones con miras a la
desescalada. Trump incluso ha cambiado su tono sobre la muerte de dos ciudadan@s
usamerican@s por parte del ICE, calificando ambos incidentes de “terribles”.
Pero, dada la extensión de la colaboración en
seguridad entre USA e Israel y el deseo de Trump de actuar rápidamente en las
deportaciones, Minnesota podría no ser el último estado en ver este tipo de
tácticas, y tecnologías, desplegadas en sus calles. “Nada de esto me sorprende”,
dijo el ex alto funcionario del DHS, agregando que aún espera que la presión
interna pueda alentar a la administración a cambiar el rumbo. “Me conmociona un
poco que la gente solo ahora esté haciendo estas comparaciones”.
NdT
*Contraterrorismo: denominación oficial de la contrainsurgencia.
** CBP: Customs and Border Protection, Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza, agencia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), creada en 2003. Actualmente cuenta con 65 620 empleados.






