Affichage des articles dont le libellé est Español. Afficher tous les articles
Affichage des articles dont le libellé est Español. Afficher tous les articles

19/03/2026

“STUPID FURY”: Joe Kent/Tucker Carlson [EN|FR|ES]


 Full transcript of Tucker Carlson’s interview with Joe Kent, published on March 18, 2026

Joe Kent, who has just resigned as director of the U.S. National Counterterrorism Center, explains why the USA actually gone to war with Iran.

Transcription intégrale de l'interview de Joe Kent par Tucker Carlson, publiée le 18 mars 2026

Joe Kent, ex-directeur du Centre national usaméricain de lutte contre le terrorisme, explique les véritables raisons pour lesquelles les USA sont entrés en guerre contre l'Iran.

Transcripción completa de la entrevista a Joe Kent realizada por Tucker Carlson, publicada el 18 de marzo de 2026

Joe Kent, exdirector del Centro Nacional Usamericano de Lucha contra el Terrorismo, explica las verdaderas razones por las que USA entró en guerra contra Irán.

18/03/2026

Cuanto más lo golpean, más fuerte se vuelve: la paradoja de Irán que escapa a la estupidez imperial

Tahar Lamri, 16-3-2026

Hay una categoría que falta en el debate sobre la guerra en curso contra Irán, y su ausencia explica por qué quienes la libran siguen equivocándose en todo.

Irán no es un movimiento partisano como el FLN argelino, que era un frente sin dogma unificador -coalición de nacionalistas, socialistas, comunistas, conservadores- unido por un único objetivo: expulsar al colonizador. No es Vietnam del Norte, que era un Estado en una parte del territorio con una doctrina exportable -el comunismo- pero dependiente de Moscú y Pekín y geográficamente limitado. Hamás, Hezbolá, los hutíes son milicias, entidades subnacionales que utilizan tácticas de guerrilla porque no tienen alternativa: su asimetría es forzada, no elegida.

Irán es algo diferente e históricamente nuevo: representa el primer caso histórico de un Estado que adopta estructuralmente la doctrina de la guerra partisana como opción estratégica soberana, combinando la legitimidad y los recursos de un Estado con la lógica operativa del movimiento de resistencia. Tiene un ejército regular, misiles balísticos, una marina, instituciones reconocidas, es un Estado westfaliano en todos los sentidos. Y sin embargo, ha elegido deliberadamente la doctrina de la guerra partisana como estrategia soberana: saturación con armas económicas, desgaste, aceptación consciente de las pérdidas territoriales para hacer insostenible el costo para el adversario. No porque no pudiera hacerlo de otro modo, sino porque consideró que era la estrategia óptima contra una superioridad convencional aplastante.

Esta elección tiene una consecuencia económica devastadora para quien lo combate. Un dron Shahed cuesta veinte mil dólares. Un interceptor THAAD cuesta 12,7 millones. Irán lanzó en la primera semana de guerra quinientos misiles balísticos y casi dos mil drones. La matemática es implacable: la guerra pobre hace pagar un costo insostenible a la guerra rica: no en el campo de batalla, sino en las cadenas de suministro, en los presupuestos, en las reservas de interceptores que se agotan más rápido de lo que pueden producirse.

Pero la novedad más profunda no es militar: es estructural. Irán ha institucionalizado una contradicción que todos los movimientos de liberación han tenido que elegir: ser Estado o ser revolución. Argelia después de 1962 eligió ser estado y dejó de ser revolución. Cuba intentó ambas y fracasó. Irán no: ha construido deliberadamente una dualidad permanente. El ejército regular es el estado westfaliano. Los Pasdaran -los Guardianes de la Revolución- son la revolución permanente, con sus redes regionales, sus ramificaciones en Yemen, Irak, Líbano, todas unidas no por una ideología laica sino por una fe: el islam chií como identidad, memoria, trauma fundacional. No se elige ser chií como se elige ser comunista. Es familia, duelo, cuerpo. Karbala no es un evento histórico: es un paradigma cosmológico que se repite.

El resultado es un internacionalismo religioso que no es una alianza entre Estados, no es una Internacional leninista, sino una red transnacional unida por una gramática existencial común que no necesita un centro de mando explícito para coordinarse.

Y luego USA e Israel hicieron el regalo más grande: crearon el panteón. Soleimani, Nasrallah, Jameneí: cada eliminación selectiva que pensaban que resolvería un problema estratégico produjo un mártir que multiplica la cohesión de la red. En la teología chií, la muerte del líder justo a manos del opresor no es una derrota: es la confirmación de su justicia. Es la estructura narrativa de Karbala. Un general vivo puede equivocarse, puede decepcionar, puede envejecer. Un mártir es eterno y perfecto. Reescribieron, con sus misiles, el guion que la otra parte esperaba.

La República Islámica de Irán tiene como ideal la felicidad humana en toda la sociedad, y considera que el logro de la independencia, la libertad y el imperio de la justicia y la verdad es un derecho de todos los pueblos del mundo. En consecuencia, al tiempo que se abstiene escrupulosamente de toda forma de injerencia en los asuntos internos de otras naciones, apoya las luchas justas de los mustadhafoun (oprimidos) contra los mustakbirun (opresores/arrogantes) en cada rincón del mundo.

Constitución de la República Islámica de Irán, Capítulo 10, Artículo 154

Pero hay un último error, quizás el más grave. Israel golpeó los bancos de Hezbolá (el Instituto Al Qardh al-Hassan) y el banco iraní más grande (Bank Sepah). En el mundo chií jomeinista, el banco no es una institución financiera: es la infraestructura material de la teología. Es el mecanismo a través del cual se distribuye el zakat, se financian las obras de caridad, se mantiene el pacto con los mustadhafin, los más débiles, los oprimidos, los condenados de la tierra de Fanon. Jomeini construyó el consenso de la revolución sobre esta red capilar de solidaridad material. Golpearla no debilita la narrativa de la resistencia: la confirma. Demuestra, en la vida cotidiana de millones de pobres, quiénes son los enemigos de los débiles. Es la mejor propaganda posible, realizada por las propias bombas israelíes.

Resumiendo todo: se está combatiendo con la lógica de la guerra convencional -decapitar la estructura, cortar la financiación, destruir infraestructuras- una forma política que no es una estructura convencional. Es una red simbólica, social, militar y religiosa construida deliberadamente para ser indestructible precisamente a través de la destrucción. Cada bomba que cae fortalece la narrativa. Cada mártir consolida el panteón. Cada banco golpeado demuestra a los pobres de qué lado está el opresor.

Y si el Estado iraní fuera desmembrado o derrotado, los Pasdaran sin Estado -entrenados, armados, formados en una cultura del martirio que no depende de ninguna institución para sobrevivir- se distribuirían en una región que va desde el Líbano hasta Pakistán, desde Azerbaiyán hasta Bahréin, con ramificaciones en tres continentes. Ya no contenidos por ninguna estructura estatal, sin nada que perder, con mártires poderosísimos y una narrativa de resistencia más fuerte que antes. Un Estado iraní hostil es disuadible. Un enjambre de Pasdaran sin Estado no lo es.

Y mientras todo esto sucede, tres señales indican cuán profundamente esta guerra está escapando al control narrativo de quienes la desataron.

Turquía esperaba millones de refugiados iraníes huyendo de las bombas. Vio, en cambio, a miles de iraníes cruzando la frontera en dirección opuesta, para regresar a defender la patria. No necesariamente el régimen: Irán. La civilización persa de cuatro milenios que no se deja reducir a la ecuación “régimen igual a pueblo”. El nacionalismo herido produce lo que años de oposición política no logran construir.

Y luego está Gaza. Irán es atacado después de que el mundo presenciara durante meses el genocidio palestino transmitido en directo, documentado, negado por las cancillerías occidentales. Para los pobres de la tierra, para el Sur global, para cualquiera que se sienta del lado de los humillados, la secuencia es legible y brutal: quienes defendían a los palestinos son ahora bombardeados por los mismos que armaban a quienes los masacraban. Irán se ha convertido, en el imaginario global de los condenados, en algo que va mucho más allá de la política regional o la teología chií: es la promesa de que se puede resistir, es la venganza simbólica de quienes nunca tuvieron justicia. Esa solidaridad no tiene fronteras confesionales ni geográficas.

Finalmente, está China. Sus estrategas no están mirando la guerra: están realizando la evaluación más detallada posible de las capacidades reales usamericanas en condiciones de conflicto de alta intensidad. Cada interceptor THAAD disparado, cada Tomahawk lanzado, cada día de guerra es un dato sobre la resistencia logística e industrial del adversario que tendrán que enfrentar, un día, en el Pacífico. Ven cómo se agotan las reservas, cómo los tiempos de producción no siguen el ritmo del consumo, la cadena logística bajo presión. Están tomando notas. Y no necesitan luchar para ganar esta guerra: les basta con esperar a que USA se quede sin municiones.

Esta guerra no puede ganarse. Solo puede extenderse. Y el mundo lo sabe.

“¿Por qué Irán no se rinde?” – La pregunta de Trump revela el desastre iraní

„Warum gibt Iran nicht auf?“ – Trumps Frage zeigt das Iran-Desaster

Día 17 de la guerra contra Irán. Esperen, déjenme repetirlo: día 17.

¿Saben qué está ocurriendo ahora mismo en los pasillos de la Casa Blanca? Donald Trump está sentado en su despacho y hace a sus asesores una pregunta que lo cambia todo: ¿Por qué los persas no se rinden?

El Wall Street Journal lo ha filtrado. El hombre más poderoso del mundo está sorprendido. Repito: sorprendido. El mismo que afirmó que esta guerra terminaría muy pronto. El que aseguró que Irán ya no tenía marina ni fuerza aérea.

Este hombre no entiende por qué Teherán sigue luchando. Y aquí viene la parte que me mantuvo despierto toda la noche: sus asesores le presionan en privado para buscar una salida. En privado. Eso significa que en público hablan de victoria, pero a puerta cerrada hay pánico total. Es una confesión de debilidad.

Trump esperaba una victoria rápida. Una repetición de su guerra de 12 días del pasado junio. Pero la realidad es completamente distinta.

Tras 17 días, Irán sigue lanzando misiles, ha minado el estrecho de Ormuz y —aquí viene lo más sorprendente— exporta más petróleo que antes de la guerra. Un 30% más. Piénsenlo.

USA lleva más de dos semanas bombardeando Irán, supuestamente ha alcanzado 6.000 objetivos, destruido la marina iraní y neutralizado su fuerza aérea. Y, sin embargo, las exportaciones de petróleo iraníes aumentan. ¿Cómo es posible? China.

Los chinos compran cada barril que Teherán ofrece. Sin sanciones, sin reglas, solo negocios. Mientras Trump pensaba que pondría a Irán de rodillas, los mulás han redirigido sus barcos, activado nuevas rutas comerciales y están ganando más dinero que antes.

El Wall Street Journal informa que Trump repite constantemente la misma pregunta en las reuniones: ¿por qué no capitulan? Sus asesores no tienen respuesta. O mejor dicho, sí la tienen, pero Trump no quiere oírla.

La respuesta es clara: porque el plan ha fracasado. Porque el ejército estadounidense puede golpear objetivos, pero no puede bombardear soluciones políticas desde el aire. Porque Irán es un adversario muy distinto a Afganistán o Irak.

Y aún hay más. Las declaraciones públicas de Trump cambian cada día. Primero, rendición incondicional. Luego, “muy pronto terminará”. Después, “ya casi no queda nada que bombardear”.

Y ahora esta pregunta desesperada: ¿por qué no se rinden? Eso no es estrategia. Es improvisación. Es un presidente que empieza a darse cuenta de que su mayor apuesta en política exterior se está descontrolando.

Los republicanos están nerviosos. Las encuestas muestran que la mayoría de los estadounidenses se opone a esta guerra. El precio del petróleo ha superado los 100 dólares por barril, llegando momentáneamente a 119.

En las gasolineras de USA, la gente paga precios récord. Se acercan las elecciones de medio mandato, y los asesores de Trump lo saben: si la guerra continúa semanas más, perderemos el Congreso.

Por eso la filtración al Wall Street Journal. Por eso la presión privada para encontrar un plan de salida. Intentan empujar suavemente al presidente hacia la salida sin que pierda la cara.

Pero Trump es Trump. No puede simplemente detenerse. Tiene que anunciar una victoria, aunque no exista.

Por eso dice a la prensa: “Vamos muy por delante del calendario”. Es lenguaje orwelliano. “Por delante del calendario” significa, en el mundo de Trump: ya no hay calendario, porque el plan original se ha derrumbado.

Y aquí está la clave: Irán lo sabe. Los Guardianes de la Revolución han emitido un comunicado.

Irán decidirá cuándo termina la guerra.

Es una respuesta directa a las afirmaciones de Trump. Teherán le dice al hombre más poderoso del mundo, cara a cara: tú no controlas esta guerra. Nosotros sí.

Y los hechos les dan la razón.


17/03/2026

 

El cuarto escenario: él de la derrota usamericana en Irán

Tras los tres escenarios de victoria usamericana expuestos por houseofsaud.com en “La victoria que aterroriza a Arabia Saudita”, un escenario inédito se vuelve cada vez más creíble.

  • Las consecuencias geopolíticas de la derrota, por Policy Tensor
    ¿Qué pasa cuando pierde USA?
  • Por qué USA se encamina derecho a una derrota estratégica
    Drones, misiles, THAAD

La expresión “Échec et mat” [jaque mate] proviene del árabe y el persa «Shah mat», que significa «el rey ha muerto». Para este título de película de Hollywood, hemos sustituido «shah» por «raïs» (presidente). «Raïs mât fi hormuz» = «El presidente ha muerto en Ormuz»

Un estrecho colaborador de Tulsi Gabbard renuncia debido a la guerra en Irán
El equipo de Trump se desmorona

 Malek Dudakov, Команда Трампа разбегается17 de marzo de 2026
Traducido por Tlaxcala

National Counterterrorism Center Director Joseph Kent attends a House Homeland Security hearing on Capitol Hill
Joseph Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo, asiste a una audiencia de la Comisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes en el Capitolio, en Washington, el 11 de diciembre de 2025. Foto Elizabeth Frantz/Reuters

El director del Centro Nacional de Contraterrorismo usamericano, Joe Kent, un protegido de la jefa de la Oficina de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, renuncia, acusando al lobby israelí de provocar una guerra con Irán. Joe Kent es un ex Boina Verde, que sirvió 20 años en el ejército de USA.

Image

[...] “No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso contra Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que desencadenamos esta guerra bajo la presión de Israel y su poderoso lobby americano”. [...]

Conoce bien la guerra, a diferencia de muchos halcones de salón como Ben Shapiro o Mark Levin, que abogan activamente por la continuación de la escalada. Kent también sirvió como oficial militar destacado ante la CIA. Por cierto, Langley también se esfuerza por no involucrarse directamente en la aventura iraní. Se lo han dejado todo a Pete Hegseth.

Tulsi Gabbard también sabotea la guerra con Irán. Recientemente publicó, junto con la CIA, un informe conjunto afirmando que no se debe esperar un cambio de régimen en Teherán. Los servicios de inteligencia usamericanos afirman haber advertido a Trump de antemano sobre los riesgos de la escalada. Pero no quiso escuchar a nadie.

Mientras tanto, alrededor de Gabbard, comienzan a reunirse aparátchiks del Pentágono que están descontentos con la actitud militarista de Hegseth.

En realidad, estamos asistiendo actualmente a una verdadera guerra entre los halcones y los aislacionistas en el equipo de Trump, en medio del caos en el que se han empantanado.

Los precios del diésel en USA se han disparado un 40% y han superado por primera vez desde 2022 los cinco dólares por galón. Los portaaviones usamericanos encuentran dificultades, y es poco probable que puedan llevar a cabo una campaña durante mucho tiempo. No ha sido posible desbloquear el estrecho de Ormuz, y Europa y China se han negado a ayudar a Trump. Han comenzado los primeros despidos y dimisiones. No será fácil si la guerra con Irán se prolonga hasta abril. Entonces, mucha gente huirá de un barco que se hunde.

Traducción integral de la carta

Presidente Trump,

Después de mucha reflexión, he decidido renunciar a mi cargo como Director del Centro Nacional de Contraterrorismo, con efecto inmediato.

No puedo en buena conciencia apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que comenzamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby americano.

Apoyo los valores y las políticas exteriores por las que hizo campaña en 2016, 2020 y 2024, y que implementó en su primer mandato. Hasta junio de 2025, usted entendía que las guerras en el Medio Oriente eran una trampa que robaba a Estados Unidos las preciosas vidas de nuestros patriotas y agotaba la riqueza y la prosperidad de nuestra nación.

En su primera administración, entendió mejor que cualquier presidente moderno cómo aplicar el poder militar de manera decisiva sin vernos arrastrados a guerras interminables. Lo demostró al matar a Qasem Soleimani y al derrotar al ISIS.

Al principio de esta administración, altos funcionarios israelíes y miembros influyentes de los medios americanos desplegaron una campaña de desinformación que socavó por completo su plataforma “América Primero” y sembró sentimientos belicistas para fomentar una guerra con Irán. Esta cámara de eco se utilizó para engañarlo y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos, y que, si atacaba ahora, había un camino claro hacia una victoria rápida. Esto fue una mentira y es la misma táctica que los israelíes usaron para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak que le costó a nuestra nación la vida de miles de nuestros mejores hombres y mujeres. No podemos cometer este error otra vez.

Como veterano que se desplegó en combate 11 veces y como esposo de una Gold Star [familiar de militar caído] que perdió a mi amada esposa Shannon en una guerra fabricada por Israel, no puedo apoyar el envío de la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no beneficia al pueblo americano ni justifica el costo de vidas americanas.

Rezo para que reflexione sobre lo que estamos haciendo en Irán, y para quién lo estamos haciendo. El momento de actuar con valentía es ahora. Puede revertir el rumbo y trazar un nuevo camino para nuestra nación, o puede permitir que nos deslicemos más hacia el declive y el caos. Usted tiene las cartas.

Fue un honor servir en su administración y servir a nuestra gran nación.

16/03/2026

“Stupid Fury”: el neocolonialismo de Trump explicado por el teólogo alemán Bonhoeffer

Milena Rampoldi, 15 -3- 2026

Desde el estallido de la agresión usraelí contra la República Islámica de Irán, me siento como el teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer cuando estaba en la cárcel nazi, incluso si mi oficina en Estambul es mucho más cómoda. En su celda, Bonhoeffer comenzó a reflexionar sobre las razones y las raíces del brutal régimen hitleriano al comprender que la causa no era la malicia/el mal, sino simplemente la estupidez pura y dura.

El mismo paradigma se puede aplicar a la presidencia de Donald Trump y a su guerra épicamente furiosa contra el régimen satánico de Irán, cuando en realidad no es otra cosa que la agresión brutal y sin cabeza contra un Estado soberano en el Máshreq.

“Tratamos repetidamente de llegar a un acuerdo. Lo intentamos. Querían hacerlo. No querían hacerlo. Querían hacerlo. No querían hacerlo”.

En sus cartas escritas desde la cárcel, el teólogo Bonhoeffer afirmaba que la estupidez era un enemigo más peligroso del bien que la malicia y/o el mal mismo. Para mí personalmente, esta suya conclusión tiene un fuerte impacto en cómo luchar contra las violaciones de los derechos humanos como las guerras de USA contra los Estados musulmanes soberanos. Experimentamos un importante cambio de paradigma si abandonamos el punto de vista según el cual debemos luchar contra el mal usamericano y si en cambio decimos que la estupidez usamericana es el enemigo de los países musulmanes soberanos del Máshreq como la estupidez es el enemigo de la autodeterminación política y el anticolonialismo/antiimperialismo.

“Las vidas de los valientes héroes americanos pueden perderse y podemos tener víctimas, lo que a menudo sucede en la guerra. Estamos haciendo esto, no por ahora, estamos haciendo esto para el futuro, y es una misión noble”.

 Sin embargo, Bonhoeffer incluso va un paso más allá en sus reflexiones al mostrar que la violencia ni siquiera es capaz de oponerse a la estupidez, mientras que es un medio efectivo cuando tenemos que oponernos al mal. Si partimos del supuesto de que Trump representa la estupidez y no el mal, entenderemos que tenemos que cambiar nuestra estrategia para oponernos a sus fantasías neoimperialistas de niños asesinos en países musulmanes y otros (Venezuela, Cuba y más).

¿Por qué la estupidez es tan peligrosa en política? Bonhoeffer tiene la respuesta: la mayoría de la gente pone la estupidez entre paréntesis porque muchos piensan que no vale la pena considerarla. Y esto es un error porque entonces no entendemos la esencia de la estupidez que, si la ponemos en palabras del propio Bonhoeffer, no es un defecto intelectual sino “humano”.

Si analizamos el fenómeno de la estupidez desde un punto de vista psicológico y luego sociológico, entendemos una característica fundamental de la misma: la estupidez aparece en grupos más que en personas aisladas. Trump y su estupidez son parte de un sistema, de un estilo de vida usamericano en el que los contribuyentes financian ataques impulsados por la estupidez a escuelas para niñas, museos y hospitales en Irán.

“Pero sí, ya sabes, esperamos algunas cosas. Como dije, algunas personas morirán. Cuando vayas a la guerra, algunas personas morirán”.

Si escuchamos lo que Bonhoeffer sugiere, necesitamos pasar del títere aislado Donald al sistema “Epstein” del que forma parte. Esto significa que la estupidez no es un problema psicológico, sino que se convierte en un problema sociológico. Es por eso que deberíamos establecer la llamada “sociología de la estupidez” para analizar el neoimperialismo de Trump para superar la ocupación usamericana de países musulmanes y otros.

En un régimen neocolonialista como USA, el poder de la clase dominante de los neosionistas del AIPAC hambrientos de poder necesita la estupidez de los contribuyentes ciegos para sobrevivir porque la estupidez y la megalomanía neoimperialista son exactamente lo contrario del coraje moral y la lucha contra la injusticia. La gente estúpida cree en la narrativa de la clase dominante. Y esto resulta en la persistencia de un neocolonialismo yanqui moldeado por el régimen sionista 2.0 impulsado por las fantasías de Eretz Israel. A continuación, me gustaría traducir al español el fragmento de las cartas que Bonhoeffer escribió desde la cárcel, titulado “Estupidez”[1], para que los lectores reflexionen sobre él y recuperen su propio coraje moral, ya que necesitamos una guerra contra la estupidez y no contra el mal:

La estupidez es un enemigo del bien más peligroso que la maldad.

Contra el mal se puede protestar; se lo puede desenmascarar; se lo puede impedir, llegado el caso, incluso mediante la fuerza. El mal lleva siempre en sí el germen de su propia descomposición, pues deja al menos un malestar en el ser humano. Frente a la estupidez, en cambio, estamos indefensos.

Ni las protestas ni la fuerza sirven aquí de nada; las razones no surten efecto. Los hechos que contradicen el propio prejuicio simplemente no necesitan ser creídos —en tales casos el estúpido se vuelve incluso crítico— y, cuando resultan inevitables, pueden ser descartados como simples casos aislados sin importancia.

Además, el estúpido, a diferencia del malvado, está completamente satisfecho consigo mismo; es más, se vuelve peligroso, pues pasa fácilmente al ataque cuando se siente irritado.

Por eso es necesario ser más prudente frente al estúpido que frente al malvado. Nunca intentaremos convencer al estúpido mediante razones: es inútil y peligroso.

Para saber cómo podemos enfrentarnos a la estupidez, debemos tratar de comprender su naturaleza. Algo es seguro: no se trata esencialmente de un defecto intelectual, sino de un defecto humano. Hay personas intelectualmente extraordinariamente ágiles que son estúpidas, y otras intelectualmente muy torpes que están muy lejos de serlo.

Este descubrimiento lo hacemos, con sorpresa, en determinadas situaciones. La impresión que se obtiene no es tanto que la estupidez sea un defecto innato, sino que, bajo ciertas circunstancias, los seres humanos son hechos estúpidos o se dejan volver estúpidos.

Observamos también que las personas que viven aisladas y retiradas manifiestan este defecto con menor frecuencia que aquellas inclinadas a la vida en sociedad o integradas en grupos humanos. Por ello, la estupidez parece ser menos un problema psicológico que sociológico. Es una forma particular de la influencia de las circunstancias históricas sobre el ser humano, una manifestación psicológica de determinadas condiciones externas.

Al observar más de cerca se advierte que todo gran despliegue de poder exterior —sea de carácter político o religioso— golpea a una gran parte de los seres humanos con la estupidez. Incluso parece tratarse de una especie de ley sociopsicológica: el poder de unos necesita la estupidez de otros.

El proceso no consiste en que determinadas facultades humanas —por ejemplo intelectuales— se atrofien o desaparezcan repentinamente. Más bien sucede que, bajo la impresión abrumadora del despliegue del poder, el ser humano es despojado de su independencia interior y renuncia entonces, más o menos inconscientemente, a encontrar por sí mismo una actitud frente a las situaciones de la vida.

El hecho de que el estúpido sea con frecuencia obstinado no debe engañarnos haciéndonos pensar que es independiente. En la conversación con él se percibe claramente que en realidad no se trata de una persona con la que uno dialoga, sino de consignas, palabras de orden y eslóganes que se han apoderado de él.

Está bajo un hechizo, está cegado; en lo más profundo de su ser ha sido abusado y maltratado. Convertido así en un instrumento sin voluntad, el estúpido será capaz de cualquier mal y, al mismo tiempo, incapaz de reconocerlo como tal. Aquí reside el peligro de un abuso diabólico. De este modo pueden destruirse seres humanos para siempre.

Pero es precisamente aquí donde se ve con claridad que no es un acto de instrucción, sino únicamente un acto de liberación lo que puede superar la estupidez. Habrá que aceptar que una verdadera liberación interior, en la mayoría de los casos, solo se hace posible después de que haya tenido lugar una liberación exterior.

Hasta entonces tendremos que renunciar a todos los intentos de convencer al estúpido.

En esta situación se comprende también por qué, en tales circunstancias, resulta inútil esforzarse por saber qué piensa realmente «el pueblo», y por qué esta pregunta resulta en realidad superflua para quien piensa y actúa de manera responsable.

La palabra de la Biblia según la cual el temor de Dios es el principio de la sabiduría (Salmo 111,10) significa que la liberación interior del ser humano para una vida responsable ante Dios es la única verdadera superación de la estupidez.

Por lo demás, estas reflexiones sobre la estupidez tienen también algo de consolador: no permiten en absoluto considerar a la mayoría de los seres humanos como estúpidos en todas las circunstancias. Todo dependerá, más bien, de si quienes ejercen el poder esperan más de la estupidez de las personas o de su independencia interior y de su inteligencia.

La simple conclusión es que el trumpismo neocolonialista y el donaldismo neoimperialista son un grave problema sociológico entretejido con la estupidez que aparece como malvada. Y de la estupidez se puede simplemente ser liberado, a la estupidez no se puede oponer la violencia, y este es exactamente el caso cuando nos fijamos en la ocupación de Oriente Medio por el ejército usraelí. Mientras que el Israel sionista 2.0 necesita implosión, autodestrucción y deconstrucción, el trumpismo y el donaldismo necesitan una guerra internacional contra la estupidez.


[1] El pasaje está tomado de Bonhoeffer D., Widerstand und Ergebung: Briefe und Aufzeichnungen aus der Haft, Gütersloher Verlagshaus, München 2005, pp. 14-18.

15/03/2026

Entre el secuestro de Maduro y el asesinato de Jameneí: ¿Ha reemplazado la inteligencia artificial a la inteligencia humana?


Mostafa Ahmed, alhabtoorresearch, 3-3-2026
Traducido por
Tlaxcala

El primer trimestre de 2026 marcó un punto de inflexión estratégico en el despliegue del poder duro y la gestión de la interacción geopolítica. Durante décadas, las tecnologías informáticas permanecieron en gran medida confinadas a funciones de apoyo operativo, como el procesamiento de datos de inteligencia o el guiado de municiones de precisión. Sin embargo, enero y febrero fueron testigos de un cambio estructural, ya que la planificación militar se alejó de los ciclos de decisión dependientes del ser humano para pasar a gestionar cadenas de eliminación física algorítmicas autónomas. Esta transformación fue articulada formalmente en la “Estrategia de Aceleración de la Inteligencia Artificial” emitida por el Departamento de Guerra de los USA (DoW) el 9 de enero de 2026. La directiva pretende afianzar el dominio militar usamericano mediante la integración rápida de la IA en las operaciones de combate, inteligencia y empresa, transformando al mismo tiempo el aparato de defensa en lo que los funcionarios describen como una estructura militar “AI-first” [“primero la IA”].


Esta doctrina se basó en estrictos parámetros operativos que priorizaban la letalidad abrumadora, la ejecución rápida y los sistemas impulsados por objetivos que colocan el éxito de la misión por encima de todas las demás consideraciones, excluyendo deliberadamente las variables sociales y políticas de los ciclos de decisión algorítmicos para asegurar una superioridad decisiva en la toma de decisiones en el campo de batalla. Este cambio se reflejó en dos operaciones sin precedentes: la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro durante la Operación Resolución Absoluta en enero de 2026, y el ataque de decapitación contra el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí, durante la Operación Ciudad Santa Silenciosa, llevada a cabo dentro de la Operación Furia Épica en febrero de 2026.

Estas operaciones reflejaron la integración de grandes modelos de lenguaje, arquitecturas de datos dinámicas, algoritmos de evaluación táctica y sistemas autónomos no tripulados, transformando fundamentalmente la velocidad, precisión y el cálculo del coste geopolítico de neutralizar objetivos de alto valor. En conjunto, señalan que la IA ha pasado de ser una herramienta analítica de apoyo a convertirse en un arquitecto estratégico del campo de batalla y un motor de la ejecución cinética.

Raíces de la guerra algorítmica

La doctrina operativa adoptada por USA en 2026 tomó gran parte de su fundamento metodológico de la arquitectura de focalización táctica desarrollada por el ejército israelí, particularmente la Unidad 8200, durante las operaciones intensivas en Gaza entre 2023 y 2025. En los círculos de inteligencia, esta cadena de focalización algorítmica israelí se describía a menudo como una “fábrica de asesinatos en masa”, formando una base conceptual clave para el enfoque usamericano recién formulado.

La arquitectura israelí, que lideró la “guerra de la IA”, se basó en tres sistemas estructurales interconectados:

1.     El sistema Gopsel / Habsora: una herramienta de IA para el apoyo a la decisión estratégica que procesa vastos conjuntos de datos de vigilancia para generar un banco automatizado de objetivos (edificios e instalaciones). Este sistema aceleró drásticamente la focalización, elevando la producción de aproximadamente 50 objetivos anuales bajo análisis humano a más de 100 objetivos por día.

2.     La base de datos Lavender: un sistema de perfilado individual basado en la vigilancia masiva en Gaza y Cisjordania. Mediante el análisis automatizado de huellas digitales como redes sociales, registros de comunicaciones y patrones de movimiento, el algoritmo evalúa a los individuos y los coloca en listas de eliminación automatizadas. En su punto máximo operativo, supuestamente etiquetó a más de 37,000 objetivos potenciales.

3.     El algoritmo “¿Dónde está papá?” (“Where's Daddy?”): un sistema de geolocalización diseñado para rastrear objetivos y desencadenar ataques una vez que regresan a sus hogares. Esta táctica se ha asociado históricamente con tasas muy elevadas de bajas colaterales entre civiles y las familias de los objetivos.

El marco estratégico de la guerra algorítmica

Para comprender las dimensiones más profundas del impulso tecnológico en Caracas y Teherán, es esencial desglosar el marco estratégico general que legitimó estas operaciones y aceleró su ejecución. En este contexto, la Estrategia de Inteligencia Artificial emitida por el DoW yanqui el 9 de enero de 2026 constituyó un enfoque de combate ofensivo destinado a desmantelar las barreras burocráticas de la tecnología de la información convencional. Esta doctrina se basó en el aprovechamiento de las ventajas competitivas asimétricas de USA en los mercados de capitales, la capacidad de innovación de patrones y el vasto repositorio de datos operativos acumulados durante dos décadas de conflicto.

Para traducir esta estrategia en una realidad operativa, se lanzaron varios proyectos pioneros con plazos estrictos y bajo liderazgo individual directo, siendo las siguientes vías las más destacadas:

  • El Proyecto Swarm Forge estableció un mecanismo competitivo destinado a expandir las capacidades de combate innovadoras mediante la integración de unidades militares de élite con desarrolladores de tecnología comercial.
  • El Proyecto Agent Network se centró en diseñar agentes de IA autónomos para gestionar el amplio espectro de la batalla, desde la planificación estratégica de campañas hasta la ejecución precisa de cadenas de eliminación.
  • El Proyecto Ender's Foundry fue diseñado para acelerar los ciclos de simulación cognitiva y los bucles de retroalimentación entre los desarrolladores de software y los operadores cinéticos sobre el terreno.
  • La vía Open Arsenal apuntaba a comprimir el ciclo de conversión de inteligencia técnica en sistemas de armas operativos desplegables, reduciéndolo de varios años a solo unas pocas horas.
  • La iniciativa GenAI.mil aseguró un acceso institucional seguro y amplio a los principales modelos de IA generativa, incluidos Gemini y Grok, para los cuadros operativos clasificados en nivel de impacto cinco y superior.

Paralelamente a este salto tecnológico, la Estrategia de Defensa Nacional 2026 proporcionó el mandato geopolítico para estas posturas ofensivas. La estrategia estableció una ruptura decisiva con lo que describía como idealismo utópico, a favor de adoptar un realismo estricto, dando prioridad primordial a la seguridad del territorio usamericano a través del Golden Dome of America y a la defensa preventiva de los intereses vitales en el hemisferio occidental, en línea con la Doctrina Monroe revista por Trump.

Aún más importante, la estrategia procedió a clasificar a los cárteles de la droga y las redes de trata de personas como organizaciones terroristas extranjeras y combatientes enemigos. Esta designación legal otorgó a la institución militar un espacio operativo sin precedentes para emplear fuerza letal contra las redes de narcotráfico. Este marco conceptual se utilizó claramente para legitimar la focalización directa del régimen de Maduro.

La IA y la arquitectura del campo de batalla

El cambio hacia la automatización militar ya no es un lujo técnico o una vía de modernización rutinaria en los ejércitos modernos; se ha convertido en una doctrina estratégica rectora que remodela las reglas de enfrentamiento y los equilibrios de poder globales. En un entorno operativo marcado por la fluidez y la creciente complejidad, el concepto de guerra algorítmica surgió como un modelo alternativo diseñado para eliminar los cuellos de botella cognitivos humanos en favor de mecanismos de decisión autónomos y excepcionalmente rápidos. Este nuevo patrón no solo mejoró la eficiencia del procesamiento de inteligencia; estableció una transición estructural decisiva de una doctrina basada en la fuerza cinética de masas a una centrada en los datos, la velocidad y la letalidad dirigida, donde los modelos generativos y los sistemas de IA gestionan todo el espectro de la batalla. La encarnación operativa más clara de este cambio estratégico es evidente a través del análisis de dos acciones cinéticas a principios de 2026, en las que la IA pasó de ser una herramienta de asesoramiento en la retaguardia a ser un comandante sobre el terreno que diseñaba y ejecutaba las operaciones transfronterizas más complejas contra objetivos de alto valor, como lo demostraron las intervenciones en Caracas y Teherán.

La IA de Palantir y Anthropic guía los ataques de USA contra Irán

Palantir agrega datos, Claude de Anthropic los analiza, humanos aprueban los ataques en una operación asistida por IA

Kang Da-eun, THE CHOSUN Daily5/3/2026
Traducido  por Tlaxcala


El 3 de marzo sale humo en el lugar de un ataque aéreo israelí en los suburbios del sur de Beirut. Foto AFP-Yonhap

El reciente ataque aéreo usamericano contra Irán, denominado Operación “Epic Fury”, ha sido descrito como “el primer ataque aéreo liderado por IA”. Esta evaluación se debe a la profunda participación de Anthropic, una startup usamericana de IA, y Palantir, una empresa de análisis de datos de IA, en la operación. El análisis indica que la IA jugó un papel crítico en toda la cadena de muerte (kill chain) —desde la recopilación de inteligencia hasta los ataques de precisión— mientras que los humanos mantuvieron la responsabilidad de las decisiones y aprobaciones finales, marcando un cambio en la guerra moderna.

USA e Israel lanzaron un ataque sorpresa contra Irán el 28 de febrero, aprovechando aparentemente una rara oportunidad cuando la dirección política y militar de Irán, incluido el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, se reunió. Si bien las redes de inteligencia humana que habían recopilado datos sobre el terreno durante años jugaron un papel importante, la IA participó activamente en el análisis de esta información y el diseño de escenarios de ataque óptimos. Compilando informes de The Wall Street Journal (WSJ), CNN y las respuestas de modelos de IA como Claude, Gemini y Perplexity, resumimos cómo se utilizaron las tecnologías de IA en el ataque aéreo usamericano contra Irán a través de un formato de preguntas y respuestas.

P: ¿Qué papel jugó la IA en el ataque aéreo contra Irán?

R: Palantir integró datos fragmentados de varias agencias usamericanas —imágenes satelitales, secuencias de drones, señales de radar y comunicaciones interceptadas— para mapear los movimientos militares en todo Irán. El modelo de IA de Anthropic, Claude, analizó entonces estos datos para determinar los objetivos, métodos y secuencia de ataque óptimos, proporcionando a los comandantes humanos recomendaciones prácticas.

Metafóricamente, Palantir actúa como un centro de control que agrega feeds de CCTV de toda la ciudad para mostrar amenazas en tiempo real como “almacenamiento de misiles en el Edificio 3” o “concentración de tanques en la Carretera 5”. Claude, por su parte, funciona como un analista que aconseja: “El Edificio 2 presenta el riesgo más alto; atacar ahora ofrece una probabilidad de éxito del 87%”.

P: ¿Qué es Palantir?

R: Fundada en 2003 por los cofundadores de PayPal Peter Thiel, Alex Karp, Joe Lonsdale, Steven Cohen y Nathan Getty, Palantir surgió después del 11-S con el objetivo de centralizar los datos de inteligencia dispersos para identificar terroristas. En 2004, obtuvo financiación inicial de In-Q-Tel, el brazo de capital de riesgo de la CIA, y creció proporcionando plataformas de análisis de datos al ejército usamericano, la CIA, el FBI y otras agencias. Ahora es una empresa tecnológica que cotiza en la Bolsa de Nueva York.

 

El 3 de marzo en Miami, Florida, protesta contra Palantir, que colabora con el Departamento de Defensa y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Foto Reuters-Yonhap

P: ¿Qué papel jugó Palantir en el ataque aéreo contra Irán?

R: Palantir unificó billones de puntos de datos fragmentados —imágenes satelitales, videos de drones, señales de radar y comunicaciones interceptadas— en un conjunto de datos coherente. Esto permitió a los comandantes visualizar intuitivamente las instalaciones militares y los movimientos de personal iraníes, algo así como un “Google Maps de guerra” combinado con un “panel de inteligencia en tiempo real”.

P: ¿Qué tecnologías utilizó Palantir?

R: La plataforma Gotham, centrada en la defensa, y su plataforma de IA AIP (AI Platform) fueron fundamentales. Gotham integra datos dispares —informes militares, imágenes satelitales/de drones, comunicaciones interceptadas— en una red consultable, mapeando objetos en una cuadrícula militar de alta precisión. Por ejemplo, rastrea cambios en una base de misiles durante seis meses o analiza movimientos enemigos utilizando vigilancia en tiempo real.

AIP opera dentro de Gotham, conectando de forma segura modelos de IA externos como Claude a datos militares clasificados. Garantiza que Claude funcione dentro de la red cerrada del Pentágono, previniendo órdenes de ataque no autorizadas y proporcionando una interfaz para que los comandantes humanos aprueben las decisiones finales. Cuando Gotham alimenta datos a AIP, esta instruye a Claude para analizar amenazas, por ejemplo, clasificando los centros de mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) por nivel de riesgo. El análisis de Claude se transmite entonces a los comandantes humanos para su aprobación.

P: ¿Cuál fue el papel de Claude de Anthropic?

R: Claude actuó como el “cerebro” dentro del ecosistema de datos de Palantir, proporcionando perspectivas estratégicas mediante el análisis de informes de inteligencia y datos textuales para evaluar la intención del enemigo o los niveles de amenaza. Por ejemplo, podría concluir: “Este edificio tiene un 95% de probabilidad de ser el centro de mando de Jameneí” o "í”80% de probabilidad de estar vinculado a lanzamisiles cercano”. También realiza el emparejamiento de patrones (pattern matching) con datos históricos, como “90% de similitud con imágenes pasadas de instalaciones nucleares”, y lleva a cabo simulaciones de combate para responder preguntas complejas como: “¿Cuál es la probabilidad de represalias de Irán si se ataca el Objetivo A?” o “¿Cuál es el ángulo de entrada óptimo del dron para eludir las defensas aéreas?”

P: ¿Cómo resumiría la colaboración de Palantir y Anthropic en el ataque aéreo contra Irán?

R: Usando una analogía con el ajedrez, Palantir muestra todas las piezas en el tablero, mientras que Claude aconseja: “Atacar esta base durante el repostaje maximiza la efectividad en 10 minutos”. Los comandantes humanos revisan el análisis de Claude antes de pulsar el botón de ataque final. Palantir muestra el tablero; Claude es el entrenador que analiza: “Este movimiento ofrece un 87% de posibilidades de jaque mate en cinco jugadas”. Los humanos hacen el movimiento real.

P: ¿Por qué hay un conflicto entre el Pentágono y Anthropic?

R: Desde finales de 2024, Anthropic se ha asociado con Palantir y AWS [Amazon Web Services] para proporcionar Claude para entornos militares y de inteligencia clasificados. Mientras que el gobierno usamericano insistía en el uso sin restricciones de la IA con fines militares, el CEO de Anthropic, Dario Amodei, se negó a abandonar las salvaguardas contra la vigilancia nacional o las armas totalmente autónomas. El presidente Donald Trump condenó esto, declarando: “USA no permitirá que empresas izquierdistas radicales dicten cómo nuestro gran ejército lucha y gana”, y prohibió a las agencias federales usar Anthropic el 27 de febrero. Sin embargo, el Pentágono usó Claude en el ataque contra Irán menos de un día después. USA planea hacer la transición a xAI y OpenAI, pero el reemplazo podría tomar al menos seis meses debido a la profunda integración de Claude en Palantir y los sistemas militares.

Imagen que muestra los roles de Palantir y Anthropic en el campo de batalla. Cuando Palantir recopila e integra varios tipos de datos, la IA de Anthropic los analiza para establecer las operaciones. Los humanos solo necesitan tomar las decisiones. Imagen Gemini

P: ¿Discrepa Palantir con Anthropic en la militarización de la IA?

R: Peter Thiel de Palantir y su CEO Alex Karp abogan por una doctrina de seguridad nacional fuerte y realista. Consideran que proporcionar IA al ejército es una obligación moral, creyendo que solo las ideologías respaldadas por un poder militar y económico robusto pueden cambiar el mundo y que la disuasión mediante la fuerza asegura la paz. Palantir afirma que su misión principal es prevenir la guerra.

P: ¿Qué otras tecnologías de IA se despliegan militarmente además de Palantir y Anthropic?

R: La tecnología de vanguardia de las empresas usamericanas se utiliza cada vez más en la guerra. La red satelital exclusiva para el gobierno de SpaceX, Starshield, mantiene la infraestructura de comunicación para las operaciones con drones y la conectividad en primera línea —actuando como un “internet de guerra” resistente a la interferencia GPS.

El ejército usamericano también está desarrollando y desplegando sistemas de IA que pilotan drones de forma autónoma y ejecutan ataques de precisión. En este sistema, “Hive Mind” de Shield AI y “Lattice” de Anduril AI colaboran. Hive Mind permite a los drones navegar autónomamente hacia los objetivos incluso cuando el GPS o las redes de comunicación están perturbados. Al acercarse al objetivo, el sistema cambia a Lattice, que se especializa en la identificación de objetivos y el conocimiento de la situación. Esta doble colaboración de IA permite ataques de precisión incluso en entornos de baja conectividad.

Despegue de dron de combate no tripulado YFQ-44A de la Fuerza Aérea de USA, equipado con software autónomo de misión de Shield AI y Anduril. Foto Reuters-Yonhap