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16/01/2026

‘Palestine 36’, la película histórica de Annemarie Jacir sobre la Gran Revuelta Árabe
DOSSIER


Fausto Giudice, 14/1/2026

Comenzó su recorrido público el pasado septiembre en el Festival de Toronto, luego inauguró las Jornadas Cinematográficas de Cartago en diciembre pasado. Candidata por Palestina al premio a la Mejor Película Internacional en los Óscar de marzo próximo, Palestina 36 inicia estos días su carrera en salas en Túnez, Francia y otros países, tras su estreno palestino en Gaza el 22 de diciembre, y en Egipto y Gran Bretaña, donde se proyectó desde finales de diciembre.

Esta película de Annemarie Jacir es un verdadero acontecimiento. Se trata de la primera película sobre la Gran Revuelta Palestina que vivió un enfrentamiento entre el pueblo palestino y el ocupante británico, secundado por los colonos sionistas armados, durante tres largos años, de 1936 a 1939. Su secuencia más impresionante fue una huelga general que duró seis meses. 100.000 soldados británicos, la mayor fuerza militar desplegada en ese imperio "sobre el que nunca se ponía el sol", combatieron por todos los medios a una población organizada que recurría a mil formas de resistencia.

Como en todas las luchas anticoloniales, se asistió a una combinación dialéctica entre las diversas formas y niveles de lucha. La huelga general lanzada desde Yaffa el 21 de abril de 1936 duró 174 días, hasta el 11 de octubre. Balance aproximado: 5000 palestinos muertos y 2000 detenidos, 200 británicos y 500 judíos muertos.

El sentido y las enseñanzas de este momento de la historia para Palestina y el mundo de hoy son de una evidencia deslumbrante.

Para contar esta página de la historia de Palestina, hoy como ayer espejo del mundo, Annemarie Jacir reunía las condiciones requeridas: palestina cristiana nacida en Belén en 1974, vive hoy en Haifa después de haber estudiado y trabajado en USA. y Francia. Ha constituido un “portfolio” de obras cinematográficas que le ha permitido hacer posible la realización de su “gran obra”. La película fue financiada por una decena de países y producida por una docena de productores, desde la BBC y Dinamarca hasta Qatar, pasando por fundaciones de familias palestinas acomodadas. El rodaje de la película fue una galera: comenzado en Cisjordania antes del 7 de octubre, interrumpido después, proseguido en Jordania, luego retomado en Palestina. Las fronteras entre la ficción histórica y la realidad contemporánea fueron muy fluctuantes. Así, en una escena de la película rodada en Naplusa, unos soldados británicos utilizan a un joven aldeano palestino como escudo humano delante de su jeep. El mismo día, se filma a soldados israelíes atando, en la realidad, a un palestino herido sobre el capó de su jeep en Yenín.

El desafío que la directora debía afrontar era el siguiente: ¿cómo contar casi un siglo después, de una manera eficaz, convincente y humanamente verosímil, un período histórico fundacional para un público a la vez palestino, árabe y mundial? Jacir hizo elecciones:

 1- Sólo dos de los tres protagonistas colectivos se muestran de manera detallada: los palestinos y los británicos. Los judíos – inmigrantes y colonos sionistas - sólo son evocados, vistos por los ojos de los autóctonos, para los cuales los kibutzniks instalándose en sus granjas fortificadas tienen apariencia de invasores extraterrestres.

2- Mientras que los personajes británicos - Alto Comisionado, general, capitán criminal de guerra - son versiones reconstituidas de los personajes históricos reales con sus verdaderos nombres, los personajes palestinos son composiciones ficticias a partir de personajes históricos reales.

3- Las contradicciones en el interior de cada bando no son eludidas, ya se trate de las traiciones del lado palestino o de los desacuerdos sobre la represión del lado británico.

4- Como en todas las películas de Annemarie Jacir, las mujeres y los niños son personajes de pleno derecho, tan lejos del machismo patriarcalista de algunas películas árabes como del feminismo wokally correct al agua de rosas hollywoodiense.

5- Por último, la película es y sigue siendo una reconstitución ficticia, apartando los aspectos didácticos y traduciendo los aspectos ideológicos y políticos por imágenes, posturas, actitudes, réplicas, miradas.

Preguntas y respuestas

Los dos personajes que más me interpelaron son:

1- el de la periodista palestina de Al Qods, Julud Atef, interpretada por Yasmine Al Massri, magnífica actriz nacida en Líbano de padre palestino y madre libanesa, a quien descubrimos en Caramelo de Nadine Labaki (2007)

2- el del capitán Wingate, interpretado por el actor británico de padre vasco Robert Aramayo

Julud es un personaje ficticio. Wingate es un verdadero personaje histórico. ¿Qué relaciones tienen con la realidad histórica?

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14/01/2026

‘Palestine 36’, The Historical Film by Annemarie Jacir on the Great Arab Revolt
DOSSIER

Fausto Giudice, 14/1/2026

Audio  summary

It began its public journey last September at the Toronto Film Festival, then opened the Carthage Film Festival last December. Nominated for Palestine for the Best International Film Oscar in coming March, Palestine 36 is beginning its theatrical run these days in Tunisia, France, and other countries, following its Palestinian premiere in Gaza on December 22, and Egypt and Great Britain, where it was screened as early as late December.

Annemarie Jacir's film is a true event. It is the first film about the Great Palestinian Revolt, which saw a confrontation between the Palestinian people and the British occupiers, aided by armed Zionist settlers, for three long years, from 1936 to 1939. Its most impressive sequence was a general strike that lasted six months. 100,000 British soldiers, the largest military force deployed in that empire “on which the sun never set,” fought by all means an organized population resorting to a thousand forms of resistance.

As in all anti-colonial struggles, a dialectical combination of various forms and levels of struggle was witnessed. The general strike launched from Jaffa on April 21, 1936, lasted 174 days, until October 11. Approximate toll: 5,000 Palestinians killed and 2,000 detained, 200 British and 500 Jews killed.

The meaning and lessons of this historical moment for Palestine and the world today are strikingly evident.

To tell this page of Palestine's history, a mirror of the world today as it was yesterday, Annemarie Jacir had the required background: A Christian Palestinian born in Bethlehem in 1974, she now lives in Haifa after studying and working in the USA and France. She has built a “portfolio” of cinematic works that enabled her to make her “magnum opus” possible. The film was financed by about ten countries and produced by a dozen producers, from the BBC and Denmark to Qatar, including foundations from wealthy Palestinian families. Filming was an ordeal: it began in the West Bank before October 7, was interrupted after, continued in Jordan, then resumed in Palestine. The boundaries between historical fiction and contemporary reality were very fluid. For instance, in a scene filmed in Nablus, British soldiers use a young Palestinian villager as a human shield in front of their jeep. On the same day, Israeli soldiers were filmed in reality tying a wounded Palestinian to the hood of their jeep in Jenin.

The challenge for the director was: how to tell, almost a century later, in an effective, convincing, and humanly plausible way, a foundational historical period for a Palestinian, Arab, and global audience? Jacir made choices:

1- Only two of the three collective protagonists are shown in detail: the Palestinians and the British. The Jews – immigrants and Zionist settlers – are only evoked, seen through the eyes of the natives, for whom the kibbutzniks settling in their fortified farms appear as alien invaders.

2- While the British characters – High Commissioner, general, war criminal captain – are reconstructed versions of real historical figures with their real names, the Palestinian characters are fictional compositions based on real historical figures.

3- The contradictions within each camp are not avoided, be it the betrayals on the Palestinian side or the disagreements on repression on the British side.

4- As in all Annemarie Jacir films, women and children are full-fledged characters, as far from the patriarchal machismo of some Arab films as from the wokally correct rosewater Hollywood feminism.

5- Finally, the film is and remains a fictional reconstruction, avoiding didactic aspects and translating ideological and political aspects through images, postures, attitudes, retorts, glances.

Questions and answers

The two characters that struck me the most are:

1- that of the Palestinian journalist from Al Qods, Khulud Atef, played by Yasmine Al Massri, a magnificent actress born in Lebanon to a Palestinian father and Lebanese mother, whom we discovered in Nadine Labaki's Caramel (2007)

2- that of Captain Wingate, played by British actor of Basque father Robert Aramayo

Khulud is a fictional character. Wingate is a real historical figure. What is their relationship with historical reality?


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‘Palestine 36’, le film historique d’Annemarie Jacir sur la Grande Révolte Arabe
DOSSIER

 Fausto Giudice, 14/1/2026

Résumé audio

Il a commencé son parcours public en septembre dernier au Festival de Toronto, puis il a fait l’ouverture des Journées cinématographiques de Carthage en décembre dernier. Candidat pour la Palestine au prix du Meilleur film international aux Oscars de mars prochain, Palestine 36 commence ces jours-ci sa carrière en salles en Tunisie, en France et dans d’autres pays, après sa première palestinienne à Gaza le 22 décembre, et l’Égypte et la Grande-Bretagne, où il a été projeté dès fin décembre.


Ce film d’Annemarie Jacir est un véritable événement. Il s’agit du premier film sur la Grande Révolte palestinienne qui vit un affrontement entre le peuple palestinien et l’occupant britannique, secondé par les colons sionistes armés, pendant trois longues années, de 1936 à 1939. Sa séquence la plus impressionnante fut une grève générale qui dura six mois. 100 000 soldats britanniques, la plus grande force militaire déployée dans cet empire « sur lequel le soleil ne se couchait jamais », combattirent par tous les moyens une population organisée recourant à mille formes de résistance.

Comme dans toutes les luttes anticoloniales, on assista à une combinaison dialectique entre les diverses formes et les divers niveaux de lutte. La grève générale lancée depuis Jaffa le 21 avril 1936 dura 174 jours, jusqu’au 11 octobre. Bilan approximatif : 5000 Palestiniens tués et 2 000 détenus, 200 Britanniques et 500 Juifs tués.

Le sens et les enseignements de ce moment de l’histoire pour la Palestine et le monde d’aujourd’hui sont d’une évidence éclatante.

Pour raconter cette page d’histoire de la Palestine, aujourd’hui comme hier miroir du monde, Annemarie Jacir réunissait les conditions requises : Palestinienne chrétienne née à Bethléhem en 1974, elle vit aujourd’hui à Haïfa après avoir étudié et travaillé aux USA et en France. Elle a constitué un « portfolio » d’œuvres cinématographiques qui lui a permis de rendre possible la réalisation de son « grand œuvre ». Le film a été financé par une dizaine de pays et produit par une douzaine de producteurs, de la BBC et du Danemark au Qatar en passant par des fondations de familles aisées palestiniennes. 

Le tournage du film a été une galère : commencé en Cisjordanie avant le 7octobre, interrompu après, poursuivi en Jordanie, puis repris en Palestine. Les frontières entre la fiction historique et la réalité contemporaine ont été très flottantes. Ainsi, dans une scène du film tournée à Naplouse, des soldats britanniques utilisent un jeune villageois palestinien comme bouclier humain à l’avant de leur jeep. Le jour même, des soldats israéliens sont filmés en train d’attacher, dans la réalité, un Palestinien blessé sur le capot de leur jeep à Jénine.

Le défi que la réalisatrice devait relever était le suivant : comment raconter d’une manière efficace, convaincante et humainement plausible, presque un siècle plus tard, une période historique fondatrice, pour un public à la fois palestinien, arabe et mondial ? Jacir a fait des choix : 

1-Seuls deux des trois protagonistes collectifs sont montrés de manière détaillée : les Palestiniens et les Britanniques. Les Juifs -immigrants et colons sionistes – ne sont qu’évoqués, vus par les yeux des autochtones, pour lesquels les kibboutzniks en train de s’installer dans leurs fermes fortifiées font figure d’envahisseurs extraterrestres.

2-Alors que les personnages britanniques – Haut-commissaire, général, capitaine criminel de guerre – sont des versions reconstituées des personnages historiques réels avec leurs vrais noms, les personnages palestiniens sont des compositions fictives à partir de personnages historiques réels.

3-Les contradictions à l’intérieur de chaque camp ne sont pas éludées, qu’il s’agisse des trahisons du côté palestiniens ou des désaccords sur la répression du côté britannique.

4-Comme dans tous les films d’Annemarie Jacir, les femmes et les enfants sont des personnages à part entière, aussi loin du machisme patriarcaliste de certains films arabes que du féminisme wokally correct à l’eau de rose hollywoodienne.

5-Enfin, le film est et reste une reconstitution fictive, écartant les aspects didactiques et traduisant les aspects idéologiques et politiques par des images, des postures, des attitudes, des répliques, des regards.

Questions et réponses

Les deux personnages qui m’ont les plus interpellé sont :

1- celui de la journaliste palestinienne d’Al Qods, Khouloud Atef, interprétée par Yasmine Al Massri, magnifique actrice née au Liban d’un père palestinien et d’une mère libanaise, que nous avions découverte dans Caramel de Nadine Labaki (2007)

2- celui du capitaine Wingate, interprété par l’acteur british de père basque Robert Aramayo

Khouloud est un personnage fictif. Wingate est un véritable personnage historique. Quels rapports ont-ils avec la réalité historique ?

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