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30/01/2026

Por qué aparecen tácticas israelíes de contraterrorismo* en Minnesota

Una colaboración de décadas ha incluido el intercambio de recursos y mucho entrenamiento conjunto para ICE y CBP** con sus contrapartes en Israel.

Connor Echols, Responsible Statecraft, 29/1/2026
Traducido por Tlaxcala

Connor Echols es periodista de Responsible Statecraft, el sitio web del Quincy Institute, un laboratorio de ideas que promueve la diplomacia y la moderación militar en la política exterior de USA. Anteriormente fue editor adjunto de la Nonzero Foundation, donde coescribía un boletín semanal sobre política exterior. Recientemente ha finalizado unas prácticas en el Centro Árabe de Estudios en el Extranjero en Amán, Jordania, y se licenció en la Universidad Northwestern (Evanston, Illinois), donde cursó periodismo y estudios sobre Oriente Medio y el norte de África. @connor_echols

En las últimas semanas, miles de funcionarios federales de aplicación de la ley han descendido sobre Minneapolis. Videos muestran a agentes de inmigración saltando de furgonetas sin identificar, sometiendo y rociando con gas pimienta a manifestantes, y rompiendo ventanas para arrastrar a personas de sus autos.

Figuras prominentes de la administración Trump han defendido este enfoque a pesar de una fuerte reacción local. Por ejemplo, cuando agentes federales mataron a un manifestante llamado Alex Pretti el sábado 24 de enero, la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, de inmediato lo acusó de “terrorismo doméstico”.

Para los observadores del conflicto israelí-palestino, estas escenas pueden parecer inquietantemente familiares. Esa similitud posiblemente no es una coincidencia.


En las últimas dos décadas, los funcionarios de inmigración yanquis han mantenido una relación cercana con el gobierno israelí. Esta colaboración ha incluido viajes que trasladan a funcionarios usamericanos de alto nivel de aplicación de la ley por Israel, entrenamiento conjunto para agentes de inmigración y transferencias de tecnología que han puesto capacidades de vigilancia sofisticadas en manos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El resultado ha sido una creciente fusión mental entre las agencias de seguridad en Israel y USA.

El enfoque principal de esta colaboración es prevenir actos de terrorismo, un objetivo necesario, aunque problemático. Pero, a medida que la administración Trump ha reformulado cada vez más su represión contra la inmigración indocumentada como una nueva guerra contra el terrorismo, ha aplicado estas tácticas de contraterrorismo a un número cada vez mayor de personas en USA. Este cambio, que ha generado reacciones a pesar del amplio apoyo público para contrarrestar la inmigración ilegal, ahora le está dando a los usamericanos una muestra de cómo opera el ejército israelí en Cisjordania, según Josh Paul, quien anteriormente dirigió la oficina de transferencia de armas en el Departamento de Estado.

“Hay algunos paralelos sorprendentes allí”, dijo Paul. “Tienes unidades de una fuerza de seguridad que son impuestas a las autoridades locales, impuestas a la policía local, que se dedican a puntos de control, detenciones, incluidos niños [...] Y parece operar ampliamente con impunidad”.

Una relación de dos décadas

Cuando Bill Ayub regresó de su viaje a Israel, estaba impresionado, pero un poco cauteloso. El software de vigilancia israelí es “un poco más invasivo de lo que se vería aquí en USA”, le dijo el ex alguacil del condado de Ventura a Jewish Currents en 2022. Y el uso de la fuerza en los arrestos fue “impactante”, dijo Ayub. “Era como, ‘¿Vaya, ustedes hacen eso?’ [...] Acabaríamos en la cárcel si hiciéramos algo así aquí”.

Ayub es uno de los cientos de altos oficiales de aplicación de la ley yanquis que, en las últimas dos décadas, han recorrido Israel y se han reunido con funcionarios israelíes de aplicación de la ley con la ayuda de organizaciones sin fines de lucro como la Liga Anti-Difamación (ADL) y el Instituto Judío para la Seguridad Nacional de América (JINSA). La información pública sobre estos viajes, centrados en el contraterrorismo, es limitada. Pero un itinerario de una delegación de la ADL en 2016 mostró reuniones programadas con funcionarios israelíes en una prisión notoria y en Hebrón, una ciudad segregada en Cisjordania.

La información disponible públicamente muestra que funcionarios del ICE participaron en ocho viajes de la ADL entre 2013 y 2016. Joseph Harhay, el actual subjefe de la Patrulla de Aduanas y Fronteras (CBP), se unió a un viaje de JINSA en 2018.

Estos viajes financiados con fondos privados son solo una faceta de la relación. La administración Bush creó ICE y CBP en 2003, cuando reestructuró el gobierno federal después de los ataques del 11 de septiembre. Las agencias, ambas parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se convirtieron en parte de un esfuerzo gubernamental para combatir el terrorismo. “ICE ha crecido con la guerra global contra el terror”, dijo Anthony Aguilar, un oficial del ejército retirado y activista.

El Congreso rápidamente buscó ayuda en el extranjero, estableciendo una oficina del DHS centrada principalmente en aprender de los funcionarios israelíes, según los partidarios de la legislación. “Creo que podemos aprender mucho de otros países, particularmente de Israel, que desafortunadamente tiene una larga historia de preparación y respuesta a ataques terroristas”, dijo la senadora Susan Collins (Republicana del Maine) en ese momento.

Los agentes de ICE y CBP desde entonces han desarrollado una relación cercana con sus contrapartes en Israel, permitiéndoles intercambiar notas sobre tácticas y tecnología. El DHS ha organizado conferencias con funcionarios de seguridad israelíes, realizado sesiones de entrenamiento conjunto e incluso otorgado subvenciones a oficiales israelíes para investigar áreas como la lucha contra el extremismo violento, según un ex alto funcionario del DHS.

El funcionario, quien dijo que algunas de las tácticas recomendadas por funcionarios israelíes equivalían a perfilados raciales y étnicos, recordó a un colega de alto nivel preguntándose: “¿Por qué le damos financiamiento a un gobierno extranjero para estas cosas? ¿Por qué el Departamento de Seguridad Nacional está haciendo esto?”

Los oficiales del ICE en particular han participado regularmente en entrenamientos junto con la policía israelí, según Aguilar, quien dijo que fue testigo personalmente de algunas de estas sesiones en el Centro Nacional de Entrenamiento Urbano de Israel mientras servía en el ejército. (El ex alto funcionario del DHS confirmó que los oficiales del ICE a menudo entrenan en Israel; el DHS no respondió a una solicitud de comentarios).

La transferencia de tecnología ha sido otro punto importante de colaboración. Parte de esto se debe a los lazos cercanos entre el ejército y las industrias de tecnología de vigilancia en ambos países. Por ejemplo, el ejército israelí utiliza software de empresas yanquis como el gigante de la vigilancia Palantir, que también trabaja con ICE.

ICE, por su parte, ha comprado tecnología sofisticada de piratería telefónica a empresas israelíes controvertidas como Cellebrite y Paragon. Estas herramientas han ayudado a ICE a construir lo que los críticos llaman una “red de arrastre” de vigilancia, recopilando datos sobre grandes porciones del público usamericano, incluidos ciudadanos.

No está claro si el gobierno usamericano ha facilitado estas transferencias de tecnología de vigilancia. Pero sí sabemos que los funcionarios yanquis están interesados en promover este tipo de colaboración. Desde 2015, el Programa Binacional de Investigación y Desarrollo Industrial (BIRD) reúne al DHS y al Ministerio de Seguridad Nacional de Israel para “desarrollar tecnologías avanzadas para las necesidades de seguridad nacional”, según el DHS. En 2022, la administración Biden lanzó otra iniciativa destinada a promover la colaboración entre el DHS y el Directorado Nacional de Ciberseguridad de Israel.

Otras similitudes pueden simplemente derivarse de la relación cercana que los funcionarios usamericanos e israelíes han mantenido a lo largo de los años. Por ejemplo, la Secretaria del DHS, Kristi Noem, se reunió el año pasado con el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, un funcionario controvertido que comparte el compromiso de Noem con una policía intransigente.


Mayo de 2025: Kristi Noem visita el Monumento a la Flecha Negra, que conmemora a los heroicos paracaidistas israelíes, a 900 metros de la frontera con Gaza.

Y algunos paralelos no tienen nada que ver con la relación entre USA e Israel per se. Por ejemplo, el ejército israelí ha mostrado falta de disciplina y preparación para el combate durante la guerra en Gaza, que algunos expertos atribuyen a un entrenamiento deficiente y a una rápida expansión de las convocatorias al servicio activo. ICE ha enfrentado desafíos disciplinarios similares en medio de su crecimiento vertiginoso bajo la administración Trump, que ha aumentado el presupuesto anual de la agencia en aproximadamente un 200% y más que duplicado su número de oficiales en menos de un año a más de 20.000 agentes. (Solo se han enviado 3.000 oficiales de ICE y CBP a Minnesota).

3Es un poco de sálvese quien pueda. Obviamente no están operando bajo ningún procedimiento operativo estándar3, dijo Aguilar, quien observó protestas en Minneapolis esta semana y trabajó como contratista militar en Gaza durante la guerra. 3”Así es exactamente como operan las Fuerzas de Defensa de Israel en Gaza”.

Por supuesto, las escenas en Minneapolis han provocado una reacción que la administración tendrá dificultades para ignorar. De hecho, el presidente Trump ya ha comenzado a cambiar su enfoque en los últimos días, degradando a un controvertido comandante de la CBP y enviando a su “zar de la frontera”, Tom Homan, para supervisar las operaciones con miras a la desescalada. Trump incluso ha cambiado su tono sobre la muerte de dos ciudadan@s usamerican@s por parte del ICE, calificando ambos incidentes de “terribles”.

Pero, dada la extensión de la colaboración en seguridad entre USA e Israel y el deseo de Trump de actuar rápidamente en las deportaciones, Minnesota podría no ser el último estado en ver este tipo de tácticas, y tecnologías, desplegadas en sus calles. “Nada de esto me sorprende”, dijo el ex alto funcionario del DHS, agregando que aún espera que la presión interna pueda alentar a la administración a cambiar el rumbo. “Me conmociona un poco que la gente solo ahora esté haciendo estas comparaciones”.

NdT

*Contraterrorismo: denominación oficial de la contrainsurgencia.

** CBP: Customs and Border Protection, Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza, agencia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), creada en 2003. Actualmente cuenta con 65 620 empleados.

Pourquoi les tactiques israéliennes de contre-terrorisme* apparaissent dans le Minnesota

Un partenariat de plusieurs décennies a inclus le partage de ressources et beaucoup d’entraînements conjoints pour l’ICE et la CBP** avec leurs homologues en Israël.

Connor Echols, Responsible Statecraft, 29/1/2026
Traduit par Tlaxcala

Connor Echols est journaliste pour Responsible Statecraft, le site ouèbe du Quincy Institute, un laboratoire d’idées prônant la diplomatie et la retenue militaire pour la politique étrangère des USA. Il était auparavant rédacteur en chef adjoint à la Nonzero Foundation, où il co-rédigeait une newsletter hebdomadaire sur la politique étrangère. Il a récemment terminé un stage au Centre arabe d’études à l’étranger à Amman, en Jordanie, et il a obtenu sa licence à l’université Northwestern (Evanston, Illinois), où il a suivi un cursus de journalisme et d’études sur le Moyen-Orient et l’Afrique du Nord. @connor_echols

 Ces dernières semaines, des milliers d’agents fédéraux des forces de l’ordre ont déferlé sur Minneapolis. Des vidéos montrent des agents de l’immigration sautant de fourgons banalisés, maîtrisant et aspergeant de gaz poivré des manifestants, et brisant des vitres pour traîner des gens hors de leurs voitures.

Des figures de proue de l’administration Trump ont défendu cette approche malgré une forte opposition locale. Par exemple, lorsque des agents fédéraux ont tué un manifestant nommé Alex Pretti samedi, la Secrétaire à la Sécurité intérieure, Kristi Noem, l’a rapidement accusé de « terrorisme intérieur ».

Pour les observateurs du conflit israélo-palestinien, ces scènes peuvent sembler étrangement familières. Cette similitude n’est peut-être pas une coïncidence.

Au cours des deux dernières décennies, les responsables usaméricains de l’immigration ont maintenu une relation étroite avec le gouvernement israélien. Cette collaboration a inclus des voyages organisés pour des responsables usaméricains de haut niveau des forces de l’ordre en Israël, des formations conjointes pour les agents de l’immigration et des transferts de technologie qui ont mis des capacités de surveillance sophistiquées entre les mains de l’Immigration and Customs Enforcement (ICE). Le résultat a été une convergence croissante des mentalités entre les agences de sécurité israéliennes et usaméricaines.

L’objectif principal de cette collaboration est de prévenir les actes de terrorisme - un objectif nécessaire, bien que problématique. Mais, alors que l’administration Trump a de plus en plus repensé sa répression contre l’immigration clandestine comme une nouvelle sorte de guerre contre le terrorisme, elle a appliqué ces tactiques de contre-terrorisme à un nombre sans cesse croissant de personnes aux USA. Ce changement, qui a suscité des réactions malgré le large soutien public à la lutte contre l’immigration illégale, donne maintenant aux USAméricains un aperçu de la façon dont l’armée israélienne opère en Cisjordanie, selon Josh Paul, qui dirigeait auparavant le bureau des transferts d’armes au Département d’État.

« Il y a des parallèles frappants », dit Paul. « Vous avez des unités d’une force de sécurité qui sont imposées aux autorités locales, imposées à la police locale, qui s’engagent dans des points de contrôle, des détentions, y compris d’enfants [...] Et elles semblent opérer largement en toute impunité ».

Une relation de vingt ans

Lorsque Bill Ayub est revenu de son voyage en Israël, il était impressionné - mais un peu méfiant. Le logiciel de surveillance israélien est « un peu plus invasif que ce que vous verriez ici aux États-Unis », déclarait l’ancien shérif du comté de Ventura à Jewish Currents en 2022. Et l’usage de la force lors des arrestations était « choquant », a déclaré Ayub. « C’était genre “Ouaou, vous faites ça ?” [...] Nous irions en prison si nous faisions quelque chose comme ça ici”

Ayub est l’un des centaines de hauts responsables usaméricains des forces de l’ordre qui, au cours des deux dernières décennies, ont visité Israël et rencontré des responsables israéliens des forces de l’ordre avec l’aide d’organisations à but non lucratif comme l’Anti-Defamation League (ADL) et le Jewish Institute for National Security of America (JINSA). Les informations publiques sur ces voyages, axés sur la lutte contre le terrorisme, sont limitées. Mais un itinéraire d’une délégation de l’ADL en 2016 montrait des réunions prévues avec des responsables israéliens dans une prison tristement célèbre et à Hébron, une ville ségréguée de Cisjordanie.

Des informations accessibles au public montrent que des responsables de l’ICE ont participé à huit voyages de l’ADL entre 2013 et 2016. Joseph Harhay, l’actuel chef adjoint de la Customs and Border Patrol (CBP), a participé à un voyage de JINSA en 2018.

Ces voyages financés par des fonds privés ne sont qu’une facette de la relation. L’administration Bush a créé l’ICE et la CBP en 2003, lors de la restructuration du gouvernement fédéral après les attentats du 11 septembre. Ces agences, toutes deux faisant partie du Département de la Sécurité intérieure (DHS), sont devenues partie intégrante d’un effort gouvernemental de lutte contre le terrorisme. « L’ICE a grandi avec la guerre mondiale contre la terreur », dit Anthony Aguilar, un officier de l’armée à la retraite et militant.

Le Congrès s’est rapidement tourné vers l’étranger pour obtenir de l’aide, créant un bureau du DHS principalement axé sur l’apprentissage auprès des responsables israéliens, selon les partisans de la législation. « Je pense que nous pouvons beaucoup apprendre d’autres pays, en particulier d’Israël, qui a malheureusement une longue histoire de préparation et de réponse aux attaques terroristes », a déclaré la sénatrice Susan Collins (Républicaine du Maine) à l’époque.

Les agents de l’ICE et de la CBP ont depuis développé une relation étroite avec leurs homologues en Israël, leur permettant d’échanger des notes sur les tactiques et la technologie. Le DHS a organisé des conférences avec des responsables de la sécurité israéliens, tenu des sessions de formation conjointes et même accordé des subventions à des officiers israéliens pour faire des recherches sur des domaines comme la lutte contre l’extrémisme violent, selon un ancien haut responsable du DHS.

Ce responsable, qui a déclaré que certaines des tactiques recommandées par les officiels israéliens équivalaient à du profilage racial et ethnique, se souvient d’un collègue senior se demandant : « Pourquoi donnons-nous des fonds à un gouvernement étranger pour ces choses ? Pourquoi le Département de la Sécurité intérieure fait-il ça ? »

Les officiers de l’ICE en particulier ont régulièrement participé à des entraînements aux côtés de la police israélienne, selon Aguilar, qui a déclaré avoir personnellement assisté à certaines de ces sessions au Centre national d’entraînement urbain d’Israël pendant son service dans l’armée. (L’ancien haut responsable du DHS a confirmé que les officiers de l’ICE s’entraînent souvent en Israël ; le DHS n’a pas répondu à une demande de commentaire.)

Le transfert de technologie a été un autre point important de collaboration. Cela est en partie dû aux liens étroits entre l’armée et les industries de la technologie de surveillance dans les deux pays. Par exemple, l’armée israélienne utilise des logiciels d’entreprises usaméricaines comme le géant de la surveillance Palantir, qui travaille également avec l’ICE.

L’ICE, pour sa part, a acheté une technologie sophistiquée de piratage téléphonique à des entreprises israéliennes controversées comme Cellebrite et Paragon. Ces outils ont aidé l’ICE à construire ce que les critiques appellent un « filet » de surveillance, collectant des données sur une grande partie du public usaméricain, y compris des citoyens.

Il n’est pas clair si le gouvernement usaméricain a facilité ces transferts de technologie de surveillance. Mais nous savons que les responsables US sont intéressés par la promotion de ce type de collaboration. Depuis 2015, le Programme binational de recherche et développement industriels (BIRD) réunit le DHS et le ministère israélien de la Sécurité nationale pour « développer des technologies avancées pour les besoins de la sécurité intérieure », selon le DHS. En 2022, l’administration Biden a lancé une autre initiative visant à promouvoir la collaboration entre le DHS et la Direction nationale de la cybersécurité israélienne.

D’autres similitudes peuvent simplement découler de la relation étroite que les responsables usaméricains et israéliens ont entretenue au fil des ans. Par exemple, la Secrétaire du DHS, Kristi Noem, a rencontré l’année dernière le ministre israélien de la Sécurité nationale, Itamar Ben Gvir, un responsable controversé qui partage l’engagement de Noem en faveur d’un maintien de l’ordre intransigeant.


Mai 2025 : Kristi Noem visite le site du Monument de la Flèche Noire, commémorant les héroïques parachutistes israéliens, à 900 mètres de la frontière avec Gaza

Et certains parallèles n’ont rien à voir avec la relation usaméricano-israélienne en soi. Par exemple, l’armée israélienne a fait preuve d’un manque de discipline et de préparation au combat pendant la guerre à Gaza, que certains experts attribuent à un mauvais entraînement et à une expansion rapide des appels sous les drapeaux. L’ICE a fait face à des défis disciplinaires similaires lors de sa croissance vertigineuse sous l’administration Trump, qui a augmenté le budget annuel de l’agence d’environ 200 % et plus que doublé le nombre de ses officiers en moins d’un an pour dépasser les 20 000 agents. (3 000 officiers de l’ICE et de la CBP ont été envoyés dans le seul Minnesota)

« C’est un peu chacun pour soi. Ils n’opèrent manifestement pas sous des procédures opérationnelles standard », dit Aguilar, qui a observé des manifestations à Minneapolis cette semaine et travaillé comme sous-traitant militaire à Gaza pendant la guerre. « C’est exactement comme ça que les Forces de défense israéliennes opèrent à Gaza ».

Bien sûr, les scènes de Minneapolis ont déclenché une réaction que l’administration aura du mal à ignorer. En effet, le président Trump a déjà commencé à modifier son approche ces derniers jours, rétrogradant un commandant controversé de la CBP et envoyant son « tsar des frontières », Tom Homan, superviser les opérations dans un souci de désescalade. Trump a même changé de ton concernant le meurtre de deux citoyens usaméricains par l’ICE, qualifiant les deux incidents de « terribles ».

Mais, compte tenu de l’étendue de la collaboration sécuritaire usaméricano-israélienne et du désir de Trump d’agir rapidement sur les expulsions, le Minnesota pourrait ne pas être le dernier État à voir ce genre de tactiques - et de technologies - déployées dans ses rues. « Rien de tout cela ne me surprend », a déclaré l’ancien haut responsable du DHS, ajoutant qu’il espérait toujours qu’une pression interne pourrait encourager l’administration à changer de cap. « Je suis un peu choqué que les gens ne fassent ces comparaisons que maintenant ».

NdT

*Contre-terrorisme : désignation officielle de la contre-insurrection

** CBP : Customs and Border Protection, Service des douanes et de la protection des frontières, agence du département de la Sécurité intérieure (DHS), créée en 2003. Elle compte aujourd’hui 65 620 employés.