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25/04/2026
14/09/2025
ALEX SHAMS
Nosso homem para Teerã
A campanha apoiada pelos EUA e Israel posiciona Reza Pahlavi, filho do xá, para uma mudança de regime no Irã
Alex Shams, Boston Review, 6/8/2025
Traduzido por Tlaxcala
Quando Israel lançou um ataque surpresa contra o Irã em 13 de junho, seu objetivo declarado era destruir o programa nuclear do adversário. Mas, em poucos dias, a missão se expandiu. O primeiro-ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, admitiu abertamente que a operação poderia levar à derrubada da República Islâmica. No último dia de combates, Donald Trump, que apoiou o ataque desde o início, uniu-se a Netanyahu falando sobre a mudança de regime.
RICHARD LUSCOMBE
Después de haber construido una vida tranquila en Florida, Parviz Sabeti, el presunto “verdugo en jefe” del Sha de Irán, debe ahora enfrentar un juicio
Richard Luscombe en Orlando, The
Guardian, 11-9-2025
Traducido por Tlaxcala
Richard Luscombe es corresponsal de The Guardian US con sede en Miami, Florida.
Parviz Sabeti se había fabricado una nueva vida anónima para él y su familia, pero hoy se enfrenta a una demanda que reclama 225 millones de dólares en daños y perjuicios por atrocidades cometidas en las cárceles de Teherán y otros lugares.
Los vecinos de la acaudalada comunidad de Windermere, en
Florida, los conocen como Peter y Nancy, un matrimonio jubilado aparentemente
amable al que saludan durante sus paseos matinales, siempre contentos de
recibir a sus dos brillantes hijas adultas, una de ellas una respetada
profesora de ciencias en la Universidad de Harvard.
Sin embargo, detrás de los altos muros de su mansión
frente al lago, valorada en 3,6 millones de dólares, se esconde una realidad
más oscura y celosamente guardada: “Peter” es en realidad Parviz Sabeti, el
antiguo jefe presunto de la policía secreta y “verdugo en jefe” del régimen
prerrevolucionario del Sha de Irán. Hoy se enfrenta en Florida a una demanda de
225 millones de dólares por atrocidades cometidas en las cárceles de Teherán y
otros lugares. [Cada uno de los tres demandantes reclama 75 millones de
dólares, NdT].
El mes pasado, un juez federal de distrito dictaminó que
Sabeti, de 89 años –tras haber logrado construir una vida anónima para él y su
familia desde que huyó de su país en 1978– debe responder ante la justicia en
una demanda interpuesta por tres personas que se presentan como ex presos
políticos.
En los documentos judiciales, los demandantes afirman
haber formado parte de los miles de detenidos por la SAVAK, la tristemente
célebre agencia de seguridad interior e inteligencia del Sha, por ser
percibidos como opositores. Alegan haber sufrido abusos bajo las órdenes
directas de Sabeti: violaciones, electrocuciones, casi ahogamientos y
extracción forzada de uñas.
Un dispositivo particularmente bárbaro, sostienen, era
“Apolo”, una silla eléctrica bautizada con el nombre del programa espacial usamericano,
equipada con un casco metálico que amplificaba los gritos de las víctimas en
sus propios oídos.
Sabeti no ha respondido públicamente a las acusaciones
presentadas ante el tribunal, aunque en el pasado negó que la SAVAK hubiera
torturado a detenidos, asegurando que él “siempre se opuso a la tortura”.
Aunque su paradero permaneció desconocido durante casi 45
años, su papel en el gobierno iraní –como director del departamento de
seguridad interior de la SAVAK y presunto arquitecto de su crueldad– nunca
estuvo en duda.
Un informe secreto de la CIA, redactado en 1978 y
publicado en 2018, lo identificaba como un aliado ferozmente leal del Sha,
“ampliamente reconocido como uno de los hombres más poderosos y temidos del
régimen… con autoridad para detener, interrogar y procesar a opositores en todo
el país”, según la demanda.
Las estimaciones sobre el número de víctimas de la SAVAK
entre su creación en 1957 y su disolución en 1979 varían, pero se calcula que
miles fueron detenidos y torturados, y al menos varios cientos asesinados.
Los tres demandantes, iraníes residentes en California de
entre 68 y 85 años, afirman haber sido secuestrados por la SAVAK en Teherán,
golpeados para arrancarles confesiones falsas y luego encarcelados. La petición
de los abogados de Sabeti para desestimar el caso por prescripción fue
rechazada el 12 de agosto por el juez federal Gregory Presnell, del distrito
central de Florida. Un juicio podría celebrarse el próximo año.
Según la demanda, Sabeti “pasó las últimas cuatro décadas
fuera de la vista pública, ocultando su identidad y paradero”. Él y su esposa
Nasrin, de 75 años, podrían haber permanecido en el anonimato si una de sus
hijas no lo hubiera “revelado accidentalmente” en un tuit de febrero de 2023,
que lo mostraba en una manifestación en Los Ángeles contra el gobierno islámico
iraní.
La foto de Sabeti reapareció el 19 de febrero de 2023 en Múnich, en una manifestación de monárquicos partidarios de Reza Pahlavi, acompañada de la frase «Pesadilla de futuros terroristas» y adornada con su declaración del 7 de septiembre de 1978: «Si se disuelve la SAVAK, los terroristas reinarán en Irán».
Aunque la revelación pudo ser accidental, y permitió
directamente a los abogados de los demandantes localizarlo y presentar la
demanda, algunos la ven como una maniobra de la diáspora iraní en USA para
“blanquear” la historia del régimen caído del Sha y preparar a la opinión
pública a favor de un futuro gobierno prooccidental.
Reza Pahlavi, a veces apodado el “príncipe heredero” de
Irán por ser hijo del último Sha Mohammad Reza Pahlavi, declaró en una
entrevista al Guardian en 2023, en el punto álgido de las
manifestaciones contra Teherán, que trabajaba en una “carta de principios
democráticos” para un futuro gobierno iraní. Desde entonces se ha presentado
como dispuesto a reemplazar al ayatolá Ali Jamenei y convertirse en jefe de
Estado interino.
En este marco, Sabeti habría trabajado como “asesor de
seguridad” de Reza Pahlavi, según un artículo publicado en 2023 en el sitio del
Consejo Nacional de la Resistencia Iraní, coalición política que se presenta
como un parlamento en el exilio [emanación de la organización de los
Muyahidines del Pueblo, NdT].
Los intentos del Guardian por contactar con Sabeti
–por correos electrónicos, llamadas telefónicas a su domicilio y mensajes a sus
cuatro abogados– han sido infructuosos.
Una cosa no está en debate: la comodidad de la que Sabeti
y su familia han disfrutado en USA desde su llegada a Florida en 1978, tras
huir de Teherán unas semanas antes de la revolución islámica de 1979.
Según documentos filtrados del Departamento de Estado, la
familia Sabeti habría transferido una suma importante desde Irán –estimada por
una fuente en más de 20 millones de dólares. En Florida, americanizaron sus
nombres a Peter y Nancy. Bajo estas identidades, Sabeti fundó una empresa
inmobiliaria próspera en Florida central. Él, su esposa y sus dos hijas figuran
aún como directivos de varias compañías activas.
Los registros públicos muestran que la familia posee al
menos ocho propiedades en el condado de Orange, incluida la mansión de
Windermere (5 habitaciones, 6 baños) adquirida por 3,5 millones de dólares en
agosto de 2005.
El Departamento de Estado y la CIA no respondieron a las
preguntas sobre el estatus migratorio de los Sabeti en USA o las condiciones de
su admisión en 1978. Sin embargo, Parviz y Nasrin Sabeti disponen de una
inscripción electoral activa en Florida y votaron en la elección presidencial
de 2024, prueba de su naturalización usamericana.
Una vecina declaró ver a menudo a la pareja, en
particular a Nasrin, paseando por el barrio, pero precisó que los Sabeti
parecían sobre todo apegados a su discreción. Su casa estaba casi siempre
silenciosa, salvo por las visitas ocasionales de sus hijas.
Ninguna de las hijas respondió a las solicitudes de
comentarios.
El fiscal general republicano de Florida, James Uthmeier,
no respondió a la pregunta de si abriría una investigación penal sobre las
actividades de Sabeti, como ya lo ha hecho con otras personas acusadas de
crímenes en el extranjero y residentes en Florida.
Sara Colón, abogada de los demandantes, celebró la
negativa del juez Presnell a desestimar el caso y su decisión de preservar el
anonimato de sus clientes, quienes declararon haber recibido amenazas de muerte
desde la presentación de la demanda.

Un disidente iraní, con el rostro oculto, tumbado sobre una rejilla de tres niveles equipada con quemadores, encontrada en el sótano de un alto cargo de la SAVAK, incendiada por manifestantes el 31 de diciembre de 1978 – Derek Ive/AP
«Estas decisiones representan un avance positivo para los
sobrevivientes de la tortura que buscan rendición de cuentas y justicia. Este
caso no pretende solamente poner fin a la impunidad, sino afirmar que los
sobrevivientes tienen derecho a perseguir la justicia y a recuperar su dignidad
sin miedo», declaró.
El Colectivo Iraní por la Justicia y la Rendición de
Cuentas, asociación que milita por las víctimas de tortura y sus familias, dijo
esperar que el caso Sabeti contribuya a poner fin al “ciclo de violencia”
observado en Irán, primero bajo el Sha y luego bajo el gobierno islamista que
lo sucedió.
«El mensaje debe ser claro y simple: todas las víctimas
merecen justicia, y todos los que participaron en la tortura y la represión
deben rendir cuentas», afirmó un portavoz.
«Las raíces de las políticas brutales que hoy lleva a
cabo la República Islámica de Irán están ligadas a los métodos de tortura
instaurados por Sabeti y la SAVAK. [Este caso] debe marcar el rechazo a un
futuro Irán que restablezca la SAVAK o conceda una amnistía general a las
fuerzas de seguridad actuales implicadas en tortura y represión.
Solo a través de la justicia y la rendición de cuentas
podremos superar la violencia y la represión horribles que han dominado Irán
durante décadas.»
Testimonios de los tres demandantes, cuyo anonimato fue preservado, citados por, The Independent, 24 de febrero de 2025:
Juan Nadie I: Estudiante en la
Universidad de Tabriz, arrestado en su dormitorio en 1974 por la SAVAK. Según
la demanda, fue torturado durante semanas, acusado de haber entregado a un
compañero una recopilación de poemas políticos prohibidos. La tortura habría
sido “coordinada” y “aprobada” por Sabeti. Tras 40 días de interrogatorios
violentos, fue llevado ante un tribunal militar, acusado de atentar contra la
seguridad nacional y condenado a cuatro años de prisión.
«Ha sufrido toda su vida problemas renales debido a las lesiones e infecciones
padecidas en prisión. Todavía lleva las cicatrices de los latigazos, que
ocultó, al igual que los detalles de su calvario, a la mayoría de las personas
de su entorno.»
Juan Nadie II: Artista, miembro de
un colectivo artístico clausurado por la SAVAK en los años setenta. Arrestado y
encarcelado en varias ocasiones por defender la libertad de expresión, fue
condenado por un tribunal militar a 12 años de prisión, de los cuales cumplió
7, durante los cuales afirma haber sido “torturado repetidamente” por orden de
Sabeti.
«Su tortura le dejó una pesada carga psicológica. Cada día es una lucha. Ha
seguido años de terapia para intentar superar las secuelas. Tan solo pensar en
su tortura es una experiencia visceral y dolorosa. A veces sufre reacciones de
estrés postraumático cuando intenta hablar de ello: temblores, mareos.»
Juan Nadie III: Estudiante de
secundaria al momento de su arresto por la SAVAK, acusado de haber difundido
panfletos anti-Sha. Tras ser denunciado por un compañero detenido con un arma
artesanal, fue inculpado de participación en un grupo armado y condenado a dos
años de prisión. Según la demanda, allí sufrió torturas atroces, «todas
autorizadas y supervisadas por Sabeti», cuyas secuelas aún lo afectan.
«Revivir y contar su tortura es una experiencia penosa, a veces vergonzosa y
humillante. El trauma le dejó una pesada carga que lleva consigo toda la vida,
aunque ha hecho todo lo posible por afrontarla.»
13/09/2025
RICHARD LUSCOMBE
Après avoir construit une vie tranquille en Floride, Parviz Sabeti, le “tortionnaire en chef” présumé du Shah d’Iran doit désormais faire face à un procès
Richard Luscombe
à Orlando, The
Guardian, 11/9/2025
Traduit par Tlaxcala
Richard Luscombe est correspondant du Guardian US basé à Miami, Floride
Parviz Sabeti s’était fabriqué une nouvelle vie anonyme pour lui et sa famille – mais il est aujourd’hui visé par une plainte avec demande de dommages et intérêts pour 225 millions de dollars pour atrocités commises dans les prisons de Téhéran et d’ailleurs
Les voisins
de la riche communauté de Windermere, en Floride, les connaissent sous les
prénoms de Peter et Nancy, un couple de retraités apparemment aimable qu’ils
saluent lors de promenades matinales, et qui semblent toujours heureux de
recevoir leurs deux filles adultes brillantes, dont l’une est une professeure
de sciences respectée à l’université Harvard.
Pourtant,
derrière les hauts murs de leur manoir au bord du lac, d’une valeur de 3,6
millions de dollars, se cache une réalité plus sombre et soigneusement gardée :
« Peter » est en réalité Parviz Sabeti, l’ancien chef présumé de la police
secrète et « tortionnaire en chef » du régime prérévolutionnaire du Shah
d’Iran. Il fait aujourd’hui face, en Floride, à une plainte à 225 millions de
dollars pour atrocités commises dans les prisons de Téhéran et d’ailleurs. [chacun
des 3 plaignants réclame 75 millions de $ de dommages et intérêts, NdT]
Le mois
dernier, un juge fédéral de district a statué que Sabeti, âgé de 89 ans, –
après avoir construit avec succès une vie anonyme pour lui et sa famille depuis
sa fuite de son pays en 1978 – devait répondre devant la justice dans le cadre
d’une plainte déposée par trois plaignants se présentant comme d’anciens
prisonniers politiques.
Dans les
documents déposés au tribunal, les plaignants affirment avoir fait partie des
milliers de personnes arrêtées par la SAVAK, l’agence de sécurité intérieure et
de renseignement tristement célèbre pour sa brutalité, parce qu’elles étaient
perçues comme des opposants au Shah. Ils disent avoir subi des abus sous les
ordres directs de Sabeti : viols, électrochocs, quasi-noyades et arrachage
forcé d’ongles.
Un
dispositif particulièrement barbare, affirment-ils, était « Apollo », une
chaise électrique baptisée d’après le programme spatial usaméricain, équipée
d’un casque métallique qui amplifiait les cris des victimes jusque dans leurs
propres oreilles.
Sabeti n’a
pas répondu publiquement aux accusations déposées devant le tribunal, mais a
déjà nié par le passé que la SAVAK ait torturé des détenus, affirmant qu’il
s’était « toujours opposé à la torture ».
Si sa
localisation était restée inconnue pendant près de 45 ans, son rôle au sein du
gouvernement iranien – en tant que directeur du département de la sécurité
intérieure de la SAVAK et architecte présumé de sa cruauté – n’a jamais fait de
doute.
Un rapport
secret de la CIA, rédigé en 1978 et publié seulement en 2018, l’identifiait
comme un allié farouchement loyal du Shah, « largement reconnu comme l’un des
hommes les plus puissants et les plus redoutés du régime… avec autorité pour
arrêter, interroger et poursuivre les opposants à travers tout le pays », selon
la plainte.
Les
estimations varient sur le nombre de victimes de la SAVAK entre sa création en
1957 et sa dissolution en 1979, mais plusieurs milliers de personnes auraient
été détenues et torturées, et au moins plusieurs centaines tuées.
Les trois
plaignants, des Iraniens résidant en Californie âgés de 68 à 85 ans, affirment
avoir été enlevés par la SAVAK à Téhéran, battus pour leur arracher de faux
aveux, puis emprisonnés. La demande des avocats de Sabeti visant à faire
rejeter l’affaire pour prescription a été rejetée par le juge fédéral Gregory
Presnell, du district central de Floride, le 12 août. Un procès pourrait avoir
lieu dès l’an prochain.
Selon la
plainte, Sabeti « a passé les quatre dernières décennies loin du regard public,
dissimulant son identité et sa localisation ». Lui et son épouse Nasrin, 75
ans, auraient même pu rester incognito si l’une de leurs filles ne l’avait pas
« accidentellement révélé » dans un tweet de février 2023, le montrant lors
d’un rassemblement à Los Angeles contre le gouvernement islamique iranien.
La photo de Sabeti ressurgit le 19 février 2023 à Munich, dans une manifestation de monarchistes partisans de Reza Pahlavi, surmontée par la phrase “Cauchemar de futurs terroristes” et agrémentée de sa déclaration du 7 septembre 1978 : “Si la SAVAK est dissoute, les terroristes règneront sur l'Iran”

Bien que la
révélation ait pu être accidentelle, et ait directement permis aux avocats des
plaignants de le localiser et de déposer la plainte, certains y voient une
manœuvre de la diaspora iranienne aux USA visant à « blanchir » l’histoire du
régime déchu du Shah et à préparer l’opinion en faveur d’un futur gouvernement
pro-occidental.
Reza Pahlavi,
surnommé parfois le « prince héritier » d’Iran car fils du dernier Shah
Mohammad Reza Pahlavi, déclarait dans une interview au Guardian en 2023,
au plus fort des manifestations anti-Téhéran, qu’il travaillait à un « charte
de principes démocratiques » pour un futur gouvernement iranien. Depuis, il
s’est présenté comme prêt à remplacer l’ayatollah Ali Khamenei et à devenir
chef d’État par intérim.
Dans ce
cadre, Sabeti aurait travaillé comme « conseiller en sécurité » de Reza
Pahlavi, selon un article publié en 2023 sur le site du Conseil national de la
résistance iranienne, coalition politique se présentant comme un parlement en
exil [émanation de l’organisation des Moudjahidines du Peuple, NdT].
Les
tentatives du Guardian pour contacter Sabeti – par emails, appels
téléphoniques à son domicile et messages à ses quatre avocats – sont restées
vaines.
Une chose ne
fait pas débat : le confort dont Sabeti et sa famille ont bénéficié aux USA
depuis leur arrivée en Floride en 1978, après avoir fui Téhéran quelques
semaines avant la révolution islamique de 1979.
Selon des
documents du département d’État ayant fuité, la famille Sabeti aurait transféré
une somme importante depuis l’Iran – estimée par une source à plus de 20
millions de dollars. En Floride, ils ont américanisé leurs prénoms en Peter et
Nancy. Sous ces identités, Sabeti a fondé une société immobilière prospère en
Floride centrale. Lui, son épouse et leurs deux filles figurent toujours comme dirigeants
de plusieurs entreprises encore actives.
Les
registres publics montrent que la famille possède au moins huit propriétés dans
le comté d’Orange, dont le manoir de Windermere (5 chambres, 6 salles de bains)
acquis pour 3,5 millions de dollars en août 2005.
Le
département d’État et la CIA n’ont pas répondu aux questions sur le statut
migratoire des Sabeti aux USA ou les conditions de leur admission en 1978.
Cependant, Parviz et Nasrin Sabeti disposent d’une inscription électorale
active en Floride et ont voté à l’élection présidentielle de 2024, preuve de
leur naturalisation usaméricaine.
Une voisine
a déclaré voir souvent le couple, en particulier Nasrin, marcher dans le
quartier, mais a précisé que les Sabeti semblaient surtout attachés à leur
discrétion. Leur maison était presque toujours silencieuse, hormis les visites
ponctuelles de leurs filles.
Aucune des
filles n’a répondu aux demandes de commentaires.
Le procureur
général républicain de Floride, James Uthmeier, n’a pas répondu à la question
de savoir s’il ouvrirait une enquête pénale sur les activités de Sabeti, comme
il l’a déjà fait pour d’autres personnes accusées de crimes à l’étranger et
résidant en Floride.
Sara Colón,
avocate des plaignants, s’est félicitée du refus du juge Presnell de rejeter
l’affaire et de sa décision de préserver l’anonymat de ses clients, qui ont
déclaré avoir reçu des menaces de mort depuis le dépôt de la plainte.

Un
dissident iranien, le visage dissimulé, couché sur une grille à trois niveaux
munie de brûleurs retrouvée dans la cave d’un haut responsable de la SAVAK,
incendiée par des manifestants le 31 décembre 1978 – Derek Ive/AP
« Ces
décisions représentent une avancée positive pour les survivants de la torture
qui cherchent reddition de comptes et justice. Cette affaire ne vise pas
seulement à mettre fin à l’impunité, mais à affirmer que les survivants ont le
droit de poursuivre la justice et de retrouver leur dignité sans peur »,
a-t-elle déclaré.
Le Collectif
iranien pour la justice et la reddition de comptes, association militant pour
les victimes de torture et leurs familles, a dit espérer que l’affaire Sabeti
contribue à mettre fin au « cycle de violence » observé en Iran, d’abord sous
le Shah puis sous le gouvernement islamiste qui lui a succédé.
« Le message
doit être clair et simple : toutes les victimes méritent justice, et tous ceux
qui ont participé à la torture et à la répression doivent rendre des comptes »,
a affirmé un porte-parole.
« Les
racines des politiques brutales menées aujourd’hui par la République islamique
d’Iran sont liées aux méthodes de torture instaurées par Sabeti et la SAVAK.
[Cette affaire] doit marquer le rejet d’un futur Iran qui rétablirait la SAVAK
ou accorderait une amnistie générale aux forces de sécurité actuelles
impliquées dans la torture et la répression.
Ce n’est
qu’à travers justice et reddition de comptes que nous pourrons surmonter la violence
et la répression horrifiques qui dominent l’Iran depuis des décennies. »
Témoignages
des trois plaignants, dont l’anonymat a été préservé, cités par Justin
Rohrlich, The
Independent, 24 février 2025 :
John Doe
I :
Étudiant à l’université de Tabriz, arrêté dans son dortoir en 1974 par la
SAVAK. Selon la plainte, il a été torturé pendant des semaines, accusé d’avoir
fourni un recueil de poèmes politiques interdits à un camarade. La torture
aurait été « coordonnée » et « approuvée » par Sabeti. Après 40 jours
d’interrogatoires violents, il a été traduit devant un tribunal militaire,
accusé d’atteinte à la sécurité nationale, et condamné à quatre ans de prison.
« Il a
souffert toute sa vie de problèmes rénaux dus aux blessures et infections
subies en prison. Il porte encore les cicatrices des coups de fouet, qu’il a
cachées, ainsi que les détails de son calvaire, à la plupart des gens de son
entourage. »
John Doe
II :
Artiste, membre d’un collectif artistique fermé de force par la SAVAK dans les
années 1970. Arrêté et emprisonné à plusieurs reprises pour avoir notamment
défendu la liberté d’expression, il a été condamné par un tribunal militaire à
12 ans de prison, dont 7 purgés, au cours desquels il dit avoir été « torturé à
répétition » sur ordre de Sabeti.
« Sa torture
a laissé une lourde charge psychologique. Chaque jour est une lutte. Il a suivi
des années de thérapie pour tenter de surmonter les séquelles. Rien que penser
à sa torture est une expérience viscérale et douloureuse. Parfois, il souffre
de réactions de stress post-traumatique lorsqu’il essaie d’en parler :
tremblements, étourdissements. »
John Doe
III :
Lycéen lors de son arrestation par la SAVAK, accusé d’avoir diffusé des tracts
anti-Shah. Après qu’un camarade, arrêté avec une arme artisanale, l’a dénoncé,
il a été inculpé de participation à un groupe armé et condamné à deux ans de
prison. Selon la plainte, il y a subi des tortures atroces, « toutes autorisées
et supervisées par Sabeti », dont les séquelles l’affectent encore.
« Revivre et raconter sa torture est une expérience pénible, parfois honteuse et humiliante. Le traumatisme lui a laissé un lourd fardeau qu’il porte depuis toute sa vie, même s’il a fait de son mieux pour y faire face. »
ALEX SHAMS
Notre homme pour Téhéran
La campagne soutenue par les USA et Israël pour placer Reza Pahlavi, fils du Shah, à la tête d’un changement de régime en Iran
Alex Shams, Boston
Review, 6/8/2025
Lorsqu’Israël a lancé une attaque
surprise contre l’Iran le 13 juin, son objectif déclaré était de détruire le
programme nucléaire de son adversaire. Mais en quelques jours, la mission a
pris une autre tournure. Le Premier ministre israélien, Benjamin Netanyahou, a
ouvertement admis que l’opération
pourrait conduire au renversement de la République islamique. Le dernier jour
des combats, Donald Trump, qui avait soutenu l’attaque dès le début, a rejoint Netanyahou
dans le discours de
changement de régime.
13/08/2025
ALEX SHAMS
Unser Mann für Teheran
Die von den USA und Israel unterstützte Kampagne, die Reza Pahlavi, den Sohn des Schahs, für einen Regimewechsel im Iran positioniert.
Alex
Shams,Boston Review, 6-8- 2025
Von Tlaxcala übersetzt
Als Israel am 13. Juni einen
Überraschungsangriff auf den Iran startete, war das erklärte Ziel, das
Atomprogramm des Gegners zu zerstören. Doch innerhalb weniger Tage kam es zu
einer Ausweitung der Mission. Der israelische Ministerpräsident Benjamin Netanjahu
räumte offen ein,
dass die Operation zum Sturz der Islamischen Republik führen könnte. Am letzten
Tag der Kämpfe schloss sich Donald Trump, der den Angriff von Anfang an
unterstützt hatte, Netanjahu an und sprach von einem
Regimewechsel.








