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23/01/2026

La “primera comunidad planificada de Gaza”: una pesadilla distópica usraelí

 El Centro de Coordinación Cívico-Militar, bajo dirección yanqui, propone una zona residencial en Gaza con vigilancia biométrica, puntos de control y programas educativos que promueven la normalización con Israel.

Sharif Abdel Kouddous, Drop Site News, 21-1-2026
Traducido par Tlaxcala

NdT: este proyecto es una adaptación «posmoderna» de las estrategias contrainsurgentes del siglo XX:  desde los guetos judíos establecidos por los nazis en Polonia hasta las «nuevas aldeas» construidas por los británicos en Malasia, pasando por las «aldeas estratégicas» creadas por el ejército yanqui en Vietnam y las «nuevas aldeas» construidas por el ejército francés en Argelia.

 


Personal militar usamericano e israelí y otros funcionarios internacionales monitorean pantallas que muestran mapas e imágenes de la Franja de Gaza durante una visita de prensa al Centro de Coordinación Cívico-Militar (CMCC), el 20 de noviembre de 2025, en Kiryat Gat, Israel.



El grupo encabezado por el ejército de USA que apoya los llamados «esfuerzos de estabilización» en Gaza ha presentado planes para un bloque de viviendas destinado a palestinos en una zona de Gaza bajo control militar total de Israel. Según materiales difundidos por el Centro de Coordinación Cívico-Militar (CMCC) y obtenidos por Drop Site News, la «comunidad planificada», de llegar a desarrollarse, buscaría contener y controlar a sus residentes mediante vigilancia biométrica, puntos de control, monitoreo de compras y programas educativos que promueven la normalización con Israel.

El CMCC fue establecido por el Comando Central de USA (CENTCOM) el 17 de octubre, una semana después de que Hamás e Israel acordaran un intercambio de cautivos y de que supuestamente entrara en vigor un alto el fuego. El centro, con sede en un gran edificio tipo almacén en Kiryat Gat, en el sur de Israel, e integrado por decenas de países y organizaciones, tiene como objetivo «monitorear la aplicación del alto el fuego» y «ayudar a facilitar el flujo de asistencia humanitaria, logística y de seguridad desde socios internacionales hacia Gaza», según CENTCOM.

El CMCC está dirigido por el teniente general del ejército usamericano Patrick D. Frank [alias « Lucky 6 » , veterano  de Irak, Afganistán y Haití, NdT] e incluye tanto a funcionarios militares usamericanos e israelíes como a personal de decenas de países, entre ellos Francia, Reino Unido, Alemania, Emiratos Árabes Unidos y Egipto. El CMCC fue un elemento clave del plan de “alto el fuego” del presidente Trump, aunque no está claro exactamente dónde operará dentro de las nuevas estructuras que se están creando tras el anuncio, la semana pasada, de la fase dos del plan por parte de Trump, incluida la formación de un llamado “Consejo de la Paz” para supervisar Gaza, con una Junta Ejecutiva Fundacional por debajo y, a su vez, una Junta Ejecutiva de Gaza compuesta por tecnócratas palestinos.

En noviembre surgieron por primera vez informaciones de que la administración Trump estaba planeando la construcción de varios complejos residenciales, denominados “Comunidades Alternativas Seguras”, para albergar a palestinos en Gaza al este de la línea amarilla, una zona ocupada y controlada por el ejército israelí. Un análisis de imágenes satelitales realizado por Forensic Architecture [ver aquí] sugiere que la primera de estas supuestas comunidades está siendo preparada en un terreno de un kilómetro cuadrado en Rafah, en el sur de Gaza, en la intersección de dos corredores militares.

«Los planes se están acelerando rápidamente para lo que funcionarios usamericanos se refirieron cínicamente la semana pasada como la “primera comunidad planificada de Gaza”, anteriormente conocida como “comunidades alternativas seguras”», dice Jonathan Whittall, alto funcionario de la ONU en Palestina entre 2022 y 2025 y director ejecutivo de KEYS Initiative, una organización de asesoría estratégica y asuntos políticos, tras revisar la transcripción de los materiales obtenidos por Drop Site. “Esta es la siguiente fase en la instrumentalización militarizada de la ayuda”.

La semana pasada se realizó una presentación en la sede del CMCC sobre la “Primera Comunidad Planificada de Gaz”, que está siendo construida para albergar hasta 25.000 palestinos.

Los palestinos tendrían que pasar por un punto de control para acceder a la zona. “Los residentes podrán entrar y salir libremente del vecindario, sujetos a controles de seguridad para prevenir la introducción de armas y elementos hostiles”, señalan los materiales. “Todos los residentes que ingresen serán registrados mediante documentación biométrica para permitir la identificación en los desplazamientos y en el acceso a los servicios civiles”.

“El registro se basará en los números de identificación palestinos emitidos por las autoridades en coordinación con el COGAT”, el Coordinador de Actividades Gubernamentales en los Territorios —la rama del ejército israelí que supervisa los asuntos civiles palestinos en la ocupación de Cisjordania y Gaza—, otorgando así al ejército israelí un control de vigilancia aún mayor sobre los palestinos alojados en la zona.

CENTCOM remitió las consultas de Drop Site sobre los planes del CMCC a la Casa Blanca, que a su vez remitió las preguntas al Departamento de Estado. Nadie proporcionó comentarios.


Extractos de la presentación por el CMCC 

La presentación no especifica quién seleccionaría a los palestinos que vivirían en la zona, aunque todos los controles de seguridad aplicados a los palestinos de Gaza en el pasado (por ejemplo, para permitirles entrar o salir del enclave) han pasado en última instancia por el COGAT. No obstante, sí proporciona una serie de criterios para decidir qué palestinos deberían ser “invitados” a vivir allí.

En cuanto a los palestinos que pudieran haber vivido allí o que tengan un derecho legal sobre la tierra, la presentación señala que “se requiere un examen respecto a los posibles titulares de derechos privados, incluidos los mecanismos de registro y compensación”.

La promesa de compensación a los propietarios privados resulta llamativa frente a la realidad de Gaza tras más de dos años del asalto genocida de Israel, en el que la mayor parte de las viviendas y la infraestructura civil del enclave han sido reducidas a escombros, casi toda la población palestina ha sido desplazada de sus hogares y las tropas israelíes ocupan más de la mitad del territorio.

La disparidad entre los planes del CMCC y las acciones de Israel sobre el terreno estaría llevando a varios países europeos a considerar la reducción de su presencia en el centro o incluso a dejar de enviar personal por completo, según Reuters, citando preocupaciones de que el CMCC no ha logrado aumentar la entrada de ayuda en Gaza.

La zona residencial propuesta es denominada en la presentación del CMCC como el “complejo emiratí”. Aunque no está claro por qué se eligió ese nombre, el hospital de campaña emiratí, financiado por Emiratos Árabes Unidos, se encuentra cerca, en Rafah. Emiratos estableció relaciones formales con Israel en septiembre de 2020 como parte de los Acuerdos de Abraham negociados por la primera administración Trump, que incluyeron a otros países como Baréin y Marruecos. Desde entonces, Emiratos ha normalizado sus relaciones con Israel más que cualquier otro país árabe, con una sólida cooperación comercial, turística y de defensa. El martes, Emiratos aceptó la invitación de Trump para unirse al “Consejo de la Paz” que supervisará Gaza, convirtiéndose en uno de los primeros países en hacerlo.

Parte de las propuestas del CMCC sobre la educación en la zona residencial planificada parecen orientadas a promover un programa de reeducación inspirado en el modelo emiratí. Se afirma que “los “estudios de emergencia” temporales pueden acelerar un marco curricular para reanudar las clases”. El currículo “no estará basado en Hamás, sino que seguirá principios de “cultura de paz”, por ejemplo, inspirados en los Emiratos Árabes Unidos”. El texto del acuerdo de normalización entre Emiratos e Israel señala que ambos países “se comprometen a fomentar la comprensión mutua, el respeto, la coexistencia y una cultura de paz entre sus sociedades”. La embajada de Emiratos en Washington no respondió a las consultas de Drop Site.

La presentación del CMCC también afirma que “los programas educativos pueden prevenir la desviación de una población no educada y desocupada hacia actividades desalineadas”. Sin embargo, a pesar de la brutal ocupación israelí, los palestinos de Gaza y Cisjordania han tenido una de las tasas de alfabetización más altas del mundo, que superaba el 97 % en 2020, con altos niveles de matriculación en la educación secundaria y superior.

El plan también sometería las transacciones económicas a la vigilancia israelí, sustituyendo la economía mayoritariamente basada en efectivo de Gaza por “billeteras electrónicas en shekels”, que serían utilizadas como “principales modos de comercio, ya que son seguras y reducen el desvío de bienes y fondos hacia los canales financieros de Hamás”.

El CMCC propone asimismo que “se permita a los residentes importar productos a la Franja de Gaza para facilitar y fomentar el comercio y el crecimiento económico”, pero que “los productos estén sujetos a restricciones y controles de seguridad en los pasos fronterizos”. La presentación no menciona el hecho de que Israel, que controla todos los accesos a Gaza, ha restringido severamente la entrada de bienes durante casi veinte años.

“Esta comunidad que se está estableciendo en Rafah constituirá el modelo de cómo el control israelí podría profundizarse y ampliarse”, dice Whittall a Drop Site. “Después de que Gaza fuera arrasada, hambrienta y deliberadamente bloqueada durante los últimos años, estas “nuevas” comunidades construidas sobre los escombros de los hogares de la gente no solo son laboratorios de gobernanza para probar el control y la subyugación definitivos, sino que también son la reencarnación de los campamentos de refugiados. Están diseñadas para contener a una nueva generación de palestinos desposeídos, efectivamente filtrados y acorralados en zonas cada vez más reducidas bajo control israelí a cambio de la supervivencia. Mientras tanto, las llamadas “zonas rojas” siguen bajo ataque, cada vez más aisladas de un sistema humanitario que está siendo deliberadamente obstaculizado”.

Para imponer la visión restrictiva del CMCC —que concentraría a palestinos seleccionados en una zona donde Israel y fuerzas externas tendrían un control económico, social y de seguridad total— se instalaría una fuerza policial que operaría bajo una fuerza de seguridad internacional. “La policía civil operará en el lugar para mantener el orden público, bajo la autoridad de la ISF”, señala la presentación, en referencia a la Fuerza Internacional de Estabilización, que aún no ha sido creada pero estará dirigida por el mayor general Jasper Jeffries, comandante del Comando Central de Operaciones Especiales de USA. La presentación añade: “La reforma del sector de la seguridad requiere leyes actualizadas sobre la policía y la defensa civil, una supervisión y rendición de cuentas sólidas, enfoques de seguridad centrados en la población y medidas para prevenir la radicalización”.


 

La zona prevista 


 

Texto de la presentación hecha en el CMCC

Kiryat Gat, 14 de enero de 2026

Municipio

La población deberá estar compuesta por residentes palestinos invitados sobre la base de los siguientes criterios:

  • Se dará prioridad a los residentes de las zonas de Shabura y Rafah anteriores a la guerra.
  • Se prefieren familias extensas intactas para permitir la ayuda mutua y prevenir fricciones.
  • Se requieren profesionales esenciales: docentes, personal médico, equipos de rescate, trabajadores comunitarios, comerciantes, personal administrativo y municipal, así como profesionales de la banca y las finanzas.
  • Todas las personas serán sometidas a un control de seguridad para impedir la entrada de armas o de elementos de Hamás.

Los residentes podrán entrar y salir libremente del vecindario, sujetos a controles de seguridad para evitar la introducción de armas y elementos hostiles.

Inicialmente, se deberá nombrar una dirección comunitaria provisional entre los residentes. En el futuro, a medida que el proyecto se desarrolle, deberán celebrarse elecciones para una dirección vecinal.

La dirección facilitará la coordinación con las autoridades pertinentes para los servicios regionales (infraestructuras mayores) y con los organismos financiadores para los servicios municipales.

La dirección gestionará los servicios municipales básicos, como agua, saneamiento, electricidad, etc., aunque el pago de los servicios por parte de los residentes requiere un debate adicional.

Todos los residentes que ingresen serán registrados mediante documentación biométrica para permitir la identificación en los desplazamientos y en el acceso a los servicios civiles.

El registro se basará en los números de identificación palestinos emitidos por las autoridades en coordinación con el COGAT.

Los residentes que necesiten viajar al extranjero podrán utilizar sus pasaportes palestinos. Aquellos que hayan perdido documentos o necesiten nuevos podrán tramitarlos a través de la Autoridad Palestina (AP) mediante una oficina de correos local que se abrirá en el lugar.

Los residentes podrán declarar las muertes o nacimientos ocurridos durante la guerra ante el registro de población de la AP a través de la oficina de correos local.

Dado que el complejo emiratí está destinado a ubicarse en tierras públicas, se requiere un examen relativo a los posibles titulares de derechos privados, incluidos los mecanismos de registro y compensación.

El uso público de tierras con derechos privados requiere un debate en profundidad con las entidades jurídicas competentes.

Los proyectos financiados por donantes dentro de la comunidad serán coordinados por un mecanismo de supervisión para garantizar que los fondos se destinen directamente a proyectos locales, dado que el Fondo de Desarrollo y Préstamos Municipales de la AP (MDLF) no puede utilizarse.

Economía

El shekel israelí seguirá siendo moneda de curso legal, como en el resto de Gaza y Cisjordania.

Las billeteras electrónicas en shekels deberían constituir los principales medios de comercio, ya que son seguras y reducen el desvío de bienes y fondos hacia los canales financieros de Hamás.

Una sucursal del Banco de Palestina en la comunidad proporcionaría un marco de comercio seguro y transparente.

Las tiendas y mercados del sector privado deben ser priorizados para promover iniciativas económicas productivas.

Deben realizarse esfuerzos para fomentar el empleo remunerado del mayor número posible de residentes. El empleo se basará en profesiones esenciales, servicios públicos y trabajo no calificado para el bien público, y será gestionado a través de una oficina de empleo establecida.

Se examinará la agricultura intensiva en las zonas periféricas de la comunidad para promover oportunidades de empleo fuera del vecindario (en zonas no controladas por Hamás), dando prioridad a la agricultura intensiva en mano de obra.

Se debe permitir a los residentes importar productos a la Franja de Gaza para facilitar y fomentar el comercio y el crecimiento económico. Los productos estarán sujetos a restricciones y controles de seguridad en los pasos fronterizos.

Salud

Deben establecerse centros médicos comunitarios para prestar servicios de la manera más independiente posible.

Se requiere un análisis específico sobre el alcance de los servicios, las derivaciones para casos graves, las especialidades médicas, el personal de apoyo (enfermería, paramédicos) y los requisitos de las instalaciones (farmacias).

Los servicios de salud deben reflejar las necesidades de la población y adaptarse en consecuencia.

En la medida de lo posible, sin interrumpir la atención de las necesidades de la población existente, se deben reubicar los servicios médicos locales y el personal de las zonas circundantes, incluidos equipos médicos duraderos y suministros, como los del hospital emiratí de Rafah.

Reconstruir los sistemas de inmunización y de cadena de frío.

Ampliar los programas de nutrición y alimentación terapéutica para madres y niños.

Fortalecer la atención prenatal y posnatal basada en la comunidad.

Recomendar la exploración de opciones para servicios médicos críticos no disponibles en la nueva comunidad.

 

Educación

Se necesita una evaluación precisa para determinar el número de aulas y de personal necesario, incluidos docentes, personal de apoyo (asistentes, psicólogos, educación especial) y administración.

Los “estudios de emergencia” temporales pueden acelerar el desarrollo de un marco curricular para reanudar las clases. El currículo no estará basado en Hamás, sino que seguirá principios de “cultura de paz”, por ejemplo, inspirados en el modelo de los Emiratos Árabes Unidos.

Las escuelas podrían servir como entornos protegidos que proporcionen alimentación, saneamiento, servicios de salud y apoyo en salud mental.

La educación debe tratarse como una prioridad humanitaria vital, junto con la alimentación y la salud, para evitar una generación perdida y restablecer la estabilidad social. Los programas educativos pueden evitar la desviación de una población no educada y desocupada hacia actividades inadecuadas.

El marco educativo puede centrarse en tres prioridades superpuestas:

  • Implementación (inmediato – 18 meses): establecimiento de espacios temporales de aprendizaje seguros y restablecimiento de la rutina.
  • Recuperación (6 – 24 meses): aprendizaje acelerado para restaurar la alfabetización y la aritmética básica y reincorporar al alumnado al sistema formal.
  • Trayectorias (12 meses o más): reanudación de la educación formal, los exámenes y el desarrollo de la fuerza laboral a medida que la gobernanza y la seguridad lo permitan.

 

Justicia: derecho y orden público

El derecho y el orden público se regularán conforme a la legislación existente en la zona antes de 2007.

El marco describe un sistema de justicia posconflicto para una nueva comunidad en el área de Rafah, priorizando la rápida restauración de las funciones judiciales, el orden legal y la confianza pública.

El panorama jurídico incluye leyes compartidas de la Autoridad Palestina, pero códigos penales divergentes entre Gaza y Cisjordania, lo que subraya la necesidad de una armonización legislativa a largo plazo.

La digitalización de los servicios de justicia es necesaria para restaurar los registros, mejorar la eficiencia y ampliar el acceso.

La policía civil operará en el lugar para mantener el orden público, bajo la autoridad de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF).

Se requiere un fortalecimiento inmediato de capacidades para jueces, fiscales y personal judicial, con énfasis en la gestión de casos, la administración de audiencias, la redacción jurídica, el manejo de pruebas, la supervisión de investigaciones y la alfabetización digital.

La formación debe abordar las realidades de la posguerra: infraestructuras destruidas, registros desaparecidos, trauma, desplazamiento y la necesidad de justicia restaurativa. Socios europeos pueden apoyar una formación inicial para 20 jueces y 20 fiscales, con una institucionalización a largo plazo mediante un programa de diploma judicial.

El acceso de las mujeres a la justicia requiere procedimientos centrados en las sobrevivientes, dada la intensificación de los riesgos, las vulnerabilidades y la pérdida de documentación.

La reforma del sistema penitenciario incluye la construcción de centros de detención que cumplan con las normas internacionales, así como la selección y formación del personal. Se hace hincapié en la seguridad procedimental y dinámica, la rehabilitación, la clasificación y las alternativas al encarcelamiento.

La reforma del sector de la seguridad requiere leyes actualizadas sobre la policía y la defensa civil, una supervisión y rendición de cuentas sólidas, enfoques de seguridad centrados en la población y medidas para prevenir la radicalización.