¿Por qué debería importar Gaza a alguien cuando no matan israelíes? Cuando el estruendo de las sirenas se apaga en Israel, eso se considera un alto el fuego
Gideon Levy, Haaretz, 18/01/2026
Traducido por Tlaxcala
Cuando no matan israelíes hay un alto el fuego. Cuando no matan israelíes, pero sí a más de 400 en Gaza, incluidos 100 niños, a eso también se le llama alto el fuego. Cuando Israel demuele 2.500 casas en Gaza en medio de un alto el fuego, y el ministro de Defensa Israel Katz elogia a los soldados de Tzáhal por sus operaciones, eso aún se llama alto el fuego.
Cuando cientos de miles de gazatíes se mueren de frío y se revuelcan en el
barro, eso entra en la definición de alto el fuego.
Cuando miles de enfermos graves mueren porque Israel les niega atención médica
que salva vidas o la posibilidad de salir de sus jaulas e ir a otro lugar para
recibir tratamiento, eso es un alto el fuego. Cuando una mujer israelí educada
pregunta durante una comida de shabat si todavía hay soldados israelíes en Gaza
en un momento en que más de la mitad del enclave está ocupado por Tzáhal, eso
es un indicador por excelencia de la existencia de un alto el fuego, al menos
como lo definen los israelíes.
Cuando la vida en Israel vuelve a la normalidad, con
concursos de cocina y canto en pleno apogeo, y con discusiones en profundidad
sobre el tema crucial de la filtración al periódico Bild en Alemania,
eso es el no va más de los altos el fuego. Solo cuando un escuadrón de Hamas
sale de su agujero e intenta plantar un artefacto explosivo improvisado entre
los escombros de Gaza, eso es una infracción grave del alto el fuego.
Cuando no matan israelíes, todo lo demás no interesa.
¿Por qué debería importar Gaza a alguien cuando no matan israelíes? Cuando el
estruendo de las sirenas se apaga en Israel, eso es un alto el fuego. El hecho
de que Gaza siga siendo bombardeada, pero carezca de sirenas, es irrelevante.
El mundo también ya muestra signos de cansancio con respecto a Gaza, a pesar de
las noticias de este fin de semana sobre el establecimiento de una “Junta de
Paz”, que no salvará a una sola persona desposeída en Gaza de su amargo
destino.
Cuando no matan israelíes, se declara un regreso a la
rutina, lo que significa que la guerra ha terminado y que se puede volver a la
postura de víctima del 7 de octubre, al relato interminable de las historias de
los rehenes, a estancarse en el dolor de ayer, quedarse estupefacto cada vez
que hay un intento desesperado desde Gaza por recordar su existencia. Cuando no
matan israelíes, Gaza no existe, ni tampoco todo el problema palestino.
Cuando no matan israelíes, todo está bien. Cuando no
los matan, se puede reanudar la negación y el olvido de Gaza. Cuando no matan
israelíes en Cisjordania, la vida es aún más maravillosa. El hecho de que
docenas de palestinos hayan sido asesinados en Cisjordania desde que entró en
vigor el alto el fuego es incluso menos interesante que los cientos de gazatíes
asesinados en el mismo período.
La noticia de la existencia de un alto el fuego en
Gaza no ha llegado a Cisjordania ni al Mando Central de Tzáhal. Todas las
draconianas restricciones impuestas en Cisjordania al comienzo de la guerra en
Gaza permanecen vigentes, ni una sola ha sido derogada o suavizada.
Si esas restricciones se impusieron debido a la
guerra, ¿por qué no se levantaron cuando terminó la guerra? ¿Novecientos
bloqueos de carreteras establecidos durante la guerra? Novecientos bloqueos de
carreteras permanecen después de que entrara en vigor el alto el fuego.
¿Puertas de hierro en cada comunidad palestina, abriéndose y cerrándose
intermitentemente desde que comenzó la guerra? Lo mismo continúa después de que
terminó la guerra. ¿Pogromos durante la guerra? Aún más después de que terminó.
Cuando no matan israelíes, no hay problema.
La decisión de imponer a Israel la firma de un acuerdo
de alto el fuego resultó ser el negocio del año. Este es el primer alto el
fuego unilateral de la historia. A Israel se le permite todo mientras al otro
lado no se le permite respirar. Todos los rehenes fueron devueltos excepto un
cadáver, y la promesa de evacuar Gaza una vez que se devolvieran los rehenes se
evaporó al instante, olvidada como si nunca se hubiera hecho. ¿Recuerdan? Los
rehenes fueron devueltos, e Israel está en Gaza, desde entonces y para siempre.
El alto el fuego también calmó las protestas mundiales
contra Israel. Algunos en el mundo esperaban una oportunidad para volver y
abrazar a Israel, y un alto el fuego unilateral es esa oportunidad. El mundo ha
pasado a Venezuela e Irán.
Trump puede continuar difundiendo su idea de la paz
inventada que trajo al Medio Oriente, y los israelíes pueden continuar
diciéndose a sí mismos que la guerra en Gaza estaba justificada y logró todos
sus objetivos. Ahora se acabó. Hay un alto el fuego. Lo principal es que no maten
israelíes en Gaza. Todo lo demás no interesa.
