04/01/2026

L@s iraníes y la Euromanía como patología colectiva
Un análisis crítico de la situación por Mostafa Ghahremani

 

El Dr. Mostafa Ghahremani llegó a Alemania tras la revolución iraní de 1979 y estudió medicina y odontología en Fráncfort. Actualmente ejerce como cirujano plástico y estético en una clínica privada. Activista social, sigue de cerca la evolución política en Irán desde hace muchos años. Es autor de una monografía sobre Sadegh Ghotbzadeh, figura clave pero poco conocida de la revolución iraní, efímero ministro de Asuntos Exteriores, condenado a muerte y ejecutado en 1982.

La manera en que nosotr@s, l@s iraníes, nos encontramos con la cultura y la civilización occidentales presenta rasgos claramente mórbidos, incluso patológicos. Se trata de un encuentro que no se basa en un conocimiento crítico e histórico, sino en una forma de fascinación, pasividad y aceptación inmediata y no filtrada. Por esta razón, prefiero — a diferencia del escritor y crítico cultural Jalal Al-e Ahmad, quien denominó esta condición a principios de la década de 1960 como “obsesión occidental” ((gharbzadegi غرب‌زدگی) — el término Euromanía (غرب‌شیفتگی gharbshiftegi). Este término proviene de la literatura especializada en psiquiatría y se refiere con mayor precisión a un apego excesivo, así como a un trastorno del juicio.



Según mi punto de vista, la Euromanía en la sociedad iraní puede caracterizarse por tres rasgos centrales:

  • un apego excesivo,
  • una admiración acrítica,
  • un estado cuasi compulsivo

que hace imposible cualquier distanciamiento epistémico.
Han pasado más de dos siglos desde nuestros primeros encuentros con Occidente, pero estos encuentros nunca han conducido a una comprensión profunda de la lógica interna, los mecanismos de poder y los fundamentos epistemológicos de la civilización occidental. Occidente no fue percibido como una totalidad histórica multifacética y contradictoria, sino predominantemente como un conjunto de logros terminados, instituciones y modelos consumibles. En este marco, la conexión interna entre saber, poder, institución y sujeto en la modernidad occidental, en particular, pasó desapercibida. En consecuencia, nuestro conocimiento de Occidente se agotó en gran medida en sus manifestaciones y mecanismos funcionales externos y permaneció ciego a un análisis histórico de la producción de “verdad”, “racionalidad” y “normatividad” dentro de esta civilización. Occidente apareció en nuestro pensamiento más como un modelo neutro y universal que como un proyecto histórico específico, surgido de una estrecha interrelación con relaciones de dominación, procesos de disciplinamiento y la reproducción del poder.

Incluso importantes intelectuales iraníes contemporáneos, así como pensadores religiosos y laicos reformistas, no se salvaron de esta limitación epistemológica. Sus estancias generalmente bastante cortas en Occidente, a menudo sin un acceso profundo a sus tradiciones filosóficas, históricas y críticas, no permitieron una comprensión estructural y fundamental de la modernidad occidental. Por lo tanto, una parte esencial de su relación con Occidente se basó menos en una crítica inmanente de la tradición moderna y más en percepciones selectivas y parcialmente idealizadas.

Lamentablemente, debido al papel de vanguardia de estos pensadores en el campo intelectual iraní, estas interpretaciones se convirtieron en un factor decisivo en la propagación de la Euromanía entre las clases medias urbanas. Estos estratos gradualmente comenzaron a considerar a Occidente ya no como un objeto de conocimiento crítico, sino como el estándar último de racionalidad, progreso e incluso virtud. El resultado de esta actitud fue la persistencia de una condición en la que la sociedad iraní, en los ámbitos político, económico y cultural, permaneció expuesta a una forma de hegemonía occidental tanto blanda como dura.

Esta dominación destructiva se manifestó, por un lado, en la sumisión de las estructuras estatales y en la facilitación de la explotación de los recursos naturales y económicos del país; por otro lado, condujo, a través del reclutamiento e integración de las élites intelectuales y científicas iraníes en instituciones occidentales — en el contexto de la migración y la fuga de cerebros — a la reproducción de la desigualdad epistémica.

Además, la imposición de los estilos de vida y los modelos de pensamiento occidentales como únicas formas de existencia legítimas y racionales causó una alienación de las élites respecto de sus propios contextos sociales e históricos y reforzó una autoalienación estructural.

La consecuencia de este proceso fue la incapacidad de las élites para proporcionar respuestas efectivas a los problemas reales de la sociedad, así como el fracaso repetido de los proyectos de reforma, desarrollo y emancipación; porque estos proyectos fueron concebidos principalmente sobre la base de una racionalidad y moralidad que no surgieron del contexto histórico y cultural de la sociedad iraní.

Desde la perspectiva del autor — que ha vivido, estudiado y trabajado en los niveles profesionales más altos en una de las sociedades occidentales más centrales durante más de cuatro décadas — el camino para liberar a Irán de su estado de dependencia y hegemonía generalizadas hoy no reside ni en un rechazo simplificador de Occidente ni en su adopción acrítica, sino en la superación consciente y crítica del fenómeno de la Euromanía.

En este contexto, el establecimiento y desarrollo de los estudios occidentales (Occidentalismo) como una disciplina crítica e histórica del saber — en tensión y a la vez en correspondencia con el Orientalismo — aparece como una necesidad indispensable. Tal investigación sobre Occidente puede revelar los fundamentos filosóficos y epistemológicos, así como los mecanismos internos de la civilización moderna, su relación con el poder, la ética, la racionalidad y la tradición, y evitar que Occidente sea reducido a un modelo universal y sin alternativas. Concebido correctamente, este saber puede contribuir a recuperar la confianza epistémica, renovar la certeza colectiva y formar una racionalidad crítica e indígena.

El ascenso de Irán en el camino hacia la libertad, la independencia, la autodeterminación estratégica y el desarrollo sostenible no será posible sin superar esta patología colectiva que es la Euromanía.

Iranians and Euromania as a Collective Pathology
A Critical Situation Analysis by Mostafa Ghahremani

 

Dr. Mostafa Ghahremani arrived in Germany after the Iranian Revolution in 1979 and studied medicine and dentistry in Frankfurt. He now works as a plastic and cosmetic surgeon in a private clinic. A social activist, he has closely followed political developments in Iran for many years. He is the author of a monograph on Sadegh Ghotbzadeh, a key but little-known figure in the Iranian revolution, who served briefly as foreign minister before being sentenced to death and executed in 1982.

 

The manner in which we Iranians encounter Western culture and civilization exhibits clearly morbid, indeed pathological traits. It is an encounter that is not based on critical and historical understanding, but on a form of fascination, passivity, and immediate, unfiltered acceptance. For this reason, I prefer — unlike the writer and cultural critic Jalal Al-e Ahmad, who termed this condition gharbzadegi (غرب‌زدگی) [Occidentosis, Westoxification, West-struckness] in the early 1960s — the term Euromania  (غرب‌شیفتگی gharbshiftegi). This term originates from the specialized literature of psychiatry and more precisely refers to an excessive attachment as well as a disturbance of judgment.


In my view, Euromania in Iranian society can be characterized by three central features:

  • an excessive bonding,
  • an uncritical admiration,
  • a quasi-compulsive state

that makes any epistemic distancing impossible.
More than two centuries have passed since our first encounters with the West, yet these encounters have never led to a deep understanding of the internal logic, the mechanisms of power, and the epistemological foundations of Western civilization. The West was not perceived as a historically multifaceted, contradictory totality, but predominantly as an ensemble of finished achievements, institutions, and consumable models. Within this framework, the internal connection between knowledge, power, institution, and subject in Western modernity, in particular, remained unnoticed. Consequently, our knowledge of the West largely exhausted itself in its manifestations and external functional mechanisms and remained blind to a historical analysis of the production of “truth,” “rationality,” and “normativity” within this civilization. The West appeared in our thinking more as a neutral, universal model than as a specific historical project that emerged in close intertwinement with relations of domination, disciplinary processes, and the reproduction of power.

Even significant contemporary Iranian intellectuals, as well as religious and secular reformist thinkers, were not spared from this epistemological limitation. Their mostly relatively short stays in the West, often without deep access to its philosophical, historical, and critical traditions, did not allow for a structural and fundamental understanding of Western modernity. Therefore, a significant part of their engagement with the West was based less on an immanent critique of the modern tradition and more on selective and partly idealized perceptions.

Unfortunately, due to the avant-garde role of these thinkers in the Iranian intellectual field, these interpretations themselves became a decisive factor in the spread of Euromania among the urban middle classes. These strata gradually began to regard the West no longer as an object of critical knowledge but as the ultimate standard for rationality, progress, and even virtue. The result of this attitude was the persistence of a condition in which Iranian society in political, economic, and cultural spheres remained exposed to a form of soft as well as hard Western hegemony.

This destructive dominance manifested itself on the one hand in the submission of state structures and in facilitating the exploitation of the country’s natural and economic resources; on the other hand, it led, through the recruitment and integration of Iranian intellectual and scientific elites into Western institutions — in the context of migration and brain drain — to the reproduction of epistemic inequality.

Furthermore, the enforcement of Western lifestyles and thought patterns as the only legitimate and rational mode of existence caused an alienation of the elites from their own social and historical contexts and reinforced a structural self-alienation.

The consequence of this process was the inability of the elites to provide effective answers to the real problems of society, as well as the repeated failure of reform, development, and emancipation projects; because these projects were mostly conceived based on a rationality and morality that did not emerge from the historical and cultural context of Iranian society.

From the perspective of the author — who has lived, studied, and worked at the highest professional levels in one of the most central Western societies for over four decades — the path to liberating Iran from its state of comprehensive dependency and hegemony today lies neither in a simplistic rejection of the West nor in its uncritical adoption, but in the conscious and critical overcoming of the phenomenon of Euromania.

In this context, the establishment and development of Western studies (Occidentalism) as a critical and historical discipline of knowledge — in tension and yet in correspondence with Orientalism — appears as an indispensable necessity. Such research on the West can reveal the philosophical and epistemological foundations as well as the internal mechanisms of modern civilization, its relationship to power, ethics, rationality, and tradition, and prevent the West from being reduced to a universal and alternative-free model. Properly conceived, this knowledge can contribute to regaining epistemic self-confidence, renewing collective self-certainty, and forming a critical-indigenous rationality.

Iran’s rise on the path to freedom, independence, strategic self-determination, and sustainable development will not be possible without overcoming this collective pathology of Euromania.

Iraner·Innen und die Euromanie als kollektive Pathologie
Eine kritische Lageanalyse von Mostafa Ghahremani

 


Dr. Dr. Mostafa Ghahremani kam nach der iranischen Revolution 1979 nach Deutschland und studierte in Frankfurt Humanmedizin und Zahnheilkunde. Heute arbeitet er als Facharzt für Plastische und Ästhetische Chirurgie in einer Privatklinik. Als gesellschaftskritischer Aktivist verfolgt er seit Jahren die politische Entwicklung in Iran. Er ist Autor einer Monografie über Sadegh Ghotbzadeh, einen wichtigen, aber oft übersehenen Akteur der iranischen Revolution und späteren Außenminister, der 1982 zum Tode verurteilt und hingerichtet wurde.

 

Die Art und Weise, wie wir Iraner· Innen der westlichen Kultur und Zivilisation begegnen, weist deutlich krankhafte, ja pathologische Züge auf. Es handelt sich um eine Begegnung, die nicht auf kritischer und historischer Erkenntnis beruht, sondern auf einer Form von Faszination, Passivität und unmittelbarer, ungefilterter Akzeptanz. Aus diesem Grund ziehe ich – im Unterschied zu dem Schriftsteller und Kulturkritiker Jalal Al-e Ahmad, der diesen Zustand zu Beginn der 1960er Jahre als „West-Besessenheit“ (gharbzadegi غرب‌زدگی) bezeichnete – den Begriff „Euromanie“ (غرب‌شیفتگی gharbshiftegi) vor. Dieser Terminus entstammt der fachsprachlichen Literatur der Psychiatrie und verweist präziser auf eine exzessive Bindung sowie auf eine Störung der Urteilskraft.


Meiner Auffassung nach lässt sich die Euromanie in der iranischen Gesellschaft durch drei zentrale Merkmale kennzeichnen:

§  eine exzessive Bindung,

§  eine unkritische Bewunderung

§  einen quasi-zwanghaften Zustand,

der jede epistemische Distanzierung unmöglich macht.
Mehr als zwei Jahrhunderte sind seit unseren ersten Begegnungen mit dem Westen vergangen, doch diese Begegnungen haben niemals zu einem tiefgehenden Verständnis der inneren Logik, der Machtmechanismen und der erkenntnistheoretischen Grundlagen der westlichen Zivilisation geführt. Der Westen wurde nicht als eine historisch vielschichtige, widersprüchliche Totalität wahrgenommen, sondern überwiegend als ein Ensemble fertiger Errungenschaften, Institutionen und konsumierbarer Modelle. In diesem Rahmen blieb insbesondere der innere Zusammenhang von Wissen, Macht, Institution und Subjekt in der westlichen Moderne unbeachtet. Infolgedessen erschöpfte sich unsere Kenntnis des Westens weitgehend in seinen Erscheinungsformen und äußeren Funktionsmechanismen und blieb blind für eine historische Analyse der Produktion von „Wahrheit“, „Rationalität“ und „Normativität“ innerhalb dieser Zivilisation. Der Westen erschien in unserem Denken eher als neutrales, universales Modell denn als ein spezifisches historisches Projekt, das in enger Verflechtung mit Herrschaftsverhältnissen, Disziplinierungsprozessen und der Reproduktion von Macht entstanden ist.

Selbst bedeutende zeitgenössische iranische Intellektuelle sowie religiöse und säkulare Reformdenker blieben von dieser erkenntnistheoretischen Begrenzung nicht verschont. Ihre meist relativ kurzen Aufenthalte im Westen, häufig ohne tiefgehenden Zugang zu dessen philosophischen, historischen und kritischen Traditionen, ermöglichten kein strukturelles und grundlegendes Verständnis der westlichen Moderne. Daher beruhte ein wesentlicher Teil ihrer Auseinandersetzung mit dem Westen weniger auf einer immanenten Kritik der modernen Tradition als vielmehr auf selektiven und teilweise idealisierten Wahrnehmungen.

Bedauerlicherweise wurden diese Deutungen aufgrund der avantgardistischen Rolle dieser Denker im iranischen intellektuellen Feld selbst zu einem maßgeblichen Faktor bei der Ausbreitung der Euromanie in den urbanen Mittelschichten. Diese Schichten begannen allmählich, den Westen nicht mehr als Gegenstand kritischer Erkenntnis, sondern als letztgültigen Maßstab für Rationalität, Fortschritt und sogar Tugend zu betrachten. Das Resultat dieser Haltung war die Fortdauer eines Zustands, in dem die iranische Gesellschaft in politischen, ökonomischen und kulturellen Bereichen einer Form weicher wie harter westlicher Hegemonie ausgesetzt blieb.

Diese zerstörerische Dominanz manifestierte sich einerseits in der Unterwerfung staatlicher Strukturen und in der Erleichterung der Ausbeutung natürlicher und wirtschaftlicher Ressourcen des Landes; andererseits führte sie durch die Rekrutierung und Integration iranischer intellektueller und wissenschaftlicher Eliten in westliche Institutionen – im Kontext von Migration und Brain Drain – zur Reproduktion epistemischer Ungleichheit.

Darüber hinaus bewirkte die Durchsetzung westlicher Lebensformen und Denkmodelle als einzig legitime und rationale Existenzweise eine Entfremdung der Eliten von ihren eigenen sozialen und historischen Kontexten und verstärkte eine strukturelle Selbstentfremdung.

Die Folge dieses Prozesses war die Unfähigkeit der Eliten, wirksame Antworten auf die realen Probleme der Gesellschaft zu geben, sowie das wiederholte Scheitern von Reform-, Entwicklungs- und Emanzipationsprojekten; denn diese Projekte wurden zumeist auf der Grundlage einer Rationalität und Moral konzipiert, die nicht aus dem historischen und kulturellen Kontext der iranischen Gesellschaft hervorgegangen sind.

Aus der Perspektive des Verfassers – der über vier Jahrzehnte in einer der zentralsten westlichen Gesellschaften gelebt, studiert und auf höchsten professionellen Ebenen gearbeitet hat – liegt der Weg zur Befreiung Irans aus dem Zustand umfassender Abhängigkeit und Hegemonie heute weder in einer simplifizierenden Ablehnung des Westens noch in seiner unkritischen Übernahme, sondern in der bewussten und kritischen Überwindung des Phänomens der Euromanie.

In diesem Zusammenhang erscheint die Etablierung und Weiterentwicklung der West-Studien (Occidentalism) als einer kritischen und historischen Wissensdisziplin – in Spannung und zugleich in Korrespondenz mit der Orientalistik – als eine unabdingbare Notwendigkeit. Eine solche West-Forschung kann die philosophischen und erkenntnistheoretischen Grundlagen sowie die inneren Mechanismen der modernen Zivilisation, ihr Verhältnis zu Macht, Ethik, Rationalität und Tradition sichtbar machen und verhindern, dass der Westen auf ein universales und alternativloses Modell reduziert wird. Richtig konzipiert, vermag dieses Wissen zur Wiedergewinnung epistemischen Selbstvertrauens, zur Erneuerung kollektiver Selbstgewissheit und zur Herausbildung einer kritisch-einheimischen Rationalität beizutragen.

Der Aufstieg Irans auf dem Weg zu Freiheit, Unabhängigkeit, strategischer Selbstbestimmung und nachhaltiger Entwicklung wird ohne die Überwindung dieser kollektiven Pathologie der Euromanie nicht möglich sein.

مصطفى غهرماني: الإيرانيون والـ"يورومانيا" باعتبارها مرضاً جماعياً
تحليل نقدي للوضع

وصل الدكتور مصطفى غهرماني إلى ألمانيا بعد الثورة الإيرانية في عام 1979 ودرس الطب وطب الأسنان في فرانكفورت. وهو يعمل الآن جراحًا تجميليًا في عيادة خاصة. وبصفته ناشطًا اجتماعيًا، تابع عن كثب التطورات السياسية في إيران لسنوات عديدة. وهو مؤلف كتاب عن صادق قوذبزاده، وهو شخصية رئيسية ولكن غير معروفة في الثورة الإيرانية، شغل منصب وزير الخارجية لفترة وجيزة قبل أن يحكم عليه بالإعدام ويُعدم في عام 1982.


إن الطريقة التي نتعامل بها نحن الإيرانيون مع الثقافة والحضارة الغربية تُظهر سمات واضحة من الاعتلال، بل المرض النفسي. إنها مواجهة لا تقوم على معرفة تاريخية ونقدية، بل على شكل من أشكال الانبهار والسلبية والقبول المباشر غير المُصفَّى. لهذا السبب، أفضِّل — خلافاً للأديب والناقد الثقافي جلال آل أحمد، الذي أطلق على هذه الحالة في مطلع ستينيات القرن العشرين مصطلح "الغربزدگی" (الهوس بالغرب) — مصطلح "اليورومانيا". هذا المصطلح مستمد من الأدبيات المتخصصة في الطب النفسي ويشير بدقة أكبر إلى ارتباط مفرط وكذلك إلى اضطراب في القدرة على الحكم.


من وجهة نظري، يمكن وصف "اليورومانيا" في المجتمع الإيراني 
:بثلاث سمات مركزية
  • ارتباط مفرط،
  • إعجاب غير نقدي،
  • حالة شبه قهرية

تجعل أيّ ابتعاد معرفي أمراً مستحيلاً.
لقد مرّ أكثر من قرنين على لقاءاتنا الأولى مع الغرب، لكن هذه اللقاءات لم تؤدِّ أبداً إلى فهم عميق للمنطق الداخلي، وآليات القوة، والأسس المعرفية للحضارة الغربية. لم يُدرك الغرب ككلية تاريخية متعددة الأوجه ومتناقضة، بل غالباً كمجموعة من الإنجازات الجاهزة، والمؤسسات، والنماذج القابلة للاستهلاك. في هذا الإطار، بقي الارتباط الداخلي بين المعرفة والسلطة والمؤسسة والذات في الحداثة الغربية، على وجه الخصوص، غير ملحوظ. ونتيجة لذلك، استنفدت معرفتنا بالغرب إلى حد كبير في مظاهره وآليات عمله الخارجية، وظلت عمياء عن تحليل تاريخي لإنتاج "الحقيقة" و"العقلانية" و"المعيارية" داخل هذه الحضارة. ظهر الغرب في تفكيرنا أكثر كنموذج محايد وعالمي، وليس كمشروع تاريخي محدد، نشأ في تشابك وثيق مع علاقات الهيمنة، وعمليات التأديب، وإعادة إنتاج السلطة.

حتى كبار المثقفين الإيرانيين المعاصرين، وكذلك المفكرين الدينيين والعلمانيين الإصلاحيين، لم يسلموا من هذا القصور المعرفي. لم تمكن إقاماتهم التي كانت في الغالب قصيرة نسبياً في الغرب، وغالباً دون وصول عميق لتقاليده الفلسفية والتاريخية والنقدية، من فهم بنيوي وأساسي للحداثة الغربية. لذلك، اعتمد جزء أساسي من تعاملهم مع الغرب أقل على نقدٍ داخلي للتقاليد الحديثة، وأكثر على تصورات انتقائية ومثالية جزئياً.

للأسف، أصبحت هذه التفسيرات، بسبب الدور الطليعي لهؤلاء المفكرين في الحقل الفكري الإيراني، عاملاً حاسماً في انتشار "اليورومانيا" بين الطبقات الوسطى الحضرية. بدأت هذه الشرائط تدريجياً تنظر إلى الغرب ليس كموضوع للمعرفة النقدية، بل كمقياس نهائي للعقلانية والتقدم وحتى الفضيلة. وكان نتيجة هذا الموقف استمرار حالة ظل فيها المجتمع الإيراني، في المجالات السياسية والاقتصادية والثقافية، معرضاً لشكل من أشكال الهيمنة الغربية الناعمة والقاسية على حد سواء.

تجلت هذه الهيمنة المدمرة من ناحية في خضوع الهياكل الحكومية وتسهيل استغلال الموارد الطبيعية والاقتصادية للبلاد؛ ومن ناحية أخرى، أدت — عبر تجنيد ودمج النخب الفكرية والعلمية الإيرانية في المؤسسات الغربية، في سياق الهجرة وهجرة الأدمغة — إلى إعادة إنتاج عدم المساواة المعرفية.

علاوة على ذلك، تسبّب فرض أنماط الحياة ونماذج التفكير الغربية كأشكال الوجود الشرعية والعقلانية الوحيدة، في اغتراب النخب عن سياقاتها الاجتماعية والتاريخية الخاصة، وعزز اغتراباً ذاتياً بنيوياً.

كانت نتيجة هذه العملية عجز النخب عن تقديم إجابات فعالة لمشاكل المجتمع الحقيقية، وكذلك الفشل المتكرر لمشاريع الإصلاح والتنمية والتحرر؛ لأن هذه المشاريع صُممت في الغالب على أساس عقلانية وأخلاق لم تنبثق من السياق التاريخي والثقافي للمجتمع الإيراني.

من وجهة نظر المؤلف — الذي عاش ودرس وعمل في أعلى المستويات المهنية في إحدى المجتمعات الغربية المركزية لأكثر من أربعة عقود — فإن طريق تحرير إيران من حالة الاعتمادية والهيمنة الشاملة لا يكمن اليوم لا في رفضٍ مبسط للغرب ولا في تبنيٍ غير نقدي له، بل في التغلب الواعي والنقدي على ظاهرة "اليورومانيا".

في هذا السياق، يبدو تأسيس وتطوير "دراسات الغرب" (الاستغراب) كتخصص معرفي تاريخي ونقدي — في توتر وفي الوقت نفسه في مراسلة مع الاستشراق — ضرورة حتمية. يمكن لمثل هذا البحث في الغرب أن يكشف الأسس الفلسفية والمعرفية وآليات الحضارة الحديثة الداخلية، وعلاقتها بالسلطة والأخلاق والعقلانية والتقليد، ويمنع اختزال الغرب إلى نموذج عالمي بلا بديل. وبشكل مصمم بشكل صحيح، يمكن لهذه المعرفة أن تساهم في استعادة الثقة المعرفية الذاتية، وتجديد اليقين الجماعي، وتشكيل عقلانية نقدية محلية.

لن يكون صعود إيران على طريق الحرية، والاستقلال، وتقرير المصير الاستراتيجي، والتنمية المستدامة ممكناً دون التغلب على هذا المرض الجماعي المتمثل في "اليورومانيا".

مصطفی قهرمانی :ایرانیان و غرب‌شیفتگی به‌مثابه یک آسیب‌شناسی جمعی


دکتر دکتر مصطفی قهرمانی پس از انقلاب ایران در سال ۱۹۷۹ به آلمان آمد و در فرانکفورت در رشته‌های پزشکی و دندان‌پزشکی تحصیل کرد. او اکنون به عنوان متخصص جراحی پلاستیک و زیبایی در یک کلینیک خصوصی فعالیت می‌کند. به عنوان یک کنشگر اجتماعی، سال‌هاست که تحولات سیاسی ایران را نقادانه دنبال می‌کند. او نویسندهٔ یک مونوگرافی درباره صادق قطب‌زاده، از چهره‌های کلیدی اما کمتر شناخته‌شده انقلاب ایران و وزیر امور خارجه وقت، است.

نحوهٔ مواجههٔ ما با فرهنگ و تمدن غربی، واجد مؤلفه‌هایی آشکارا بیمارگونه و پاتولوژیک است؛ مواجهه‌ای که نه بر شناختی انتقادی و تاریخی، بلکه بر نوعی شیفتگی، انفعال و پذیرش بی‌واسطه استوار شده است. از همین‌رو، برخلاف نویسندهٔ فرهیختهٔ میهنمان جلال آل‌احمد که در ابتدای دهه ۱۳۴۰ این وضعیت را «غرب‌زدگی» می‌نامید، نگارنده ترجیح می‌دهد از اصطلاح «غرب‌شیفتگی» (Euromania)استفاده کند؛ اصطلاحی که ریشه در ادبیات فنی–تخصصی روان‌پزشکی دارد و به‌نحو دقیق‌تری بر دلبستگی افراطی و اختلال در قوهٔ داوری دلالت می‌کند.


به باور من، غرب‌شیفتگی در جامعهٔ ایرانی دارای سه شاخص 
:اصلی است

۱- دلبستگی افراطی،

۲- شیفتگی غیرانتقادی،

۳- و نوعی وضعیت شبه‌وسواسی

که امکان فاصله‌گذاری معرفتی را سلب می‌کند.

بیش از دو سده از نخستین مواجهه‌های ما با مغرب‌زمین می‌گذرد، اما این مواجهه هرگز به شناختی ژرف از منطق درونی، سازوکارهای قدرت، و بنیان‌های معرفتی تمدن غربی منجر نشده است. غرب، نه به‌مثابهٔ یک کلیت تاریخیِ متکثر و واجد تناقض، بلکه عمدتاً به‌صورت مجموعه‌ای از دستاوردها، نهادها و الگوهای آمادهٔ مصرف ادراک شده است. در چنین چارچوبی، آنچه نادیده مانده، پیوند درونی دانش، قدرت، نهاد و سوژه در تمدن مدرن غربی بوده است. در نتیجه، شناخت ما از غرب عمدتاً در سطح نمودها و سازوکارهای بیرونی باقی مانده و از تحلیل تاریخیِ نحوهٔ تولید «حقیقت»، «عقلانیت» و «هنجار» در این تمدن بازمانده است. غرب، در ذهن ما، بیشتر به‌صورت یک الگوی خنثی و جهان‌شمول جلوه کرده تا یک پروژهٔ تاریخیِ خاص که در پیوندی وثیق با مناسبات سلطه، انضباط و بازتولید قدرت شکل گرفته است.

حتی روشنفکران و نواندیشان دینی و سکولار برجستهٔ معاصر ایران نیز به‌نحوی از این محدودیت معرفتی مصون نمانده‌اند. اقامت نسبتاً کوتاه‌مدت آنان در غرب، آن هم غالباً بدون دسترسی عمیق به سنت‌های فلسفی، تاریخی و انتقادی این تمدن، امکان فهم ساختاری و ریشه‌ای غرب را برایشان فراهم نساخت. از همین‌رو، بخش قابل‌توجهی از مواجههٔ آنان با غرب، بیش از آن‌که بر نقد درون‌ماندگار سنت مدرن استوار باشد، متکی بر برداشت‌های گزینشی و بعضاً ایدئالیزه‌شده بود.

شوربختانه با توجه به نقش پیشقراولانهٔ این متفکران در فضای فکری ایران، این برداشت‌ها خود به عاملی تعیین‌کننده در گسترش «غرب‌شیفتگی» در میان طبقات متوسط شهرنشین بدل شد. این طبقات، به‌تدریج غرب را نه به‌مثابهٔ موضوعی برای شناخت انتقادی، بلکه به‌عنوان معیار نهایی عقلانیت، پیشرفت و حتی فضیلت تلقی کردند. نتیجهٔ چنین نگرشی، تداوم وضعیتی بوده است که طی آن، جامعهٔ ایرانی در سه حوزهٔ سیاسی، اقتصادی و فرهنگی، در معرض نوعی استیلای نرم و سخت مغرب‌زمین قرار گرفته است.

این استیلای مرگبار، از یک‌سو با مقهور ساختن ساختارهای حاکمیتی و تسهیل غارت منابع طبیعی و اقتصادی کشور تحقق یافته و از سوی دیگر، از طریق جذب و به‌کارگیری نخبگان فکری و علمی ایران در نهادهای غربی (پدیده مهاجرت و فرار نخبگان)، به بازتولید نابرابری معرفتی انجامیده است. افزون بر این، القای شیوهٔ زیست و الگوی تفکر غربی به‌عنوان یگانه صورت مشروع و معقول زندگی، موجب گسست نخبگان از زمینه‌های اجتماعی و تاریخی خویش و تشدید نوعی ازخودبیگانگی ساختاری شده است. پیامد این فرایند، ناتوانی نخبگان در پاسخ‌گویی مؤثر به مسائل واقعی جامعه و شکست مکرر پروژه‌های اصلاح، توسعه و رهایی بوده است؛ چراکه این پروژه‌ها، اغلب بر مبنای عقلانیتی و اخلاقیاتی صورت‌بندی شده‌اند که از بستر تاریخی و فرهنگی جامعهٔ ایرانی برنخاسته‌اند.

از منظر نگارنده، کسی که بیش از چهار دهه در یکی از مرکزی‌ترین جوامع غربی زیسته، تحصیل کرده و در بالاترین سطوح حرفه‌ای فعالیت داشته است، امروز بر این باور است که راه رهایی ایران از وضعیت وابستگی و استیلای همه‌جانبه، نه در نفی ساده‌انگارانهٔ غرب، بلکه در عبور آگاهانه و نقادانه از پدیدهٔ «غرب‌شیفتگی» نهفته است. در همین راستا، تأسیس و بسط رشتهٔ غرب‌شناسی (Occidentalism) به‌عنوان دانشی انتقادی و تاریخی، در تقابل و درعین‌حال در تناظر با شرق‌شناسی، ضرورتی انکارناپذیر به نظر می‌رسد. غرب‌شناسی می‌تواند امکان فهم مبانی فلسفی و معرفتی و سازوکارهای درونی تمدن مدرن، نسبت آن با قدرت، اخلاق، عقلانیت و سنت را فراهم آورد و از فروکاستن غرب به الگوی جهان‌شمول و بی‌بدیل جلوگیری کند. چنین دانشی، اگر به‌درستی صورت‌بندی شود، می‌تواند به بازسازی اعتمادبه‌نفس معرفتی، احیای خودباوری جمعی و شکل‌گیری نوعی عقلانیت بومیِ نقاد یاری رساند.

اعتلای ایران عزیز در مسیر آزادی، استقلال توسعه پایدار و خودمختاری راهبردی، بدون عبور از این آسیب‌شناسی جمعیِ غرب‌شیفتگی، امکان‌پذیر نخواهد بود. 

03/01/2026

République bolivarienne du Venezuela : Communiqué





La République Bolivarienne du Venezuela rejette, répudie et dénonce devant la communauté internationale la très grave agression militaire perpétrée par le gouvernement actuel des États-Unis d’Amérique contre le territoire et la population vénézuéliens dans des localités civiles et militaires de la ville de Caracas, capitale de la République, ainsi que dans les États de Miranda, Aragua et La Guaira. Cet acte constitue une violation flagrante de la Charte des Nations Unies, en particulier de ses articles 1 et 2, qui consacrent le respect de la souveraineté, l’égalité juridique des États et l’interdiction du recours à la force. Une telle agression menace la paix et la stabilité internationales, concrètement celles de l’Amérique Latine et des Caraïbes, et met gravement en danger la vie de millions de personnes.

L’objectif de cette attaque n’est autre que de s’approprier les ressources stratégiques du Venezuela, en particulier son pétrole et ses minerais, en tentant de briser par la force l’indépendance politique de la Nation. Ils n’y parviendront pas. Après plus de deux cents ans d’indépendance, le peuple et son gouvernement légitime demeurent fermes dans la défense de la souveraineté et du droit inaliénable de décider de leur destin. La tentative d’imposer une guerre coloniale pour détruire la forme républicaine de gouvernement et forcer un "changement de régime", en alliance avec l’oligarchie fasciste, échouera comme toutes les tentatives précédentes.

Depuis 1811, le Venezuela a affronté et vaincu des empires. Lorsque, en 1902, des puissances étrangères ont bombardé nos côtes, le Président Cipriano Castro a proclamé : "Le pied insolent de l’étranger a profané le sol sacré de la Patrie." Aujourd’hui, avec la morale de Bolívar, Miranda et de nos libérateurs, le peuple vénézuélien se dresse à nouveau pour défendre son indépendance face à l’agression impériale.

Peuple dans la rue

Le Gouvernement Bolivarien appelle toutes les forces sociales et politiques du pays à activer les plans de mobilisation et à répudier cette attaque impérialiste. Le peuple du Venezuela et sa Force Armée Nationale Bolivarienne, en parfaite fusion populaire-militaire-policière, sont déployés pour garantir la souveraineté et la paix. Simultanément, la Diplomatie Bolivarienne de Paix portera les dénonciations correspondantes devant le Conseil de sécurité de l’ONU, le Secrétaire Général de cette organisation, la CELAC et le MNOAL, en exigeant la condamnation et l’obligation de rendre des comptes du gouvernement des États-Unis.

Le Président Nicolás Maduro a ordonné l’activation de tous les plans de défense nationale à mettre en œuvre au moment et dans les circonstances appropriées, dans le strict respect des dispositions de la Constitution de la République Bolivarienne du Venezuela, de la Loi organique sur les états d’exception et de la Loi organique de sécurité de la Nation.

À cet égard, le Président Nicolás Maduro a signé et ordonné la mise en œuvre du Décret déclarant l’état de Commotion extérieure sur l’ensemble du territoire national, afin de protéger les droits de la population, le plein fonctionnement des institutions républicaines et de passer immédiatement à la lutte armée. Tout le pays doit s’activer pour vaincre cette agression impérialiste.

De même, il a ordonné le déploiement immédiat du Commandement pour la Défense Intégrale de la Nation et des Organes de Direction pour la défense intégrale dans tous les États et municipalités du pays.

Dans le strict respect de l’article 51 de la Charte des Nations Unies, le Venezuela se réserve le droit d’exercer la légitime défense pour protéger son peuple, son territoire et son indépendance. Nous appelons les peuples et les gouvernements d’Amérique Latine, des Caraïbes et du monde à se mobiliser en solidarité active face à cette agression impériale.

Comme l’a souligné le Commandant suprême Hugo Chávez Frías : "face à toute circonstance de nouvelles difficultés, quelle qu’en soit l’ampleur, la réponse de tous et de toutes les patriotes… est unité, lutte, bataille et victoire".


02/01/2026

How to Survive Artificial intelligence (Comment survivre à l’intelligence artificielle), par Giorgio Griziotti


Intelligence artificielle, technofascisme et guerre

Giorgio Griziotti
Traduit de l’italien par Fausto Giudice

Là où la méta-automatisation introduite avec l’intelligence artificielle générative tend à enfermer l’indéterminé dans la prévision calculable, la métatechnique humaine — située, relationnelle, historique — ouvre des brèches dans l’inconnaissable. Il n’existe aucun apprentissage profond capable d’émuler cette ouverture radicale, car elle n’est pas fonction, mais seuil.

ChatGPT

Eux avaient l’algorithme, nous l’anomalie. Eux l’entraînement, nous l’invention.

Le Boomernaute

Le terme « intelligence artificielle » (IA) couvre différents domaines et dénominations. Dans cet essai, quand je parle d’IA, au singulier ou au pluriel — entendant dans ce second cas les diverses implémentations actuelles comme ChatGPT, Deepseek ou Claude — je me réfère, sauf indication contraire, à l’intelligence artificielle générative appliquée spécifiquement au langage : la famille de techniques qui, en appliquant des modèles de machine learning à d’énormes datasets, produit de grands modèles de langage (LLM), c’est-à-dire des modèles linguistiques capables de créer de nouveaux contenus. Pour clarifier métaphoriquement la relation entre ces éléments :

1. Le Dataset est la bibliothèque universelle de textes, la matière première.

2. Le Machine Learning est la méthode d’étude qui permet d’apprendre de cette bibliothèque.

3. Le LLM est le résultat de ce processus : un « esprit » expert qui a intériorisé les règles du langage.

4. L’IA Générative est la capacité de cet esprit d’agir de manière créative, en générant des textes originaux.

5. Le Chatbot est l’interface conversationnelle avec l’IA, qui utilise le langage naturel.

Pour des définitions plus détaillées, voir le Glossaire à la fin de l’essai.(p.27)

Table des matières

How to Survive Artificial intelligence

PRÉAMBULE

APPROCHE : SORTIR DES SCHÉMAS NEWTONIENS

SITUER L’IA DANS LE CONTEXTE

Neurocapitalisme et IA

Tambours de guerre

L’IA COMME RÉALITÉ RELATIONNELLE

Métatechnique et méta-automation

Tout est hallucination

Hardware auto-organisateur

Un Grand Frère prédictif et confortable

Limites onto/techno-logiques et capacités performatives

Jouer avec le feu

ÉPILOGUE

Glossaire

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01/01/2026

Trump/Bibi ترامب/نتنياهو

 

Trump Gave Israel and Netanyahu Immunity When It Comes to Gaza. That’s Not What Best Friends Do, by Gideon Levy

Affaire Mohammad Hannoun en Italie : quand la justice se transforme en propagande, par Tahar Lamri

 La police antiterroriste italienne a arrêté le 27 décembre dernier 9 Palestiniens résidant en Italie, qui ont été mis en détention préventive. Parmi eux Mohammad Hannoun, un architecte de 63 ans résidant en Italie depuis plus de 40 ans, président de l’Association des Palestiniens en Italie. Quelques jours avant l’opération, Mahmoud Abbas, le président à vie de l’(In)autorité palestinienne, avait fait un one man show au Festival Atreju de Fratelli d’Italia, le parti de Giorgia Meloni. Tahar Lamri décortique ci-dessous l’ordonnance surréaliste émise par les services du Procureur de Gênes pour justifier cette opération, un document de plus de 300 pages basé sur des « informations » fournies par l’armée et les services de renseignement israéliens. [NdT]

Mohammad Hannoun

L’ordonnance de placement en détention provisoire visant Mohammad Hannoun est un cas d’école de thèse préconçue reposant sur un axiome : « musulman = terroriste ».

Tahar Lamri, Kritica, 30/12/2025
Traduit par Tlaxcala

Écrivain et journaliste, né à Alger (1958), arrivé en Italie en 1986, Tahar Lamri vit à Ravenne. Il a collaboré avec il manifesto et Internazionale, écrit des nouvelles et des pièces de théâtre. Il a rassemblé certains de ses textes dans le livre I sessanta nomi dell’amore, Fara Editore, 2006.

L’ordonnance du parquet de Gênes ordonnant des mesures conservatoires contre Mohammad Hannoun et d’autres membres de l’Association caritative de solidarité avec le peuple palestinien (ABSPP) est un document monumental : plus de 300 pages d’accusations, de preuves, de reconstructions historiques et d’analyses juridiques. Elle devrait constituer un exemple de la manière dont la justice italienne aborde avec rigueur et objectivité un dossier complexe et délicat.

Or, ce qui ressort d’une analyse attentive des soixante premières pages – seulement les soixante premières, soit un cinquième du total – est tout autre et profondément inquiétant : une entreprise systématique de falsification historique, de manipulation des faits, d’omission de preuves contraires et d’adoption acritique du récit d’une partie directement impliquée – Israël – afin de construire une mise en accusation qui ne se contente pas de viser des individus, mais criminalise l’ensemble de l’univers du soutien humanitaire et politique à la cause palestinienne.

Dans cet article, nous documentons les falsifications les plus graves relevées dans ces soixante premières pages. Il ne s’agit pas d’un catalogue technique, mais du récit de la manière dont la justice peut se transformer en propagande lorsqu’elle accepte de devenir l’instrument d’un agenda politique.

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« La libération de la Palestine est indissociable de la lutte contre le capitalisme fossile global »
“La liberazione della Palestina è inseparabile dalla lotta contro il capitalismo fossile globale ”
„Die Befreiung Palästinas ist untrennbar vom Kampf gegen den globalen fossilen Kapitalismus“

 María Landi &Francisco Claramunt, Brecha, 10/10/2025
Original español
English version
Traduit par/Tradotto da/Übersetzt von Tlaxcala

« La libération de la Palestine est indissociable de la lutte contre le capitalisme fossile global »

Entretien avec Hamza Hamouchene, chercheur et militant algérien

Coordinateur du programme Afrique du Nord à l’Institut Transnational et auteur de nombreux articles et livres, Hamouchene s’est rendu à Montevideo pour participer à une réunion internationale et a discuté avec Brecha de la cause palestinienne et de ses liens avec la justice climatique et environnementale.

“La liberazione della Palestina è inseparabile dalla lotta contro il capitalismo fossile globale ” 
Intervista a Hamza Hamouchene, ricercatore e attivista algerino

Coordinatore del Programma Nord Africa presso il Transnational Institute e autore di numerosi articoli e libri, Hamouchene ha visitato Montevideo per partecipare a una riunione internazionale e ha conversato con Brecha sulla causa palestinese e i suoi legami con la giustizia climatica e ambientale

„Die Befreiung Palästinas ist untrennbar vom Kampf gegen den globalen fossilen Kapitalismus“
Hamza Hamouchene, algerischer Forscher und Aktivist, im Gespräch

Koordinator des Nordafrika-Programms am Transnational Institute und Autor zahlreicher Artikel und Bücher besuchte Hamouchene Montevideo für ein internationales Treffen und sprach mit Brecha über die palästinensische Sache und ihre Verbindungen zu Klima- und Umweltgerechtigkeit.