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16/01/2026
UPAL: Gaza depois do fogo after the fire después del fuego après le feu غزة بعد النار
‘Palestine 36’, la película histórica de Annemarie Jacir sobre la Gran Revuelta Árabe
DOSSIER
Comenzó su recorrido público el
pasado septiembre en el Festival de Toronto, luego inauguró las Jornadas
Cinematográficas de Cartago en diciembre pasado. Candidata por Palestina al
premio a la Mejor Película Internacional en los Óscar de marzo próximo, Palestina
36 inicia estos días su carrera en salas en Túnez, Francia y otros países,
tras su estreno palestino en Gaza el 22 de diciembre, y en Egipto y Gran
Bretaña, donde se proyectó desde finales de diciembre.
Esta película de Annemarie Jacir es
un verdadero acontecimiento. Se trata de la primera película sobre la Gran
Revuelta Palestina que vivió un enfrentamiento entre el pueblo palestino y el
ocupante británico, secundado por los colonos sionistas armados, durante tres
largos años, de 1936 a 1939. Su secuencia más impresionante fue una huelga
general que duró seis meses. 100.000 soldados británicos, la mayor fuerza
militar desplegada en ese imperio "sobre el que nunca se ponía el
sol", combatieron por todos los medios a una población organizada que
recurría a mil formas de resistencia.
Como en todas las luchas
anticoloniales, se asistió a una combinación dialéctica entre las diversas
formas y niveles de lucha. La huelga general lanzada desde Yaffa el 21 de abril
de 1936 duró 174 días, hasta el 11 de octubre. Balance aproximado: 5000
palestinos muertos y 2000 detenidos, 200 británicos y 500 judíos muertos.
El sentido y las enseñanzas de este
momento de la historia para Palestina y el mundo de hoy son de una evidencia
deslumbrante.
Para contar esta página de la
historia de Palestina, hoy como ayer espejo del mundo, Annemarie Jacir reunía
las condiciones requeridas: palestina cristiana nacida en Belén en 1974, vive
hoy en Haifa después de haber estudiado y trabajado en USA. y Francia. Ha
constituido un “portfolio” de obras cinematográficas que le ha permitido hacer
posible la realización de su “gran obra”. La película fue financiada por una
decena de países y producida por una docena de productores, desde la BBC y
Dinamarca hasta Qatar, pasando por fundaciones de familias palestinas
acomodadas. El rodaje de la película fue una galera: comenzado en Cisjordania
antes del 7 de octubre, interrumpido después, proseguido en Jordania, luego
retomado en Palestina. Las fronteras entre la ficción histórica y la realidad
contemporánea fueron muy fluctuantes. Así, en una escena de la película rodada
en Naplusa, unos soldados británicos utilizan a un joven aldeano palestino como
escudo humano delante de su jeep. El mismo día, se filma a soldados israelíes
atando, en la realidad, a un palestino herido sobre el capó de su jeep en
Yenín.
El desafío que la directora debía
afrontar era el siguiente: ¿cómo contar casi un siglo después, de una manera
eficaz, convincente y humanamente verosímil, un período histórico fundacional
para un público a la vez palestino, árabe y mundial? Jacir hizo elecciones:
1- Sólo dos de los tres protagonistas
colectivos se muestran de manera detallada: los palestinos y los británicos.
Los judíos – inmigrantes y colonos sionistas - sólo son evocados, vistos por
los ojos de los autóctonos, para los cuales los kibutzniks instalándose en sus
granjas fortificadas tienen apariencia de invasores extraterrestres.
2- Mientras que los personajes
británicos - Alto Comisionado, general, capitán criminal de guerra - son
versiones reconstituidas de los personajes históricos reales con sus verdaderos
nombres, los personajes palestinos son composiciones ficticias a partir de
personajes históricos reales.
3- Las contradicciones en el interior
de cada bando no son eludidas, ya se trate de las traiciones del lado palestino
o de los desacuerdos sobre la represión del lado británico.
4- Como en todas las películas de
Annemarie Jacir, las mujeres y los niños son personajes de pleno derecho, tan
lejos del machismo patriarcalista de algunas películas árabes como del
feminismo wokally correct al agua de rosas hollywoodiense.
5- Por último, la película es y sigue
siendo una reconstitución ficticia, apartando los aspectos didácticos y
traduciendo los aspectos ideológicos y políticos por imágenes, posturas,
actitudes, réplicas, miradas.
Preguntas y respuestas
Los dos personajes que más me
interpelaron son:
1- el de
la periodista palestina de Al Qods, Julud Atef, interpretada por Yasmine Al
Massri, magnífica actriz nacida en Líbano de padre palestino y madre libanesa,
a quien descubrimos en Caramelo de Nadine Labaki (2007)
2- el del capitán Wingate, interpretado por el actor británico de padre vasco Robert Aramayo
Julud es un personaje ficticio.
Wingate es un verdadero personaje histórico. ¿Qué relaciones tienen con la
realidad histórica?
14/01/2026
‘Palestine 36’, The Historical Film by Annemarie Jacir on the Great Arab Revolt
DOSSIER
Fausto Giudice, 14/1/2026
It began its public journey last
September at the Toronto Film Festival, then opened the Carthage Film Festival
last December. Nominated for Palestine for the Best International Film Oscar in
coming March, Palestine 36 is beginning its theatrical run these days in
Tunisia, France, and other countries, following its Palestinian premiere in
Gaza on December 22, and Egypt and Great Britain, where it was screened as
early as late December.
Annemarie Jacir's film is a true
event. It is the first film about the Great Palestinian Revolt, which saw a
confrontation between the Palestinian people and the British occupiers, aided
by armed Zionist settlers, for three long years, from 1936 to 1939. Its most
impressive sequence was a general strike that lasted six months. 100,000
British soldiers, the largest military force deployed in that empire “on which
the sun never set,” fought by all means an organized population resorting to a
thousand forms of resistance.
As in all anti-colonial struggles, a
dialectical combination of various forms and levels of struggle was witnessed.
The general strike launched from Jaffa on April 21, 1936, lasted 174 days,
until October 11. Approximate toll: 5,000 Palestinians killed and 2,000
detained, 200 British and 500 Jews killed.
The meaning and lessons of this
historical moment for Palestine and the world today are strikingly evident.
To tell this page of Palestine's
history, a mirror of the world today as it was yesterday, Annemarie Jacir had
the required background: A Christian Palestinian born in Bethlehem in 1974, she
now lives in Haifa after studying and working in the USA and France. She has
built a “portfolio” of cinematic works that enabled her to make her “magnum
opus” possible. The film was financed by about ten countries and produced by a
dozen producers, from the BBC and Denmark to Qatar, including foundations from
wealthy Palestinian families. Filming was an ordeal: it began in the West Bank
before October 7, was interrupted after, continued in Jordan, then resumed in
Palestine. The boundaries between historical fiction and contemporary reality
were very fluid. For instance, in a scene filmed in Nablus, British soldiers
use a young Palestinian villager as a human shield in front of their jeep. On
the same day, Israeli soldiers were filmed in reality tying a wounded
Palestinian to the hood of their jeep in Jenin.
The challenge for the director was:
how to tell, almost a century later, in an effective, convincing, and humanly
plausible way, a foundational historical period for a Palestinian, Arab, and
global audience? Jacir made choices:
1- Only two of the three collective
protagonists are shown in detail: the Palestinians and the British. The Jews –
immigrants and Zionist settlers – are only evoked, seen through the eyes of the
natives, for whom the kibbutzniks settling in their fortified farms appear as
alien invaders.
2- While the British characters –
High Commissioner, general, war criminal captain – are reconstructed versions
of real historical figures with their real names, the Palestinian characters
are fictional compositions based on real historical figures.
3- The contradictions within each
camp are not avoided, be it the betrayals on the Palestinian side or the
disagreements on repression on the British side.
4- As in all Annemarie Jacir films,
women and children are full-fledged characters, as far from the patriarchal
machismo of some Arab films as from the wokally correct rosewater Hollywood
feminism.
5- Finally, the film is and remains a
fictional reconstruction, avoiding didactic aspects and translating ideological
and political aspects through images, postures, attitudes, retorts, glances.
Questions and answers
The two characters that struck me the
most are:
1- that of the Palestinian journalist from Al Qods, Khulud
Atef, played by Yasmine Al Massri, a magnificent actress born in Lebanon to a
Palestinian father and Lebanese mother, whom we discovered in Nadine Labaki's Caramel
(2007)
2- that of Captain Wingate, played by British actor of Basque father Robert Aramayo
Khulud is a fictional character.
Wingate is a real historical figure. What is their relationship with historical
reality?
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‘Palestine 36’, le film historique d’Annemarie Jacir sur la Grande Révolte Arabe
DOSSIER
Fausto Giudice, 14/1/2026
Il a commencé son parcours public en septembre dernier au Festival de Toronto, puis il a fait l’ouverture des Journées cinématographiques de Carthage en décembre dernier. Candidat pour la Palestine au prix du Meilleur film international aux Oscars de mars prochain, Palestine 36 commence ces jours-ci sa carrière en salles en Tunisie, en France et dans d’autres pays, après sa première palestinienne à Gaza le 22 décembre, et l’Égypte et la Grande-Bretagne, où il a été projeté dès fin décembre.
- Cinémathèque de Tanger, 20 janvier, 17 h.
- Decolonial Film Festival, Bagnolet, 14 janvier, 20 h 15
- Toutes les séances en France
- Cinémas Utopia
Ce film d’Annemarie Jacir est un véritable événement. Il s’agit du premier film sur la Grande Révolte palestinienne qui vit un affrontement entre le peuple palestinien et l’occupant britannique, secondé par les colons sionistes armés, pendant trois longues années, de 1936 à 1939. Sa séquence la plus impressionnante fut une grève générale qui dura six mois. 100 000 soldats britanniques, la plus grande force militaire déployée dans cet empire « sur lequel le soleil ne se couchait jamais », combattirent par tous les moyens une population organisée recourant à mille formes de résistance.
Comme dans toutes les luttes anticoloniales, on assista à une combinaison dialectique entre les diverses formes et les divers niveaux de lutte. La grève générale lancée depuis Jaffa le 21 avril 1936 dura 174 jours, jusqu’au 11 octobre. Bilan approximatif : 5000 Palestiniens tués et 2 000 détenus, 200 Britanniques et 500 Juifs tués.
Le sens et les enseignements de ce moment de l’histoire pour la Palestine et le monde d’aujourd’hui sont d’une évidence éclatante.
Pour raconter cette page d’histoire de la Palestine, aujourd’hui comme hier miroir du monde, Annemarie Jacir réunissait les conditions requises : Palestinienne chrétienne née à Bethléhem en 1974, elle vit aujourd’hui à Haïfa après avoir étudié et travaillé aux USA et en France. Elle a constitué un « portfolio » d’œuvres cinématographiques qui lui a permis de rendre possible la réalisation de son « grand œuvre ». Le film a été financé par une dizaine de pays et produit par une douzaine de producteurs, de la BBC et du Danemark au Qatar en passant par des fondations de familles aisées palestiniennes.
Le tournage du film a été une galère : commencé en Cisjordanie avant le 7octobre, interrompu après, poursuivi en Jordanie, puis repris en Palestine. Les frontières entre la fiction historique et la réalité contemporaine ont été très flottantes. Ainsi, dans une scène du film tournée à Naplouse, des soldats britanniques utilisent un jeune villageois palestinien comme bouclier humain à l’avant de leur jeep. Le jour même, des soldats israéliens sont filmés en train d’attacher, dans la réalité, un Palestinien blessé sur le capot de leur jeep à Jénine.
Le défi que la réalisatrice devait relever était le suivant : comment raconter d’une manière efficace, convaincante et humainement plausible, presque un siècle plus tard, une période historique fondatrice, pour un public à la fois palestinien, arabe et mondial ? Jacir a fait des choix :
1-Seuls deux des trois protagonistes collectifs sont montrés de manière détaillée : les Palestiniens et les Britanniques. Les Juifs -immigrants et colons sionistes – ne sont qu’évoqués, vus par les yeux des autochtones, pour lesquels les kibboutzniks en train de s’installer dans leurs fermes fortifiées font figure d’envahisseurs extraterrestres.
2-Alors que les personnages britanniques – Haut-commissaire, général, capitaine criminel de guerre – sont des versions reconstituées des personnages historiques réels avec leurs vrais noms, les personnages palestiniens sont des compositions fictives à partir de personnages historiques réels.
3-Les contradictions à l’intérieur de chaque camp ne sont pas éludées, qu’il s’agisse des trahisons du côté palestiniens ou des désaccords sur la répression du côté britannique.
4-Comme dans tous les films d’Annemarie Jacir, les femmes et les enfants sont des personnages à part entière, aussi loin du machisme patriarcaliste de certains films arabes que du féminisme wokally correct à l’eau de rose hollywoodienne.
5-Enfin, le film est et reste une reconstitution fictive, écartant les aspects didactiques et traduisant les aspects idéologiques et politiques par des images, des postures, des attitudes, des répliques, des regards.
Questions et réponses
Les deux personnages qui m’ont les plus interpellé sont :
1- celui de la journaliste palestinienne d’Al Qods, Khouloud Atef, interprétée par Yasmine Al Massri, magnifique actrice née au Liban d’un père palestinien et d’une mère libanaise, que nous avions découverte dans Caramel de Nadine Labaki (2007)
2- celui du capitaine Wingate, interprété par l’acteur british de père basque Robert Aramayo
Khouloud est un personnage fictif. Wingate est un véritable personnage historique. Quels rapports ont-ils avec la réalité historique ?
11/01/2026
بیثباتسازی ایران از طریق خفه کردن
نظراتی دربارهی موج جدید اعتراضات در ایران
نظراتی دربارهی موج جدید اعتراضات در ایران
یوآخیم گیلارد، 7 ژانویه 2026
به فارسی از حمید بهشتی با استفاده از هوش مصنوعی
موج شدید اعتراضاتی که در پایان سال ۲۰۲۵ در واکنش به فلاکت اقتصادی در سراسر ایران گسترش یافت، چندان غافلگیرکننده نبود. تحریمهای اقتصادی که در طول سال به طور فزایندهای شدیدتر شدند و تجاوز نظامی مستقیم اسرائیل و ایالات متحده در ماه ژوئن، مشکلات اقتصادی کشور را به طور قابل توجهی تشدید کردهاند. تحریم تحمیلشده بر ایران به همان اندازه گسترده و بیرحمانه است که بر کوبا تحمیل شد.
این دقیقاً هدف
علنی اعلامشده ترامپ است. قرار است ایرانیان در اثر وخامت شدید شرایط زندگی خود
به چنان ناامیدیای برسند که علیه رژیم قیام کنند. این همچنین محاسبه کلی پشت تحریمهای
اقتصادی است و برلین، پاریس و لندن نیز آن
را دنبال میکنند. تحریمهای اقتصادی سازمان ملل و اتحادیه اروپا که توسط آنها از
طریق مکانیزم «بازگشت فوری» فعال شدند، باعث سقوط بیشتر ارزش ارز و رساندن تورم به
نزدیک به ۵۰ درصد شدند.
اعتراضات کنونی
در نهایت با سقوط شدید نرخ ارز ریال در برابر دلار آغاز شد. بازاریان در بازار
تهران مغازههای خود را بستند و به خیابانها ریختند. ریال ظرف چند روز ۱۰ درصد دیگر از ارزش خود را از دست داده
بود. از آنجایی که این امر حتی برای ایران که به کاهش نرخ ارز عادت دارد، غیرعادی
بود، رهبران کشور «دست دشمن» را در این ماجرا دخیل میدانند.
اگرچه تظاهرات
در بخشهای وسیعی از کشور گسترش یافت، اما امیدهای ایالات متحده و متحدان اروپایی
آن تا کنون برآورده نشده است. حتی اگر رسانههای غربی
سعی کنند تصویر متفاوتی ارائه دهند، این اعتراضات با هدف سرنگونی دولت نیست، بلکه
عمدتاً علیه تورم، اشتغال ناامن، شرایط زندگی ناپایدار و اقدامات ناکافی دولت برای
مقابله با آنهاست.
در این وضعیت
پرتنش، دولت با احتیاط بیشتری نسبت به اعتراضات قبلی واکنش نشان میدهد. دولت
خواستهها را موجه اعلام کرده، به دنبال گفتگو بوده و امتیازات اولیهای مانند
معافیتهای مالیاتی برای بازرگانان و یارانههای بالاتر داده است. با این حال، رئیسجمهور
مسعود پزشکیان نیز اذعان کرده است که دولت در حال حاضر ابزار لازم برای حل بحران
اقتصادی را ندارد.
با این حال،
گروههای مسلح نیز آشکارا در تلاش برای تشدید تظاهرات بوده ، شورشهای خشونتآمیزی
در چندین استان رخ داده است، ساختمانها به آتش کشیده شدند و به ایستگاههای پلیس
حمله شد. نیروهای امنیتی ایران با نیروی مناسب پاسخ دادند. آنها همچنین به دخالت
خارجی مشکوک هستند، و این شک بطور حتم بیدلیل نیست.
پس از آنکه
حملات پهپادی، ترورهای هدفمند و خرابکاری در ایران، میزان نفوذ سرویسهای اطلاعاتی
اسرائیل و آمریکا به مناطق حساس کشور را آشکار ساخت نظارت، پیگردهای قانونی و دستگیریها
از ماه ژوئن افزایش یافت. چنین بود که
چهرههای غربگرای مخالف در معرض سوءظن بیشتری قرار گرفته، مانند همیشه، حملات،
تلاشهای بیثباتسازی و تحریمهای اقتصادی موجب محدود گشتن شدید دامنه سیاسی برای
جامعه مدنی می گردد.
با این حال،
اقدامات خفهکننده غربی و حمایت گسترده آنها از نیروهای ضد دولتی در کشور، هیچ ربطی
به تلاش برای ترویج آزادی و دموکراسی نداشته و نیز عمدتاً علیه برنامه هستهای ایران
نیست. هدف (آنها)، از بین بردن یک قدرت منطقهای است که با اتکاء بر منابع غنی،
سطح بالای تحصیلات و پیشرفت فناوری خود، پتانسیل توسعه عظیمی دارد و – مانند ونزوئلا - اتحادهای استراتژیکی با چین، روسیه و
دیگر مخالفان غرب حفظ میکند، تجارت خود را بدون واسطه دلار انجام میدهد و به دلیل
موقعیت جغرافیاییاش، یک محور چندقطبی است.
Iran : Déstabiliser par étranglement
Remarques sur la nouvelle vague de protestations en Iran
Joachim
Guilliard, Nachgetragen,
9/1/2026
Traduit
par Tlaxcala
La forte vague de protestations qui s’est propagée en Iran fin 2025 contre la misère économique n’a pas été une surprise. Les blocus économiques sans cesse renforcés au cours de l’année et l’agression militaire directe d’Israël et des USA en juin dernier ont considérablement aggravé les problèmes économiques du pays. L’embargo auquel l’Iran est confronté est aussi vaste et brutal que celui contre Cuba.
Le pays
réussit certes à en amortir quelque peu les effets en développant le commerce
avec la Russie, la Chine et ses voisins asiatiques. Les pertes financières et
les problèmes d’approvisionnement restent néanmoins considérables. Ils
entraînent, entre autres, une dépréciation constante de la monnaie iranienne,
une perte croissante du pouvoir d’achat et une inflation élevée persistante,
qui a bondi à plus de 50 % après le rétablissement des blocus par le président usaméricain
en 2018 et se maintient depuis à une moyenne de 35 %. Les autres crises
intérieures sont également exacerbées par l’embargo. Des millions de personnes,
y compris de la classe moyenne, sont ainsi plongées dans la pauvreté. [1]
C’est
précisément l’objectif ouvertement proclamé de Trump. Les Iraniens doivent être
poussés au désespoir par une détérioration drastique de leurs conditions de
vie, au point de se soulever contre le régime. C’est d’ailleurs le calcul
général qui sous-tend les sanctions économiques [2], également poursuivi par
Berlin, Paris et Londres. Les sanctions économiques de l’ONU et de l’UE
réactivées par ces derniers via le « snapback » ont fait chuter encore plus le
taux de change et ont poussé l’inflation à près de 50 %.
Le
déclencheur des protestations actuelles a finalement été une chute extrême du
taux de change du rial par rapport au dollar. Les commerçants du bazar de
Téhéran ont alors fermé leurs boutiques et sont descendus dans la rue. Le rial
avait perdu 10 % supplémentaires de sa valeur en quelques jours. Comme cela
était exceptionnel, même pour un Iran habitué aux chutes de cours, sa direction
y voit la « main de l’ennemi ». [3]
Si les
manifestations se sont propagées dans de nombreuses régions du pays, les
espoirs des USA et de leurs alliés européens ne se sont pas concrétisés jusqu’à
présent. Même si les médias occidentaux tentent de donner une autre impression,
les protestations ne visent pas un renversement du régime, mais s’opposent
principalement à l’inflation, à la précarité de l’emploi, aux conditions de vie
difficiles et à l’insuffisance des mesures gouvernementales pour y remédier.
Face à
cette situation tendue, le gouvernement réagit avec plus de retenue que lors
des protestations précédentes.[4] Il déclare les revendications légitimes,
cherche le dialogue et a fait les premières concessions, comme des allègements
fiscaux pour les commerçants et des subventions plus élevées.[5] Le président
Massoud Pezeshkian a toutefois également reconnu que le gouvernement manquait
actuellement des moyens pour résoudre la crise économique.[6]
De toute
évidence, des groupes armés se sont également efforcés de faire escalader les
manifestations. Dans plusieurs provinces, des émeutes violentes ont éclaté, des
bâtiments ont été incendiés et des postes de police attaqués. Les forces de
sécurité iraniennes ont répondu avec une fermeté correspondante. Elles
soupçonnent, certainement non sans raison, une ingérence étrangère.
La
surveillance, les poursuites et les arrestations avaient augmenté depuis juin,
après que des attaques de drones, des attentats et des actes de sabotage depuis
le territoire iranien eurent montré à quel point des secteurs sensibles du pays
avaient été infiltrés par les services secrets israéliens et usaméricains. Les
opposants pro-occidentaux étaient ainsi davantage soupçonnés. Comme toujours,
les attaques, les efforts de déstabilisation et les blocus économiques
réduisent drastiquement les marges de manœuvre politiques de la
société civile.
Mais les
mesures d’étranglement occidentales et le soutien massif aux forces
anti-gouvernementales dans le pays n’ont rien à voir avec des efforts en faveur
de la liberté et de la démocratie. Elles ne visent pas non plus principalement
le programme nucléaire iranien. L’objectif est d’éliminer une puissance
régionale qui, par ses richesses en ressources, son haut niveau d’éducation et
ses compétences technologiques, dispose d’un énorme potentiel de développement.
Et qui – à l’instar du Venezuela – entretient des alliances stratégiques avec
la Chine, la Russie et d’autres adversaires de l’Occident, pratique un commerce
contournant le dollar et, de par sa situation géographique, est un carrefour
multipolaire.
Comme il
n’existe pas dans le pays même de forces suffisamment fortes pour installer un
régime pro-occidental, les USA, Israël et l’UE visent à ramener l’Iran au
niveau de la Syrie, de l’Irak ou du Liban.
Notes
[1] Iran nach dem Zwölf-Tage-Krieg, UZ vom 26. Dezember 2025
[2] Joachim
Guilliard, Arsenal des Faustrechts: Wirtschaftsblockaden,
Menschenrechte und der Widerstand des Südens, IMI-Studie 2024/4, 24. Mai 2024
[3] Sayyed Khamenei links currency devaluation to ‚enemy
hand’, Al Mayadeen, 3 Jan 2026
[4] Tehran adjusts its public tone as protests return, Iran International, 1.1.2026
[5] Iran President Moves to Calm Protests With Vow to Fix
Budget, Bloomberg, 30.12.2025, Iran Offers Citizens $7 a Month in a Bid to Cool
Protests, New York Times, 5.1.2026
[6] Iran’s Pezeshkian urges unity as protests over economic woes turn deadly, Aljazeera, 31/12/2025
Lire aussi
Irán: Desestabilizar mediante estrangulamiento
Observaciones sobre la nueva ola de protestas en Irán
Joachim Guilliard, Nachgetragen, 9-1-2026
Traducido por Tlaxcala
Joachim Guilliard (nacido en 1958) estudió física, trabaja profesionalmente como consultor de TI y es activo en el movimiento pacifista alemán. Desde hace mucho tiempo se ocupa de Oriente Medio y Próximo Oriente, centrándose en Irak, y es autor de numerosos artículos especializados, así como coeditor y coautor de varios libros sobre los países de la región afectados por la guerra. Desde 2009 publica el blog “Nachgetragen”.
La fuerte ola de protestas que se extendió en Irán a finales de 2025 contra la miseria económica no fue sorpresiva. Los bloqueos económicos cada vez más severos a lo largo del año y la agresión militar directa de Israel y USA en junio agravaron considerablemente los problemas económicos del país. El embargo al que se enfrenta Irán es tan amplio y brutal como el contra Cuba.
Es cierto que el país logra amortiguar un poco los efectos mediante la expansión del comercio con Rusia, China y sus vecinos asiáticos. Sin embargo, las pérdidas financieras y los problemas de suministro siguen siendo considerables. Entre otras cosas, conducen a una constante devaluación de la moneda iraní, a una creciente pérdida de poder adquisitivo y a una inflación persistentemente alta, que se disparó a más del 50% tras la reimposición de los bloqueos por parte del presidente usamericano en 2018 y desde entonces se ha mantenido en un promedio del 35%. Otras crisis internas también se ven exacerbadas por el embargo. Millones de personas, incluso de clase media, son así empujadas cada vez más a la pobreza. [1]
Ese es precisamente el objetivo abiertamente proclamado por Trump. Los iraníes deben ser llevados a la desesperación por un drástico deterioro de sus condiciones de vida, hasta el punto de rebelarse contra el régimen. Ese es, en sí mismo, también el cálculo general detrás de las sanciones económicas [2] y es también el perseguido por Berlín, París y Londres. Las sanciones económicas de la ONU y la UE reactivadas por ellos a través del “snapback” dejaron caer aún más el tipo de cambio y llevaron la inflación a casi el 50%.
El desencadenante de las protestas actuales fue, finalmente, una caída extrema del tipo de cambio del rial frente al dólar. Los comerciantes del bazar de Teherán cerraron entonces sus tiendas y salieron a la calle. El rial había perdido otro 10% de su valor en pocos días. Dado que esto era excepcional, incluso para un Irán acostumbrado a las caídas de la moneda, su liderazgo ve la “mano del enemigo” detrás de ello. [3]
Aunque las protestas se extendieron por gran parte del país, las esperanzas de USA y sus aliados europeos no se han cumplido hasta ahora. Incluso si los medios occidentales intentan dar otra impresión, las protestas no apuntan a un derrocamiento del régimen, sino que se dirigen mayoritariamente contra la inflación, la inseguridad laboral, las condiciones de vida precarias y las medidas insuficientes del gobierno al respecto.
Éste reacciona en la tensa situación con más moderación que en protestas anteriores.[4] Declara que las demandas son legítimas, busca el diálogo e hizo las primeras concesiones, como desgravaciones fiscales para los comerciantes y mayores subsidios.[5] El presidente Masoud Pezeshkian también admitió, sin embargo, que al gobierno actualmente le faltan los medios para resolver la crisis económica.[6]
Evidentemente, grupos armados también se esforzaron por hacer escalar las protestas. En varias provincias se produjeron disturbios violentos, se incendiaron edificios y se atacaron comisarías. Las fuerzas de seguridad iraníes respondieron con la contundencia correspondiente. Sospechan, ciertamente no sin razón, también de injerencia extranjera.
La vigilancia, las acusaciones y las detenciones habían aumentado desde junio, después de que los ataques con drones, atentados y sabotajes desde territorio iraní mostraran hasta qué punto áreas sensibles del país habían sido infiltradas por los servicios de inteligencia israelíes y usaméricanos. Los opositores pro-occidentales quedaron así bajo mayor sospecha. Como siempre, los ataques, los esfuerzos desestabilizadores y los bloqueos económicos reducen drásticamente los espacios de acción política de la sociedad civil.
Pero las medidas de estrangulamiento occidentales y el masivo apoyo a las fuerzas opositoras en el país no tienen nada que ver con esfuerzos por la libertad y la democracia. Tampoco se dirigen principalmente contra el programa nuclear iraní. El objetivo es la eliminación de una potencia regional que, con su riqueza de recursos, su alto nivel educativo y tecnológico, tiene un enorme potencial de desarrollo. Y que –al igual que Venezuela– mantiene alianzas estratégicas con China, Rusia y otros adversarios de Occidente, comercia al margen del dólar y por su ubicación geográfica es un nodo multipolar.
Dado que en el país mismo no existen fuerzas lo suficientemente fuertes para instalar un régimen pro-occidental, USA, Israel y la UE apuntan a reducir a Irán al nivel de Siria, Irak o Líbano.
Notas
[1] Iran nach dem Zwölf-Tage-Krieg, UZ vom 26. Dezember 2025
[2] Joachim
Guilliard, Arsenal des Faustrechts: Wirtschaftsblockaden,
Menschenrechte und der Widerstand des Südens, IMI-Studie 2024/4, 24. Mai 2024
[3] Sayyed Khamenei links currency devaluation to ‚enemy
hand’, Al Mayadeen, 3 Jan 2026
[4] Tehran adjusts its public tone as protests return, Iran International, 1.1.2026
[5] Iran President Moves to Calm Protests With Vow to Fix
Budget, Bloomberg, 30.12.2025, Iran Offers Citizens $7 a Month in a Bid to Cool
Protests, New York Times, 5.1.2026
[6] Iran’s Pezeshkian urges unity as protests over
economic woes turn deadly, Aljazeera,
31/12/2025










