El resultado cayó como un mazazo: el candidato reaccionario Abelardo de la Espriella derrotó el domingo al candidato de izquierda Iván Cepeda con menos del 1% de diferencia (12.959.542 votos contra 12.708.712). A continuación, un primer análisis de los resultados. –FG, Tlaxcala
El paisaje electoral: dos Colombias frente a frente
El paisaje electoral: dos Colombias frente a frente
Los bastiones conservadores del centro y los Andes
Abelardo
de la Espriella construyó su victoria sobre una base territorial claramente
identificada: los departamentos del centro del país, las regiones andinas y
parte de los llanos orientales. Antioquia constituye el corazón de su
electorado con 2,18 millones de votos (64,42%), más de un millón de
ventaja sobre su adversario. El dominio allí es abrumador, al igual que en Norte
de Santander (76,56%) y Santander (64,58%).
El
candidato también se impone en todo el Eje Cafetero (Caldas, Quindío,
Risaralda), en Tolima, Huila, Boyacá y Cundinamarca.
Estos departamentos, que concentran una parte importante de la población y del
PIB nacional, proporcionaron los márgenes necesarios para su victoria en el
escrutinio nacional. Cundinamarca y Antioquia figuran entre los
departamentos más poblados, lo que explica en parte la victoria final de De la
Espriella a pesar de su derrota en un mayor número de departamentos.
Los
bastiones progresistas: Caribe, Pacífico y Sur
Iván
Cepeda, por su parte, gana 19 departamentos (incluido Bogotá) frente a
13 para su adversario, pero a menudo con poblaciones menos densas. Sus
bastiones más sólidos se encuentran en las regiones periféricas:
- El
Pacífico colombiano: Chocó (81,37%), Cauca (75,64%), Nariño
(76,72%), Valle del Cauca (60,82%).
- El Sur amazónico: Putumayo (78,52%), Vaupés
(80,86%), Amazonas (61,89%).
- La región Caribe: Bolívar (59,51%), Córdoba
(58,28%), Atlántico (58,61%), La Guajira (60,45%), Sucre
(59,19%), Magdalena (57,02%).
- Bogotá D.C.: la capital, con sus 2,23
millones de votos (52,47%), constituye un bastión urbano mayor para
Cepeda.
El Valle
del Cauca ofrece un caso particularmente ilustrativo: Cepeda obtiene allí 1,4
millón de votos, es decir, una ventaja de 534.083 sufragios sobre De
la Espriella, lo que confirma que este departamento es uno de los principales
bastiones de la izquierda en Colombia.
El
resultado electoral al estilo Botero
Una
división centro-periferia
El mapa
electoral dibuja una división geográfica mayor entre:
- Los departamentos centrales y
andinos: económicamente
más desarrollados, albergan a las élites tradicionales y los centros
industriales (Medellín, Bucaramanga), y votaron por el candidato
conservador.
- Las periferias: regiones costeras (Caribe,
Pacífico) y zonas fronterizas, históricamente marginadas, apoyaron
masivamente al candidato del cambio.
Esta
oposición no es nueva en Colombia: remite a la distinción histórica entre las
regiones andinas "conservadoras" y las regiones costeras
"liberales", que el sistema político contemporáneo ha reactivado.
La
dimensión étnica y racializada
Los
departamentos con alta población afrocolombiana e indígena se
pronunciaron mayoritariamente por Iván Cepeda. Esto es especialmente notable en
Chocó (81,37%), Cauca (75,64%) y Nariño (76,72%), regiones
donde las comunidades negras e indígenas están históricamente movilizadas en
torno a cuestiones de justicia social y reconocimiento. La presencia de Aida
Quilcué, figura indígena, como compañera de fórmula de Cepeda, sin duda reforzó
este apoyo.
Un voto
urbano dividido
El voto de
las grandes ciudades es más contrastado de lo que parece. Bogotá apoya a
Cepeda, pero con un margen relativamente modesto (52,47%). El Valle del
Cauca vota por Cepeda, pero Medellín, la segunda ciudad del país, es un
bastión de De la Espriella. Los resultados confirman una fractura urbana,
donde las grandes metrópolis de las regiones andinas se inclinan a la derecha,
mientras que las de las periferias (Cali, Barranquilla, Cartagena) se inclinan
a la izquierda.
Márgenes
ajustados en departamentos clave
Algunos
departamentos fueron muy disputados, reflejando una sociedad colombiana
profundamente dividida:
- Caquetá: Cepeda gana por un estrecho
margen con 48,97% frente a 48,7%.
- Guaviare: De la Espriella gana con 52,78%.
- Vichada:
Cepeda se impone con 54,43%.
Estos
resultados evidencian la ausencia de un bastión ideológico homogéneo en las
zonas de colonización reciente y las regiones fronterizas.
El voto
en el extranjero
Un punto
destacable: De la Espriella gana ampliamente entre los colombianos en el
extranjero (63,76%), con 382.000 votos frente a 208.000 para Cepeda. Este
voto de la diáspora, a menudo compuesta por clases medias y altas expatriadas,
contribuyó de manera significativa a su victoria.
Conclusión:
una Colombia geográficamente fracturada
La segunda
vuelta de 2026 confirma la geografía electoral de Colombia como un
espacio de tensiones entre dos visiones del país. El candidato conservador, De
la Espriella, supo capitalizar los bastiones tradicionales del centro y los
Andes, mientras que Cepeda reunió un archipiélago de periferias: Pacífico, Caribe,
Amazonía y la capital.
Esta
configuración recuerda que la división política colombiana sigue fuertemente territorializada,
y que cada región expresa expectativas sociales, económicas e identitarias
distintas. La estrecha victoria de De la Espriella (menos de 250.000 votos de
diferencia) significa que tendrá que gobernar un país cuya amplia mitad
geográfica no le otorgó su confianza.





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