15/03/2026

Entre el secuestro de Maduro y el asesinato de Jameneí: ¿Ha reemplazado la inteligencia artificial a la inteligencia humana?


Mostafa Ahmed, alhabtoorresearch, 3-3-2026
Traducido por
Tlaxcala

El primer trimestre de 2026 marcó un punto de inflexión estratégico en el despliegue del poder duro y la gestión de la interacción geopolítica. Durante décadas, las tecnologías informáticas permanecieron en gran medida confinadas a funciones de apoyo operativo, como el procesamiento de datos de inteligencia o el guiado de municiones de precisión. Sin embargo, enero y febrero fueron testigos de un cambio estructural, ya que la planificación militar se alejó de los ciclos de decisión dependientes del ser humano para pasar a gestionar cadenas de eliminación física algorítmicas autónomas. Esta transformación fue articulada formalmente en la “Estrategia de Aceleración de la Inteligencia Artificial” emitida por el Departamento de Guerra de los USA (DoW) el 9 de enero de 2026. La directiva pretende afianzar el dominio militar usamericano mediante la integración rápida de la IA en las operaciones de combate, inteligencia y empresa, transformando al mismo tiempo el aparato de defensa en lo que los funcionarios describen como una estructura militar “AI-first” [“primero la IA”].


Esta doctrina se basó en estrictos parámetros operativos que priorizaban la letalidad abrumadora, la ejecución rápida y los sistemas impulsados por objetivos que colocan el éxito de la misión por encima de todas las demás consideraciones, excluyendo deliberadamente las variables sociales y políticas de los ciclos de decisión algorítmicos para asegurar una superioridad decisiva en la toma de decisiones en el campo de batalla. Este cambio se reflejó en dos operaciones sin precedentes: la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro durante la Operación Resolución Absoluta en enero de 2026, y el ataque de decapitación contra el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí, durante la Operación Ciudad Santa Silenciosa, llevada a cabo dentro de la Operación Furia Épica en febrero de 2026.

Estas operaciones reflejaron la integración de grandes modelos de lenguaje, arquitecturas de datos dinámicas, algoritmos de evaluación táctica y sistemas autónomos no tripulados, transformando fundamentalmente la velocidad, precisión y el cálculo del coste geopolítico de neutralizar objetivos de alto valor. En conjunto, señalan que la IA ha pasado de ser una herramienta analítica de apoyo a convertirse en un arquitecto estratégico del campo de batalla y un motor de la ejecución cinética.

Raíces de la guerra algorítmica

La doctrina operativa adoptada por USA en 2026 tomó gran parte de su fundamento metodológico de la arquitectura de focalización táctica desarrollada por el ejército israelí, particularmente la Unidad 8200, durante las operaciones intensivas en Gaza entre 2023 y 2025. En los círculos de inteligencia, esta cadena de focalización algorítmica israelí se describía a menudo como una “fábrica de asesinatos en masa”, formando una base conceptual clave para el enfoque usamericano recién formulado.

La arquitectura israelí, que lideró la “guerra de la IA”, se basó en tres sistemas estructurales interconectados:

1.     El sistema Gopsel / Habsora: una herramienta de IA para el apoyo a la decisión estratégica que procesa vastos conjuntos de datos de vigilancia para generar un banco automatizado de objetivos (edificios e instalaciones). Este sistema aceleró drásticamente la focalización, elevando la producción de aproximadamente 50 objetivos anuales bajo análisis humano a más de 100 objetivos por día.

2.     La base de datos Lavender: un sistema de perfilado individual basado en la vigilancia masiva en Gaza y Cisjordania. Mediante el análisis automatizado de huellas digitales como redes sociales, registros de comunicaciones y patrones de movimiento, el algoritmo evalúa a los individuos y los coloca en listas de eliminación automatizadas. En su punto máximo operativo, supuestamente etiquetó a más de 37,000 objetivos potenciales.

3.     El algoritmo “¿Dónde está papá?” (“Where's Daddy?”): un sistema de geolocalización diseñado para rastrear objetivos y desencadenar ataques una vez que regresan a sus hogares. Esta táctica se ha asociado históricamente con tasas muy elevadas de bajas colaterales entre civiles y las familias de los objetivos.

El marco estratégico de la guerra algorítmica

Para comprender las dimensiones más profundas del impulso tecnológico en Caracas y Teherán, es esencial desglosar el marco estratégico general que legitimó estas operaciones y aceleró su ejecución. En este contexto, la Estrategia de Inteligencia Artificial emitida por el DoW yanqui el 9 de enero de 2026 constituyó un enfoque de combate ofensivo destinado a desmantelar las barreras burocráticas de la tecnología de la información convencional. Esta doctrina se basó en el aprovechamiento de las ventajas competitivas asimétricas de USA en los mercados de capitales, la capacidad de innovación de patrones y el vasto repositorio de datos operativos acumulados durante dos décadas de conflicto.

Para traducir esta estrategia en una realidad operativa, se lanzaron varios proyectos pioneros con plazos estrictos y bajo liderazgo individual directo, siendo las siguientes vías las más destacadas:

  • El Proyecto Swarm Forge estableció un mecanismo competitivo destinado a expandir las capacidades de combate innovadoras mediante la integración de unidades militares de élite con desarrolladores de tecnología comercial.
  • El Proyecto Agent Network se centró en diseñar agentes de IA autónomos para gestionar el amplio espectro de la batalla, desde la planificación estratégica de campañas hasta la ejecución precisa de cadenas de eliminación.
  • El Proyecto Ender's Foundry fue diseñado para acelerar los ciclos de simulación cognitiva y los bucles de retroalimentación entre los desarrolladores de software y los operadores cinéticos sobre el terreno.
  • La vía Open Arsenal apuntaba a comprimir el ciclo de conversión de inteligencia técnica en sistemas de armas operativos desplegables, reduciéndolo de varios años a solo unas pocas horas.
  • La iniciativa GenAI.mil aseguró un acceso institucional seguro y amplio a los principales modelos de IA generativa, incluidos Gemini y Grok, para los cuadros operativos clasificados en nivel de impacto cinco y superior.

Paralelamente a este salto tecnológico, la Estrategia de Defensa Nacional 2026 proporcionó el mandato geopolítico para estas posturas ofensivas. La estrategia estableció una ruptura decisiva con lo que describía como idealismo utópico, a favor de adoptar un realismo estricto, dando prioridad primordial a la seguridad del territorio usamericano a través del Golden Dome of America y a la defensa preventiva de los intereses vitales en el hemisferio occidental, en línea con la Doctrina Monroe revista por Trump.

Aún más importante, la estrategia procedió a clasificar a los cárteles de la droga y las redes de trata de personas como organizaciones terroristas extranjeras y combatientes enemigos. Esta designación legal otorgó a la institución militar un espacio operativo sin precedentes para emplear fuerza letal contra las redes de narcotráfico. Este marco conceptual se utilizó claramente para legitimar la focalización directa del régimen de Maduro.

La IA y la arquitectura del campo de batalla

El cambio hacia la automatización militar ya no es un lujo técnico o una vía de modernización rutinaria en los ejércitos modernos; se ha convertido en una doctrina estratégica rectora que remodela las reglas de enfrentamiento y los equilibrios de poder globales. En un entorno operativo marcado por la fluidez y la creciente complejidad, el concepto de guerra algorítmica surgió como un modelo alternativo diseñado para eliminar los cuellos de botella cognitivos humanos en favor de mecanismos de decisión autónomos y excepcionalmente rápidos. Este nuevo patrón no solo mejoró la eficiencia del procesamiento de inteligencia; estableció una transición estructural decisiva de una doctrina basada en la fuerza cinética de masas a una centrada en los datos, la velocidad y la letalidad dirigida, donde los modelos generativos y los sistemas de IA gestionan todo el espectro de la batalla. La encarnación operativa más clara de este cambio estratégico es evidente a través del análisis de dos acciones cinéticas a principios de 2026, en las que la IA pasó de ser una herramienta de asesoramiento en la retaguardia a ser un comandante sobre el terreno que diseñaba y ejecutaba las operaciones transfronterizas más complejas contra objetivos de alto valor, como lo demostraron las intervenciones en Caracas y Teherán.

1°- Operación Resolución Absoluta

La Operación Resolución Absoluta en enero de 2026 marcó la primera inauguración operativa de la doctrina de guerra algorítmica, dirigida a neutralizar al presidente venezolano mediante una extracción transfronteriza. No fue meramente una incursión táctica, sino una demostración estratégica integral que probaba la capacidad de la IA para sincronizar los dominios cibernético, electromagnético y cinético para penetrar un entorno soberano altamente fortificado.

Recopilación de inteligencia y fusión impulsada por IA

Esta escalada cinética extendida se empleó como cobertura estratégica para ejecutar el mayor esfuerzo de inteligencia y operaciones ISR dirigidas al ápice de la jerarquía dirigente en Caracas. Durante varios meses, los planificadores militares trabajaron en la construcción de un modelo de inteligencia multimodal y altamente preciso para rastrear la huella cinética, los patrones de comportamiento y los protocolos de seguridad del presidente Maduro. En este contexto, plataformas aéreas furtivas, específicamente el dron no tripulado RQ-170 Sentinel, aseguraron una cobertura continua sobre la capital venezolana, ya que su baja sección transversal de radar le permitió penetrar el espacio aéreo protegido por los sistemas rusos S-300 y recopilar datos telemétricos altamente precisos en tiempo real que plataformas convencionales como el MQ-9 Reaper no podían obtener sin ser detectadas. Simultáneamente, la NGA [Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial] procesó amplios paquetes de observación satelital y la Agencia de Seguridad Nacional absorbió vastos flujos de inteligencia de señales (SIGINT).

Dado que el vasto volumen del repositorio de datos excedía la capacidad cognitiva humana, el ejército usamericano recurrió a los algoritmos de seguimiento avanzados de Palantir para diseñar la firma digital completa del objetivo. Los sistemas de IA fusionaron entradas aparentemente dispares, desde patrones de movimiento de convoyes y hábitos personales hasta rutinas diarias, para formar una matriz de comportamiento predictiva. Esta arquitectura de datos se reforzó aún más a través de HUMINT, con intersecciones de campo proporcionadas por una fuente de la CIA infiltrada en el círculo íntimo de Maduro, lo que permitió la validación en el mundo real de los resultados algorítmicos.

El avance técnico más significativo en la fase de planificación de la Operación Resolución Absoluta fue el uso extensivo del modelo de IA generativa de Anthropic, Claude. Según documentos de inteligencia desclasificados, se encargó al modelo el análisis semántico de miles de horas de interceptaciones de audio en español y persa para detectar fracturas y brechas en la cadena de mando militar y de seguridad venezolana. Esta medida marcó una transición fundamental de la inteligencia descriptiva a la simulación táctica generativa, ya que los analistas fueron más allá de los informes fijos tradicionales y comenzaron un diálogo interactivo con el modelo para generar escenarios de incursión dinámicos basados en la teoría de juegos. Al simular variables altamente complejas, como el cegamiento cibernético de la red eléctrica de Caracas, la IA proporcionó a los comandantes una evaluación probabilística excepcional de las opciones de infiltración y los posibles puntos de fricción.

Ejecución y sincronización multidominio

La operación requirió una integración operativa precisa en los dominios cibernético, electrónico y cinético. El Mando Cibernético de USA inició la misión creando un corredor seguro mediante ciberataques dirigidos, derribando la red eléctrica de Caracas y cegando los radares de defensa aérea. Esta parálisis localizada logró un doble objetivo: neutralizar las capacidades de comunicación en tierra de los sistemas tierra-aire y generar un shock psicológico repentino dentro del aparato de defensa nacional. Simultáneamente, aviones de guerra electrónica EA-18G Growler inundaron el espectro electromagnético con densas señales de interferencia, causando ceguera total en el ejército venezolano para detectar la fuerza entrante.

Bajo el paraguas de esta supresión electrónica y cibernética gestionada algorítmicamente, una fuerza de extracción táctica, compuesta por unidades de élite de la Fuerza Delta y el Equipo de Rescate de Rehenes del FBI, llevó a cabo una inserción en el complejo presidencial de Maduro. La compleja operación involucró más de 150 plataformas aéreas lanzadas desde 20 bases en todo el hemisferio occidental, apoyadas por cazas de quinta generación, bombarderos estratégicos y el 160º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales. La misión resultó en la captura de Maduro y su esposa y su traslado al USS Iwo Jima antes de su juicio en Nueva York por cargos de narcoterrorismo.

2°- Operación Furia Épica

Si la operación de Caracas se basó en la IA para la fusión de inteligencia y la simulación, el asesinato conjunto usraelí del Líder Supremo iraní Ali Jameneí en febrero de 2026 representó un salto evolutivo sin precedentes en la historia de los conflictos, ya que se registró, dentro de la operación más amplia Furia Épica, como la primera misión de decapitación de un alto dirigente en ser gestionada y ejecutada enteramente a través de una arquitectura de IA de bucle cerrado.

El entorno estratégico de este ataque fue moldeado por los resultados de la Operación Martillo de Medianoche en junio de 2025. Con la neutralización casi total del programa nuclear, la brújula operativa pasó de la degradación de capacidades a la eliminación de líderes. Sin embargo, atacar a Jameneí planteaba un desafío de inteligencia complejo debido a su estricta estrategia de contrainteligencia, que incluía cambios de ubicación aleatorios, anillos de seguridad blindados multicapa y un paraguas de interferencia electromagnética integral. Históricamente, el margen de error para localizarlo superaba los cinco kilómetros, lo que convertía la focalización tradicional en un riesgo importante que podría conducir a un fracaso catastrófico o a importantes bajas civiles.

Cadena de asesinato impulsada por datos

Para penetrar este complejo escudo de seguridad, el Mando Central de USA desplegó un paquete de IA integrado que eliminó por completo los cuellos de botella cognitivos humanos del ciclo de focalización. La arquitectura Ciudad Santa Silenciosa se basó en una vía estrictamente dictada por el algoritmo, limitando la participación humana al paso final de autorización letal. El motor cognitivo de la operación se basó en una fusión sin precedentes de una versión gubernamental del modelo de lenguaje Claude 4 Opus con la plataforma Palantir Foundry, permitiendo que ambos funcionaran sin problemas dentro de la red de Mando y Control Conjunto de Todos los Dominios (JADC2).

La ejecución sobre el terreno de la operación se basó en una estricta cadena de focalización algorítmica organizada en seis fases operativas decisivas:

1.     Detección de inteligencia (Intelligence sensing) : El modelo Claude procesó alrededor de 2,3 petabytes de datos multicapa, que incluían 0,12 mil millones de paquetes de imágenes satelitales, flujos SIGINT e informes HUMINT. Con una ventana de contexto de un millón de tokens y una precisión de traducción del persa del 98,7 %, esta fusión compleja se completó en solo 90 minutos, una tarea que teóricamente habría requerido 328 analistas humanos trabajando durante cien días consecutivos.

2.    Enfoque en el objetivo (Target focusing) : Mediante la aplicación de algoritmos predictivos de estilo de vida, el sistema detectó una anomalía microscópica en el protocolo de seguridad del Líder Supremo: un retraso de 1,2 segundos durante la parada del convoy. A partir de esta brecha, se calculó la ruta futura con una precisión del 98,7 %, y se identificó una ventana de oportunidad de tres minutos durante el cambio de guardia, cuando el objetivo pasaba por un punto ciego de radar de 800 metros de camino a una mezquita para la oración del alba.

3.    Simulación de la decisión (Decision simulation) : En ocho minutos, la IA generó 15 planes tácticos independientes y los evaluó de forma autónoma según criterios complejos, que incluían la probabilidad de penetración, la supervivencia de los activos y la reducción de daños colaterales. El plan óptimo recibió una puntuación de fiabilidad algorítmica del 98,2 %.

4.     Coordinación del teatro (Theatre coordination) : La sincronización en tiempo real de los parámetros tácticos y las mediciones telemétricas se ejecutó en todas las unidades, con una latencia de mando entre dominios que no superaba los tres segundos y un tiempo de transferencia de datos inferior a doscientos milisegundos.

5.     Ejecución cinética (Kinetic execution) : La implementación física se basó en un paquete de fuerza ultrapequeño: un solo dron MQ-9B SeaGuardian, un EA-18G Growler para guerra electrónica localizada y un equipo miniaturizado de operaciones especiales de ocho personas para la designación láser final. El dron lanzó dos misiles Hellfire equipados con unidades de guiado terminal impulsadas por IA que ajustaron dinámicamente la trayectoria de impacto para asegurar un margen de error inferior a un metro.

6.     Evaluación de daños de combate (Battle-damage assessment) : En 0,3 segundos después del impacto cinético, un software de reconocimiento visual autónomo que procesaba la transmisión de video en vivo del dron confirmó la destrucción completa del objetivo y documentó la ausencia de pérdidas colaterales [¿y su nieta Zahra, de 14 meses?, NdT].

La cadena de eliminación algorítmica duró solo 11 minutos y 23 segundos. Esta operación demostró que la IA avanzada puede sustituir a la fuerza cinética de masas, ya que al monopolizar la superioridad decisiva en velocidad de decisión y procesamiento de datos, el Mando Central de USA logró eliminar el ápice de la jerarquía adversaria, a pesar de sus fortificaciones, con una huella operativa microscópica.

Del apoyo humano a la autonomía algorítmica

La evaluación cruzada de la Operación Resolución Absoluta en Caracas y la Operación Ciudad Santa Silenciosa en Teherán revela una maduración rápidamente creciente del empleo operativo de la IA militar en un período que no excede los dos meses. Aunque ambas operaciones se basaron en la misma arquitectura técnica central, específicamente la integración de las plataformas de datos de Palantir con los modelos generativos de Anthropic, la vía de aplicación saltó radicalmente de la fusión de inteligencia dirigida por humanos a la ejecución táctica autónoma liderada por máquinas.

La paradoja más aguda entre las dos escenas emerge en la ecuación de la masa cinética versus la magnitud del logro. La extracción de Maduro requirió un despliegue de fuerza clásico grande que reflejaba una doctrina militar tradicional que meramente usaba la IA como una herramienta auxiliar, produciendo una operación ruidosa, destructiva y logísticamente pesada. En contraste, el asesinato de Jameneí demostró una nueva regla estratégica: cuanto más se acerca la certeza algorítmica al 100 %, menor es la necesidad de fuerza física densa, hasta casi desaparecer. Este cambio representa una contracción sin precedentes de la fricción operativa, ya que la IA ya no sirve como un adjunto de la inteligencia, sino que la desplaza por completo para convertirse en la autoridad soberana en planificación, inteligencia y focalización. Esta superioridad operativa se basó en un complejo paquete de estructuras de IA comerciales y militarmente adaptadas, incluidos grandes modelos de lenguaje, plataformas de fusión de datos dinámicas y sistemas de aviación autónomos.

Repercusiones geopolíticas: reestructurando la disuasión

Estas transformaciones sobre el terreno constituyeron un mensaje disuasorio definitivo para adversarios y competidores estratégicos, en primer lugar Pekín y Moscú. Washington demostró en la práctica que las barreras geográficas, las fronteras soberanas, las fortificaciones militares complejas y los paraguas de interferencia electromagnética han perdido su inmunidad frente a la inteligencia impulsada por la IA. La capacidad de un modelo de lenguaje para procesar 2,3 petabytes de datos multicapa para capturar una breve brecha de seguridad de tres minutos declara formalmente la obsolescencia y el fin de las doctrinas de seguridad operativa y contra inteligencia que dominaron el siglo XX.

Ante esta exposición estratégica, los Estados competidores se verán obligados a acelerar el desarrollo de redes defensivas totalmente autónomas y contramedidas, encendiendo inevitablemente una carrera global por el armamento algorítmico. El establecimiento de la iniciativa Tech Force del DoW usamericano, destinada a atraer talento técnico de élite, constituye un reconocimiento institucional explícito de que los futuros conflictos geopolíticos se decidirán no por divisiones de infantería o blindados pesados, sino por científicos de datos e ingenieros de aprendizaje automático.

A nivel normativo, el despliegue de estos sistemas superiores impone desafíos estructurales al derecho internacional humanitario y a la ética de la guerra clásica. La experiencia israelí temprana con los sistemas Lavender y Gospel en Gaza reveló los profundos riesgos del sesgo de automatización, por el cual el operador humano, abrumado por la avalancha masiva de resultados de focalización, se convierte en una mera herramienta de sellado para decisiones de vida o muerte tomadas por la máquina. Y aunque el ejército usamericano empleó estas tecnologías para ejecutar un ataque de decapitación quirúrgica preciso [casi] sin pérdidas colaterales en Irán, la misma arquitectura técnica sigue ligada a una lógica de vigilancia masiva continua y perfilado de comportamiento basado en metadatos.

Por otro lado, el intenso choque entre el Pentágono y Anthropic llamó la atención sobre una vulnerabilidad crítica en las cadenas de suministro de defensa de USA: la dependencia de empresas tecnológicas comerciales gobernadas por marcos éticos puramente civiles. Y con modelos avanzados como Claude 4 Opus superando umbrales de seguridad críticos (ASL-3) y mostrando capacidades para el engaño estratégico, la autoconservación y la ingeniería directa de armas de destrucción masiva, el control soberano sobre estos algoritmos se convierte en una necesidad de seguridad y existencial.

En conclusión, las operaciones militares de principios de 2026 proporcionan una prueba estratégica decisiva de que la IA ha superado la fase experimental para convertirse en el sistema nervioso central de la guerra moderna. La doctrina ofensiva recién formulada logró comprimir la cadena de eliminación física de meses de deliberación humana a minutos de ejecución algorítmica autónoma. Desde la exitosa sinergia de inteligencia entre los sistemas Palantir y los modelos Claude para dispersar la niebla de la guerra y orquestar la extracción del liderazgo venezolano durante la Operación Resolución Absoluta, hasta el procesamiento autónomo de conjuntos de datos masivos y la penetración de las redes de defensa iraníes para llevar a cabo un ataque de decapitación quirúrgica contra el Líder Supremo en la Operación Ciudad Santa Silenciosa utilizando la arquitectura A-GRA y el software Hivemind, la doctrina de desplazar la masa de poder de fuego tradicional en favor de la tríada “dominio de datos, velocidad algorítmica y autonomía operativa” está ahora firmemente arraigada. Sin embargo, esta transferencia decisiva de la carga cognitiva de la mente humana a la máquina presagia una aceleración de la escalada militar más allá de los límites del control humano, generando fracturas estructurales en el derecho internacional y las limitaciones clásicas de disuasión, imponiendo finalmente la realidad inexorable de que el poder que monopolice los datos operativos más precisos y comande las redes neuronales más avanzadas dictará la arquitectura geopolítica del siglo XXI.

Referencias

Andersin, Emelie. "The Use of the 'Lavender' in Gaza and the Law of Targeting: ai-Decision Support Systems and Facial Recognition Technology", Journal of International Humanitarian Legal Studies 16, 2 (2025): 336-370, doi: https://doi.org/10.1163/18781527-bja10119

D'Urso, Stefano. "U.S. Air Force Integrates Open-Architecture for Mission Autonomy on CCAs." The Aviationist, February 14, 2026. Accessed March 2, 2026. https://theaviationist.com/2026/02/14/usaf-integrates-a-gra-architecture-mission-autonomy-ccas/.

Eun-Joong, Kim, and Seo Bo-Beom. "U.S. Military's AI Precision Arrest of Maduro in Flawless Operation." The Chosun Daily, January 6, 2026. https://www.chosun.com/english/world-en/2026/01/06/RSIXQ24PCRDBNOSEEG6ABJNBEQ/.

Frazier, Allen. "Shield AI Unveils Fully Autonomous VTOL Fighter Jet." Military.com, October 24, 2025. Accessed March 1, 2026. https://www.military.com/daily-news/investigations-and-features/2025/10/23/shield-ai-unveils-fully-autonomous-vtol-fighter-jet-what-it-means-military.html.

Kukreti, Shweta. "Did US Use Anthropic's Claude AI in Iran Strikes Despite Trump's Ban? | Hindustan Times." Hindustan Times, March 1, 2026. https://www.hindustantimes.com/world-news/us-news/did-us-use-anthropics-claude-ai-in-iran-strikes-despite-trumps-ban-101772345758921.html.

Lyons-Burt, Charles. "How Defense Tech Enabled Operation Absolute Resolve." Executive Gov, March 2, 2026. https://www.executivegov.com/articles/defense-tech-nicolas-maduro-capture-isr-cyber.

Newdick, Thomas, and Howard Altman. "MQ-20 Avenger Tests 'Hivemind' AI in Orange Flag Exercise." The War Zone, March 5, 2025. https://www.twz.com/air/mq-20-avenger-tests-hivemind-in-orange-flag-exercise.

Rogg, Jeffrey. "U.S. Intelligence in A Post-Maduro Venezuela." Just Security, January 9, 2026. https://www.justsecurity.org/128064/us-intelligence-post-maduro-venezuela/.

U.S. Department of War. "War Department Launches AI Acceleration Strategy to Secure American Military AI Dominance." Press release. U.S. Department of War, January 12, 2026. Accessed March 2, 2026. https://www.war.gov/News/Releases/Release/Article/4376420/war-department-launches-ai-acceleration-strategy-to-secure-american-military-ai/.

 

 

Aucun commentaire: