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30/11/2024

SURVEILLANCE DE MASSE AU MAGHREB ET AU MACHREK
Une analyse critique pour protéger l’espace de la société civile

Plusieurs associations catalanes ont présenté le 18 novembre 2024 au Parlement catalan à Barcelone un rapport sur la surveillance de masse au Maghreb et au Machrek. Cette recherche a été menée par l'Observatoire des droits humains et des entreprises en Méditerranée (ODHE), IRÍDIA et SUDS. Nous publions ci-dessous le résumé exécutif en français du rapport.
L'intégralité du rapport est disponible en catalan, espagnol et anglais


RÉSUMÉ EXÉCUTIF

Au cours des dernières décennies, le développement technologique et la numérisation ont facilité l’émergence de nouvelles techniques de surveillance et de contrôle de plus en plus répandues et intrusives, qui posent de nouveaux défis pour la protection des droits humains. Ce rapport analyse la manière dont les gouvernements et les entreprises de la région du Maghreb et du Machrek utilisent les technologies avancées de surveillance numérique pour contrôler et réprimer la société civile, notament les migrants, les femmes et la communauté LGBTIQ+. Ces technologies, largement développées par des entreprises du Nord global, ont créé un contexte de surveillance de masse qui menace les droits fondamentaux tels que la liberté d’expression, la vie privée et le droit à l’information. Les technologies émergentes sont acquises sous prétexte d’améliorer la sécurité nationale et de s’adapter à de nouvelles formes de criminalité, mais elles restreignent l’espace de la participation politique et augmentent le contrôle social.
Ce rapport complète celui publié précédement, axé sur l’utilisation des technologies de surveillance de masse en Europe. La combinaison des deux rapports donne un aperçu de l’utilisation de ces technologies et de leur impact sur la société civile dans la région
méditerranéenne.
Le rapport analyse la situation dans 9 pays de la région :

Maroc: La répression numérique au Maroc comprend l’utilisation de logiciels espions, tels que Pegasus et le trolling en ligne utilisé pour diffamer et harceler les personnalités critiques du système. Les femmes activistes et journalistes sont particulièrement vulnérables, subissant des campagnes de dénigrement à connotation misogyne. Cette répression s’appuie sur une législation opaque et des technologies intrusives fournies par des entreprises du Nord global.

Sahara Occidental: Depuis la fin de la trêve en 2020, la répression et la surveillance de la population sahraouie se sont intensifiées. S’appuyant sur des technologies de pointe, notamment une collaboration militaire avec Israël et la mise en œuvre de drones et de systèmes de surveillance numérique, le Maroc a imposé un contrôle sévère au Sahara occidental. Ce qui touche à la fois les femmes défenseur.e.s des droits humains et les journalistes sahraoui.e.s, en particulier les femmes. Cette stratégie a créé un climat de répression systématique, forçant le déplacement de la population civile et portant atteinte aux droits fondamentaux de circulation, de vie privée et d’expression, dans le but de consolider son contrôle sur le territoire occupé.



28/11/2024

GIDEON LEVY
Exponer los trapos sucios de Israel en el extranjero es la mejor hasbara que podemos esperar

Gideon Levy, Haaretz, 27/6/2024
Traducido por Luis Casado, Politika/Tlaxcala

¿Por qué fui a hablar al extranjero? ¿Por qué lavar allá los trapos sucios? En primer lugar, porque en el extranjero hay mucho más interés y ganas de escuchar que aquí en Israel. El debate público en el que participé la semana pasada en Toronto con Mehdi Hasan, Douglas Murray y Natasha Hausdorff versaba sobre si el antisionismo es antisemitismo. Las 3 mil entradas (que no eran baratas) se vendieron con mucha antelación, y la sala de conciertos de la ciudad estaba completamente llena... y tormentosa. Dudo que se hubieran vendido 30 entradas para un debate similar en el Auditorio Bronfman de Tel Aviv.


Una manifestante disfrazada de Estatua de la Libertad en una concentración de simpatizantes y familiares de rehenes que pedían su liberación el lunes en Tel Aviv. La pancarta hace referencia a la frase «Todos los ojos puestos en Rafah» que circula por la red. Foto: Marko Djurica/Reuters

Pero el interés por debatir cuestiones de principio, que existe en el extranjero mas no en Israel, no es la única razón para ir allí. El extranjero es el escenario que, en gran medida, determinará el futuro de Israel. No debemos dejarlo en manos de la derecha. Nadie se queja cuando los propagandistas de la derecha causan estragos en todo el mundo a través de la clase dirigente sionista, los poderosos, las organizaciones judías y las embajadas israelíes, un vasto grupo de presión con mucho dinero.
Siembran el pánico afirmando que cualquier crítica a Israel, a la ocupación o el apartheid israelí es antisemitismo, y así silencian a medio mundo por miedo a ser sospechosos de antisemitismo.


Extracto del discurso de Gideon Levy en el Debate Munk de Toronto

Esta práctica manipuladora produce resultados a corto plazo. A largo plazo, será contraproducente para Israel y los judíos, por cuya culpa se ha suprimido la libertad de expresión. Una investigación de The Guardian ha revelado una vez más los métodos utilizados por el Ministerio de la Diáspora y promovidos por el Ministerio de Asuntos Estratégicos para hacerle frente a lo que está sucediendo en Estados Unidos y en los campus universitarios estadounidenses. Tales métodos bastan para dar una mala imagen de Israel. Todo vale para la derecha colonialista y el establishment sionista y judío; alzar una voz diferente a la de Israel es traición.

El daño más perjudicial para la reputación de Israel lo causan sus políticas. La entrevista o el discurso de un detractor de Israel que le hará tanto daño a Israel como las imágenes de los horrores cometidos en Gaza están aún por venir. Un niño convulsionando y moribundo en el suelo manchado de sangre del hospital Al Rantisi es más destructivo que mil artículos de opinión.

Ninguna campaña de propaganda gubernamental - conocida como «Concierto» o «Kela Shlomo» según The Guardian - puede erradicar la repugnancia (justificada) que Israel despierta con su comportamiento en la Franja de Gaza y Cisjordania.

Ningún artículo ha causado tanto daño como la foto del palestino herido atado al techo del capó en llamas de un Jeep del ejército israelí en Yenín. E incluso quienes sólo se preocupan por la imagen de Israel en el extranjero, y no por su esencia moral y su encarnación, deben estar esperando un cambio de política.

La explicación de que ya no hay distinción entre lo que se dice aquí y lo que se dice allá, porque la tecnología lo transmite todo, es risible. Lo que cuenta es el sentimiento antidemocrático de quienes intentan silenciar una opinión, expresada aquí o allá, y la obligación de recabar apoyos «por el bien» del Estado.

Independientemente de la utilidad o de los daños causados a Israel, cada individuo tiene el derecho a expresar sus opiniones en cualquier lugar y en cualquier momento. Basta ya de esta mierda anarquista, primitiva y antidemocrática de “no se lo digas a los Goys”. ¿Y quién determinará lo que es bueno para Israel? ¿La derecha? ¿El gobierno? ¿Los colonos? ¿Y qué Israel debe ser servido?

Cuando destacados israelíes publicaron el miércoles un llamamiento en el New York Times para que no se invitara a Netanyahu al Congreso, no sólo era su derecho, sino también su deber. Todos los que, como ellos, creen que el Primer Ministro Benjamin Netanyahu está haciéndole un daño irreversible al Estado deben poder decirlo, en todas partes.

Haaretz, que se lee en el extranjero en su edición inglesa tanto como en Israel, no es sólo una fuente de información, sino también una fuente de esperanza de que Israel no se resume en los colonos, en el ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben-Gvir, en el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich y en Netanyahu.
Esta es la mejor defensa pública que Israel puede esperar en estos momentos.

NdT: el gobierno de Netanyahu intenta ahora silenciar Haaretz cortándole todas las fuentes de financiamiento. 

 

 

MAURICE LEMOINE
Los influyentes políticos y mediáticos del “Gran Circo de Venezuela”

El Consejo Nacional Electoral (CNE) ha declarado al jefe de Estado saliente, Nicolás Maduro, vencedor de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, con el 51,95% de los votos emitidos. Su oponente Edmundo González, candidato apoyado por la derecha y la extrema derecha, afirmó haber ganado con el 70% de los votos sobre la base de un recuento paralelo. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), tras auditar los resultados, confirmó la victoria de Maduro. Al término de esta controvertida elección, tanto la «comunidad internacional euroatlántica» como el aparato mediático decidieron que «La certificación de Maduro como ganador de las elecciones es una deriva autoritaria intolerable que confirma los peores pronósticos». A riesgo de perturbar un consenso tan amistoso, nos gustaría añadir algunos puntos de información y de reflexión...

The Glocal Workshop/El Taller Glocal, noviembre de 2024
Colección “En la picota”, n° 1
98 pág. Clasificación Dewey: 987 – 320 -327 – 460
Traducido del francés por Michel Mujica Ricardo
Editado por Fausto Giudice

 

25/11/2024

GIDEON LEVY
Après un an de silence, une voix d’outre-tombe : un appel d'un vieil ami de Gaza

Gideon Levy, Haaretz,  23/11/2024
Traduit par Fausto Giudice, Tlaxcala

Conversations avec un ami de Gaza, réfugié dans le camp de personnes déplacées de Muwasi. Il a 62 ans, mange une fois par jour et reçoit des médicaments vitaux de l'UNRWA, une organisation “terroriste”. Au camp, ils attendent Trump : soit il nous tue, soit il met fin à la guerre, dit l'ami.

Le camp de Muwasi. M. et sa famille ont fui Beit Lahia en octobre de l'année dernière. Depuis, ils sont sans abri et ne pensent qu'à survivre. Ils n'y retourneront probablement jamais, si les plans d'Israël se concrétisent. Photo : Abdel Kareem Hana / AP

Soudain, une voix d'outre-tombe. M., mon bon ami de la bande de Gaza, dont le nom clignote sur l'écran de mon portable, répond au téléphone. J'ai la chair de poule. Au cours de l'année écoulée, j'ai essayé de l'appeler par intermittence, persuadé qu'il avait été tué. Mais soudain, j'entends une voix d'outre-tombe. M. vit sous une tente dans le camp de personnes déplacées de Muwasi avec d'autres membres de sa famille qui ont survécu. C'est la meilleure nouvelle que j'ai entendue récemment.

La mauvaise nouvelle, c'est que Sa'id a été tué. Sa'id al-Halwat, notre ami commun, chauffeur de taxi au visage toujours triste, a été tué avec son fils et son petit-fils lorsque l'armée de l'air israélienne a bombardé Jabālīyah alors qu'il tentait de se réfugier dans la maison de sa fille. C'était en décembre 2023, environ deux mois après le début de la guerre, a raconté M.. Saïd avait 67 ans, c'était un homme au grand cœur. Je l'aimais beaucoup.
Ghassan Kishawi a également été tué, m'a dit M.. Nous nous sommes promenés en Israël avec Kishawi, un ingénieur hydraulique, un jour du printemps 2015, des années après qu'Israël avait imposé un siège à Gaza. Avec l'aide de l'ONG européenne pour laquelle il travaillait, il avait réussi à obtenir un permis d'entrée ponctuel en Israël. Ensemble, nous nous sommes rendus dans divers endroits, dont, à sa demande, les ruines d'Al-Qubeiba, le village de ses ancêtres, à côté du quartier de Kfar Gevirol à Rehovot. Il semblait ravi à la vue de la structure voûtée qui s'y trouve encore. Depuis lors, je n'ai plus eu de nouvelles de lui. Aujourd'hui, il fait partie des myriades de morts - on parle de 43 000 morts. Sa'id et Ghassan sont des noms de personnes que je connaissais. J'ai étouffé d'émotion lorsque j'ai appris la mort de Sa'id.

Ces dernières semaines, j'ai parlé avec M. à plusieurs reprises sur son téléphone, qui ne peut recevoir que des appels entrants, car il n'a pas les moyens d'acheter une carte téléphonique. Parfois, il répond en anglais, pour ne pas éveiller inutilement les soupçons de ses voisins en parlant hébreu, puis je le rappelle plus tard et il me raconte la routine de sa vie, la vie d'un Palestinien déplacé et sans domicile, originaire de Beit Lahia, dans le nord de la bande de Gaza, la région du nettoyage ethnique à grande échelle qui est en train de se dérouler. Il s'est enfui le 17 octobre de l'année dernière et ne reviendra probablement jamais, si les plans d'Israël se concrétisent, ce qu'à Dieu ne plaise.

Beit Lahia le mois dernier. Israël ayant rasé tout ce qui restait de Beit Lahia, il est peu probable que la maison de M. soit encore debout. Photo Abdul Karim Farid/Reuters

Lorsqu'il est parti, M. a emporté toutes ses économies - 14 000 shekels (environ 3600€) - sur lesquelles lui et sa famille vivent tant bien que mal depuis lors. Il est uniquement préoccupé par sa survie - le sort de sa maison à Beit Lahia ne l'intéresse plus, dit-il. Ses voisins lui ont dit que la maison avait été touchée par des tirs et des bombes, mais qu'elle était restée intacte jusqu'à récemment. Aujourd'hui, Israël ayant rasé tout ce qui restait de Beit Lahia, il est peu probable que le bâtiment soit encore debout.
Ce qui fait encore plus mal à M., c'est que son taxi a également été touché par le bombardement. La Mercedes jaune à sept places, qui a parcouru plus de 2 millions de kilomètres - dont une partie, pendant les années de pénurie, avec de l'huile de cuisson usagée qui produisait une odeur insupportable - ne lui servira plus. La voiture était son gagne-pain, dans laquelle il conduisait des correspondants israéliens et étrangers à l'époque où il était encore possible d'entrer dans la bande de Gaza.

Nous avons beaucoup voyagé avec lui et Sa'id au fil des ans, du poste de contrôle d'Erez à la frontière israélienne, à Rafah, entre l'hôpital Shifa et le camp de réfugiés de Shati, entre Khan Younès et le quartier de Shabura, parfois dans la Mercedes de M., parfois dans la Skoda Octavia de Saïd, qui a déjà été touchée par un missile israélien. Aujourd'hui, Saïd est mort et le taxi de M. a été bombardé. Mais M. ne regarde pas en arrière.
Aujourd'hui âgé de 62 ans, il a subi une attaque cérébrale il y a trois ans qui a altéré sa condition physique de façon permanente. Il reçoit ses médicaments de l'organisation « terroriste » UNRWA, sans lesquels il serait mort. Après avoir quitté sa maison, il a trouvé refuge pendant six mois dans une tente à Rafah et, depuis sept mois, il a planté sa tente dans le camp de Muwasi, qu'il appelle « Atzmona » - c'est précisément là que se trouvait une colonie israélienne portant ce nom -, rappelant nos visites conjointes sur le site après le retrait israélien de la bande de Gaza en 2005. Il ne reste que le bâtiment de la synagogue, dans lequel s'abritent des personnes déplacées palestiniennes - un autre exemple de surréalisme à Gaza ces jours-ci. M., quant à lui, dort sur un mince matelas posé sur le sable dans sa tente. La plupart des membres de sa famille élargie vivent dans les tentes voisines ; seule une fille est restée à Beit Lahia, assiégée dans le nord de Gaza.

Tentes à Muwasi, le mois dernier. « Il commence à faire froid la nuit. Et aussi des tirs, des explosions, de l'artillerie toute la journée et toute la nuit ». Photo Hatem Khaled/Reuters

L'hébreu de M. est aussi fluide aujourd'hui qu'au bon vieux temps où il travaillait dans une boucherie du sud de Tel Aviv, dans le quartier de Hatikva. Lors de ses rares visites ici (il est venu deux fois, la dernière fois en 2015) pendant les années de siège, nous sommes allés ensemble au marché d'Hatikva et avons rencontré ses anciens employeurs. De cette époque, il se souvient par cœur de la prière des Kapparot (expiation), récitée avant Yom Kippour. Voici ce que M., le chauffeur de taxi de Beit Lahia, raconte depuis son lieu de refuge dans la zone humanitaire de Muwasi :
« Il commence à faire froid la nuit. Et aussi des tirs, des explosions, de l'artillerie - ne demande pas - toute la journée et toute la nuit. Que puis-je te dire, c'est la situation à Atzmona. Nous sommes ici - ma fille et son mari, la deuxième fille avec trois enfants et son mari, ma sœur et ses enfants de Rafah, ma nièce et sa mère, mon enfant aîné avec cinq enfants, mon neveu divorcé et ma nièce qui a trois garçons et une fille. Tout le monde a une petite tente. Nous dormons sur le sable et nous avons construit des toilettes. Mon fils les a construites avec des pierres imbriquées les unes dans les autres, nous avons creusé une fosse et mis un conteneur, et la merde va là. Nous nous lavons tous les 10 jours ou une fois par semaine. C'est comme ça que ça se passe.
« Les enfants vont tous les jours remplir des jerricans d'eau, et nous avons un grand récipient que nous remplissons d'eau. Comme un puits. Tu sais combien de bagarres il y a dans la file d'attente pour l'eau ? Les gens se jettent les uns sur les autres et disent « j'étais là en premier » ou « je suis arrivé à 3 heures du matin ».
« C'est la même chose pour la nourriture. Tout le monde prend une casserole et va à l'endroit où l'on distribue la nourriture et parfois on revient les mains vides. Tout est terminé. La marmite est vide. Une fois, deux fois par semaine, tu arrives à remplir ta casserole et les autres jours, tu reviens les mains vides. J'envoie mes petits-enfants tous les jours. Hier, ils n'ont rien rapporté. Nous avions un sac de macaronis dans la tente, alors ma femme a cuisiné. Avant, nous cuisinions sur un feu, nous ramassions des arbres et des papiers - jusqu'à ce qu’on commence à cuisiner, ma femme devenait folle, alors j'ai acheté un petit bidon d'essence de cinq kilos. J'ai cherché jusqu'à ce que j'en trouve une. Un petit bidon, je l'ai acheté pour 400 shekels [105€], et je le remplis tous les 50 jours.
« Je n'ai pas mangé de viande depuis plus d'un an. J'ai mangé du poulet une fois, il y a environ deux mois. Il n'y a pas du tout de produits laitiers. Le kilo de citrons se vend 40 shekels [10€], les tomates étaient à 50 shekels [13€] le kilo, maintenant elles sont à 35. Les oignons étaient à 70, ils sont tombés à 25. Les concombres étaient à 22, ils sont à 15. Il n'y a plus de fruits du tout. On est en Amérique ? Il n'y a pas non plus de farine. Un gros sac coûte 350 shekels [90€] et il est impossible de l'acheter.

Des Palestiniens font la queue pour obtenir de la nourriture, à Khan Younès, cette semaine. Photo Hatem Khaled/Reuters

« Il y a un marché à côté de Neve Dekalim [site d'une ancienne colonie israélienne], où l'on peut tout acheter. Les gens y vont à pied ou en charrette à âne.... et reviennent parfois sans rien, à cause des prix. Il y a aussi un marché à Deir al-Balah. Et il y a des boulangeries de pita, mais il y a des disputes, des cris et des coups. Au bout du compte, tu arrives à obtenir un paquet pour 4 shekels et tu le revends à l'extérieur de la file d'attente pour 20 shekels, pour gagner un peu d'argent. Gaza a sombré dans le chaos ».
« Il y a des gens qui travaillent pour l'Autorité palestinienne, pour le Hamas ou pour l'UNRWA et qui reçoivent un salaire, et il y a beaucoup de chômeurs comme moi. Le restaurant qui distribue de la nourriture est gratuit. Deux fois par semaine de la mujadara [riz aux lentilles], deux fois par semaine des lentilles jaunes et deux fois par semaine du riz. Aujourd'hui, il y avait de la mujadara. La viande, tu peux l’oublier.
« Dans une heure, j'irai dormir sous la tente. Vers 9 heures. À 11 heures, je me réveille et je ne peux pas me rendormir avant le matin. Il y a un bruit terrible au-dessus de la tente. D'abord le drone. Le drone s'en va, les tirs commencent. L'armée tire sur les pêcheurs en mer. Parfois, il y a des explosions rapprochées, peut-être un gars qui est recherché. Le matin, on se lève et on cherche une tasse de thé avec de la duga, qui est comme du zaatar [thym], et on fait chauffer une pita s'il y en a une sur le gaz. C'est le petit-déjeuner. Le midi, c'est la nourriture du restaurant, et le soir, je ne mange pas.
« Aujourd'hui, j'ai mangé des macaronis à 13h30, une petite assiette, et j'ai dit à ma femme : « Halas », ça suffit. Les enfants mangent la même chose. Ils ne sont pas choyés. J'ai été dur avec eux. Pas de chouchoutage. Nous ne sommes pas chez nous et personne ne sera choyé ici. Ceux qui n'aiment pas la nourriture peuvent partir. J'ai été très dur avec eux dès le début. Si vous ne mangez pas, vous mourrez.
« C'était plus difficile à Rafah. Je pouvais me promener toute la journée à la recherche de pitas et ne rien trouver, six ou sept heures à faire la queue. Je ne suis pas jeune et je ne peux pas faire la queue pendant six ou sept heures pour de la pita. J'en suis à mon septième mois ici à Atzmona, et je ne sais pas pour combien de temps encore. Encore un an ? Encore deux ans ? Qui restera-t-il ? Et qui mourra ? Seul Allah le sait. »

Des Gazaouis déplacés quittant Khan Younès. « Dès que Trump prendra le pouvoir - soit ils nous tueront ou nous expulseront, soit il mettra fin à cette guerre. »  Photo Hatem Khaled/Reuters

« J'ai commencé à oublier ce qu'il y avait dans notre vie avant. Dès que Trump prendra le pouvoir - soit ils nous tueront ou nous expulseront, soit il mettra fin à cette guerre. Les gens ici disent : pourquoi Netanyahou ne nous achève-t-il pas ? Certains espèrent que Netanyahou restera en bonne santé et éliminera tous les Hamasniks. J'espère qu'il n'en restera pas un seul. Ce qu'ils nous ont fait. Pourquoi ont-ils fait ça le 7 octobre ? Nous attendons Trump et nous disons : soit il mettra fin à la guerre et nous ramènera dans nos maisons, soit ils ne veulent pas de nous du tout et il dira à Netanyahou de déverser du matériel mortel sur nous et de nous achever.
« C'est parce que la plupart des gens en ont assez. Les gens pleurent. Nous ne savons pas jusqu'à quand. Jusqu'à quand. Pourquoi est-ce que je vis sous une tente ? Pourquoi est-ce que je paie le prix ? À cause de gens qui veulent récupérer Jérusalem ? Quelle Jérusalem ? Et j'en paie le prix.
« Tu ne me vois pas. Je suis comme un bâton. Je pesais 95 kilos et j'en pèse maintenant 73. L'UNRWA me donne de l'insuline et des pilules pour la tension artérielle et pour renforcer mes nerfs à cause de l'accident vasculaire cérébral. Les soldats, nous ne les voyons pas ici. Nous n'entendons que les chars, les tirs et les explosions. Nous voyons les [hélicoptères] Apache, qui ont tiré hier sur un camp à côté de chez nous. Et aussi les F-15.
« Nous étions ensemble dans tous ces endroits avant et après le désengagement. J'ai également travaillé avec [le journaliste] Ron Ben Yishai après le désengagement. Je sais qu'il est plus âgé maintenant. Porte-toi bien, Ron Ben Yishai, puisses-tu vivre jusqu'à 120 ans. J'aimerais entendre sa voix. Et qu'en est-il de Yigal [le journaliste et écrivain Yigal Sarna] ? Est-il au Portugal ? Heureusement que j'ai encore la mémoire. C'est bien que ma mémoire ne m'ait pas quitté. Inshallah, nous nous reverrons, Gideon. Bonne nuit. »


 

24/11/2024

ARMANDO PALAU ALDANA
La Cour constitutionnelle de Colombie et la voie du racisme structurel
Dissertations crépusculaires

Armando Palau Aldana, CIRPA, Cali, 24/11/2024
Traduit par Fausto Giudice, Tlaxcala

La défense du Parc naturel de l’île Gorgona a été entreprise au début des années 1980 par des biologistes marins (dans le cadre du programme de biologie de l’université de Valle, qui en était à sa première décennie), des plongeurs comme Gonzalo Concha et des défenseurs des droits de l’homme comme Cecilia Castillo de Robledo, entre autres, et a abouti en décembre 1983 lorsque l’Institut national des ressources naturelles renouvelables (Inderena) de l’époque l’a déclaré parc national et a entamé le processus de fermeture de la prison dégradante, qui a été fermée en 1984.


La lutte contre l’autorisation de construire des ouvrages militaires (radar, quai et hangars) dans la station de garde-côtes autorisée (31 décembre 2015), a été un objectif indéfectible de la bicentenaire et prestigieuse Académie des sciences exactes, physiques et naturelles, visible dans la lettre de sa Commission permanente des zones protégées au directeur de l’autorité d’autorisation de l’époque (mai 2017), puis le Comité technique scientifique du parc naturel national de Gorgona se joindrait à sa lettre de protestation au président Santos ces jours-là.

Nous sommes arrivés à cette cause judiciaire il y a seulement deux ans (novembre 2022), lorsque nous avons demandé une audience publique à l’Autorité nationale des licences (Anla), ce qui a été délibérément et systématiquement refusé par le directeur subordonné (Rodrigo Negrete M), qui était le directeur juridique de María Susana Muhamad G. à l’époque où elle était secrétaire à l’environnement de la mairie de Bogota lorsque Petro en était maire, ce qui confirme le refus de la participation des citoyens par la porte-parole ministérielle de l’environnement du gouvernement qui proclame la paix avec la nature.

Le 9 avril, alors que l’on se souvenait de l’assassinat du leader libéral Jorge Eliécer Gaitán (1948) à l’origine du soulèvement dit Bogotazo, deux courageux magistrats de la Cour supérieure de Bogota ont décrété la protection constitutionnelle de la consultation préalable de la communauté noire Guapi Abajo et la suspension de la licence pour les travaux militaires susmentionnés, expliquant que le territoire ethnique provient d’une construction culturelle, indépendamment du fait que les communautés soient géographiquement situées dans ces zones, lésées sans analyse technique, anthropologique et culturelle des communautés.

Les juges de la Cour de Bogota ont précisé que dans ces cas de doute sur d’éventuels dommages environnementaux, tels que la migration de la faune marine ou le déversement de substances toxiques dans le milieu aquatique, la possibilité de suspendre l’application d’actes administratifs qui représentent un danger pour les ressources naturelles est légitime, en interprétant comme il se doit la Convention 169 de l’OIT de 1989 et la Convention internationale sur l’élimination de toutes les formes de discrimination raciale (1965).

Cependant, la septième chambre de révision de la Cour constitutionnelle, sur le rapport de la juge Andrea Meneses (promue à cet honorable corps judiciaire par l’ancien président Iván Duque), a révoqué la protection de la consultation préalable du Conseil des communautés noires, arguant qu’aucune preuve n’avait été fournie pour établir que le projet de construction du poste de garde-côtes était incompatible et affectait les activités de pêche menées par la communauté à l’extérieur du parc de Gorgona, où elles sont interdites.

L’arrêt T-470 a ensuite établi que la protection du droit à la consultation préalable ne pouvait être accordée que si « l’affectation directe » de la communauté concernée était attestée par « l’impact positif ou négatif » de la licence de construction des ouvrages militaires du poste de garde-côtes sur les conditions sociales, économiques, environnementales ou culturelles qui constituent la base de la cohésion sociale de la communauté ethnique, distincte du conseil sous Bajo Tapaje et la mer, qui a souscrit à l’accord d’utilisation avec l’administration des parcs nationaux.

La septième chambre de révision a estimé qu’il n’était pas possible de déduire raisonnablement l’existence d’une affectation directe de la communauté Guapi Abajo, sans tenir compte du fait qu’en plus de la pêche, les bateliers Guapi Abajo transportent des touristes et des plongeurs au parc de l’île Gorgona, et qu’ils sont également des voyagistes qui proposent des hôtels et de la gastronomie dans la municipalité de Caucan, dont les habitants ont une interconnexion dans les usages des territoires d’ afro-descendant avec les unités de chagras [éclaircies dégagées dans la forêt et destinées à la polyculture, NdT] de logement-fleuve par le biais de stratégies polyphoniques (ICANH).

Après la reconnaissance par la Cour, dans la sentence C-169 de 2001, de ces organisations ethniques comme bénéficiaires des droits de la Convention sur la consultation préalable, car elles constituent un groupe social qui partage une identité culturelle distincte de la société dominante, le T-470 fait un pas en arrière, ignorant les accords avec les parcs nationaux du Mouvement social des communautés afro-colombiennes et les conseils communautaires du Pacifique colombien (2002) et avec les organisations et autorités ethniques et territoriales des peuples noirs du Pacifique (2020), afin de décider de leurs propres priorités.

La décision T-470 de 2024 a ignoré les quatre éléments de preuve fournis par le Conseil Guapi Abajo et n’a pas évalué les éléments de preuve, ce qui a entraîné un vice de fait. Documents probants délivrés par l’Académie des sciences exactes, physiques et naturelles sur les études d’impact environnemental précaires de la marine ; Comité scientifique de Gorgona sur la faune marine ; Institut colombien d’anthropologie et d’histoire nationale (ICAHN) sur les peuples afro-descendants ; et Ingénieur électricien Luis Carlos Orejarena Morales sur la contamination par le radar prévu.

La septième chambre de la Cour a contribué à la consolidation du racisme structurel, car son arrêt T-470 contient une limitation du droit à la consultation préalable, ce qui dénote un traitement qui vise - consciemment ou inconsciemment - à annuler les droits des communautés noires, entraînant la violation de leurs garanties fondamentales en imposant une restriction qui annule et compromet la reconnaissance d’un traitement spécial pour la protection de leurs libertés dans les domaines politique, économique et culturel.

La décision T-470 a balayé la jurisprudence constitutionnelle relative au renversement de la charge de la preuve sur le titulaire du permis environnemental et non sur les communautés, une garantie de la preuve dans les scénarios de discrimination. Il a ignoré la doctrine de la Cour interaméricaine des droits de l’homme. Elle a transgressé la Convention internationale sur l’élimination de toutes les formes de discrimination raciale. Elle constitue un acte d’exclusion sociale en révoquant la consultation préalable établie dans la Convention 169 de 1989 avec statut de bloc constitutionnel.

La Convention 169 sur la consultation préalable ordonne aux gouvernements de veiller à ce que des études soient réalisées, en coopération avec les peuples concernés, afin d’évaluer l’impact social, spirituel, culturel et environnemental que les activités de développement prévues peuvent avoir sur ces peuples, sachant que, contrairement à la théorie des dommages certains et vérifiables, la précaution opère sur le risque de développement et impose le principe de précaution transversal au droit de l’environnement, sans exiger de certitude quant aux dommages possibles.

Après avoir été reconnu comme un pays pluriculturel et pluriethnique par l’Assemblée constituante de 1991, il est inacceptable qu’une mentalité politique et juridique rétrograde nous conduise, par le biais d’une phrase constitutionnelle, sur la voie ignominieuse du racisme en tant que discrimination structurelle de l’État, accentuant les différences sociales et économiques, provoquant la consternation des hommes et des femmes descendants de la culture bantoue, forgerons de notre histoire colombienne avec un héritage ancestral de protection de la Pachamama (la Terre mère).

Au cas où ces idées pourraient provoquer une action disciplinaire contre le soussigné, je le réaffirme et l’exprime dans l’exercice constitutionnel de ma liberté d’expression et de conscience, qui me fait fredonner le tango Cambalache [Bric-à-brac] (Santos Discépolo 1934) :

Aujourd’hui, ça revient au même
d’être loyal ou traître,
ignorant, savant ou voleur,
généreux ou fripouille !
Tout est pareil !
Rien ne l’emporte !
C’est la même chose, un âne
ou un grand professeur !
Il n’y a plus de recalés
ni de promotion,
Les gens immoraux
sont à notre niveau
.


ARMANDO PALAU ALDANA
Corte Constitucional y el sendero hacia el racismo estructural
Disertaciones del Crepúsculo

Armando Palau Aldana, CIRPA, Cali, 24-11- 2024


La defensa del Parque Natural la emprendieron al comienzo de los años 80: biólogos marinos (adscritos al programa de biología de la Universidad de Valle que rondaba su primera década), buzos como Gonzalo Concha y defensoras de derechos humanos como Cecilia Castillo de Robledo, entre otros, y lo lograron en diciembre de 1983 cuando el entonces Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables (Inderena) lo declaró como Parque Nacional y se inició el camino para el cierre de la denigrante prisión que se clausuro en 1984.

La lucha contra el licenciamiento para construir las obras militares (radar, muelle y hangares) en la licenciada Estación Guardacostas (31 diciembre 2015), ha sido un indeclinable propósito de la bicentenaria y prestigiosa Academia de Ciencias Exactas Física y Naturales visible con la carta de su Comisión Permanente de Áreas Protegidas a la entonces Directora de la Autoridad de Licencias (mayo 2017), luego se sumaría el Comité Técnico Científico del Parque Nacional Natural Gorgona con su misiva protesta al Presidente Santos por esas calendas.

Nosotros arribamos a esta causa hace solo dos años (noviembre 2022), cuando solicitamos audiencia pública a la mencionada Autoridad Nacional de Licencias (Anla), que ha sido deliberada y sistemáticamente denegada por el subalterno Director (Rodrigo Negrete M) quien fuera el Jurídico de María Susana Muhamad G. en sus tiempos como Secretaria de Ambiente siendo Petro Alcalde de Bogotá, lo cual confirma la negación de participación ciudadana por parte de la vocera ambiental ministerial del gobierno que pregona paz con la naturaleza.

El pasado 9 de abril cuando recordábamos el magnicidio de Gaitán (1948) que originó el Bogotazo, dos valientes magistradas del Tribunal Superior de Bogotá decretaron el amparo constitucional a la Consulta Previa de la Comunidad Negra Guapi Abajo y la suspensión de la licencia para las mentadas obras militares, explicando que el territorio étnico deviene de una construcción cultural, con independencia de si las comunidades se encuentran ubicadas geográficamente en esas zonas, lesionado sin análisis técnico, antropológico y cultural comunidades.

Precisaron las Magistradas del Tribunal de Bogotá, que en estos casos de duda sobre un posible detrimento medio ambiental, como puede ser la migración de fauna marina o el derrame de sustancias toxicas en el medio acuático, se legitima la posibilidad de suspender la aplicación de los actos administrativos que representen un peligro a los recursos naturales, haciendo una debida interpretación del Convenio OIT 169 de 1989 y de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (1965).

Sin embargo, la Sala Séptima de Revisión de la Corte Constitucional con ponencia de la magistrada Andrea Meneses (promovida a esa honorable Corporación Judicial por el expresidente Iván Duque), revocó el amparo a la Consulta Previa al Consejo de Comunidades Negras, intrigando que no se aportaron pruebas que permitieran establecer que el proyecto de construcción de la Estación Guardacostas es incompatible y afecta las actividades pesqueras que realiza la comunidad fuera del Parque Gorgona, en donde estas están prohibidas.

Se determinó entonces en Sentencia T-470 que el amparo del derecho a la consulta previa solo podía otorgarse acreditándose la "afectación directa" de la comunidad involucrada mediante el "impacto positivo o negativo” de la licencia para construcción de las obras militares de la Estación Guardacostas sobre las condiciones sociales, económicas, ambientales o culturales que constituyen la base de la cohesión social de la comunidad étnica, diferenciada del Consejo Bajo Tapaje y el Mar suscriptora del Acuerdo de Uso con Parques Nacionales.

Determinó entonces la Sala Séptima de Revisión que no es posible inferir razonablemente la existencia de una afectación directa a la Comunidad Guapi Abajo, desconociendo que además de la pesca, los lancheros guapireños transportan al Parque Isla Gorgona turistas y buzos, además son operadores turísticos que prestan hotelería y gastronomía en el caucano municipio, cuyas gentes tienen interconectividad en los usos de la territorialidad afrodescendiente con chagraunidades de vivienda-río mediante estrategias polifónicas (ICANH).

A partir del reconocimiento que la Corte hizo en sentencia C-169 de 2001 de éstas organizaciones étnicas como acreedores de los derechos del Convenio sobre Consulta Previa, pues constituyen un grupo social que comparte identidad cultural distinta a la sociedad dominante, la T-470 plasmo un retroceso, desconociendo los Acuerdos con Parques Nacionales del Movimiento Social de Comunidades Afro colombianas y los Consejos Comunitarios del Pacífico Colombiano (2002) y con las Organizaciones y Autoridades Étnico Territoriales de los Pueblos Negros del Pacífico (2020) , para decidir sus propias prioridades.

La T-470 de 2024 ignoró las 4 pruebas que aportamos por el Consejo Guapi Abajo y no realizó valoración probatoria e incurrió en defecto fáctico. Documentos probatorios emitidos por: Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales sobre los precarios Estudios de Impacto Ambiental de la Armada; Comité Científico de Gorgona sobre la fauna marina; Instituto Colombiano de Antropología e Historia Nacional (ICAHN) sobre pueblos afrodescendientes; e Ingeniero electricista Luis Carlos Orejarena Morales sobre la contaminación del Radar a la salud.

La Sala Séptima de la Corte ha incurrido en la consolidación del racismo estructural, pues su Sentencia T-470 contiene una limitación al derecho a la Consulta Previa, por tanto, denota un trato que pretende –consciente o inconscientemente– anular los derechos de las Comunidades Negras, trayendo como resultado la violación de sus garantías fundamentales al imponer una restricción que anula y menoscaba el reconocimiento de un tratamiento especial para la protección de sus libertades en las esferas política, económica y cultural.

La T-470 arrasó la jurisprudencia constitucional de inversión de la carga de la prueba en cabeza del licenciatario ambiental y no de las Comunidades, garantía probatoria en los escenarios de discriminación. Desconoció la doctrina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Transgredió la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. Configuró un hecho de exclusión social revocando la Consulta Previa establecida en el Convenio 169 de 1989 con estatus de Bloque de Constitucionalidad.

El Convenio 169 sobre Consulta Previa ordena a los gobiernos velar por que se efectúen estudios, en cooperación con los pueblos interesados, a fin de evaluar la incidencia social, espiritual y cultural y sobre el medio ambiente que las actividades de desarrollo previstas puedan tener sobre esos pueblos, sabiendo que por contraposición a la teoría del daño cierto y verificable, la precaución opera sobre el riesgo del desarrollo e impone el principio de precaución transversal al derecho ambiental, sin que sea exigible tener certeza sobre los eventuales daños.

Después de haber logrado el reconocimiento como país pluricultural y pluriétnico por la Constituyente del 91, no puede ser de recibo que una mentalidad político jurídica retardataria nos lleve mediante una sentencia constitucional por los ignominiosos caminos del racismo como discriminación estructural estatal acentuando las diferencias sociales y económicas, provocando desazón en los hombre y mujeres descendientes de la cultura Bantú forjadores de nuestra historia colombiana con un legado ancestral de protección de la Pachamama.

Por si estas ideas pudieran provocar un correccional contra el suscrito, lo reafirmo y expreso en ejercicio constitucional de mi libertad de expresión y conciencia, que me hace tararear el tango Cambalache (Santos Discépolo 1934): “¡Hoy resulta que es lo mismo / ser derecho que traidor!... / ¡Ignorante, sabio o chorro, / generoso o estafador! / ¡Todo es igual! / ¡Nada es mejor! / ¡Lo mismo un burro / que un gran profesor! / No hay aplazaos / ni escalafón, / los inmorales / nos han igualao”.